Las gargantas, fachadas y torres de este curioso paraje soriano que puedes encontrar a pocos kilómetros del nacimiento del Duero

Conocida como Castroviejo y situada a escasos kilómetros de donde el río Duero comienza su largo viaje hacia el Atlántico, la provincia de Soria alberga esta joya geológica muy cerca de la localidad de Duruelo de la Sierra. Es un rincón donde la naturaleza ha decidido jugar con las formas para crear un escenario de fantasía pura y salvaje. Los visitantes quedan cautivados por la majestuosidad de la Sierra de Urbión que abraza todo este singular entorno natural, uno de los lugares más impresionantes de la provincia por su gran belleza y su evidente singularidad. El acceso se realiza a través de pistas forestales que cruzan densas masas de pino albar y paisajes de montaña únicos.

El paisaje de Castroviejo es el resultado de milenios de erosión causada por el viento, la lluvia y el hielo persistente. Estos elementos han esculpido las rocas de conglomerado creando figuras caprichosas que desafían toda lógica física o gravedad. Entre los prados verdes emergen auténticas fachadas naturales y torres de piedra que parecen vigilantes de un reino antiguo. Muchos viajeros lo comparan con la Ciudad Encantada de Cuenca debido a sus formaciones tan extraordinarias y únicas. El laberinto pétreo ofrece ventanas naturales y curiosos hongos de piedra que sorprenden a cada paso del camino. Es una pequeña ciudad encantada donde las rocas han sido moldeadas hasta adquirir formas misteriosas y extrañas.

Uno de los puntos más emblemáticos es el mirador superior que ofrece una panorámica que sencillamente corta la respiración. Desde esta atalaya natural se contempla un mar de pinares que se extiende hasta perderse en la lejanía del horizonte. También es posible divisar pueblos cercanos, el Pico Frentes y la propia ciudad de Soria si el día está despejado. El ascenso al mirador se realiza a través de una cómoda pasarela de madera instalada para facilitar el acceso turístico. Es el lugar perfecto para admirar la inmensa naturaleza que regala la cuenca del Duero desde las alturas de la sierra ibérica.

A escasa distancia del núcleo principal de rocas se halla Cueva Serena, un rincón que exhala una paz absoluta. Se llega a ella siguiendo una senda forestal que se interna de lleno en la espesura del bosque de pinos silvestres. Allí, una magnífica cascada cae suavemente sobre la entrada de la cueva, creando una cortina de agua cristalina. Este fenómeno es especialmente espectacular durante las épocas de deshielo o cuando el agua llega a congelarse. El paraje también es famoso por sus gargantas y pasadizos estrechos conocidos localmente como el Callejón de Castroviejo. Caminar entre estas paredes de piedra es adentrarse en las entrañas mismas de la montaña soriana más indómita.

Otros tesoros cercanos incluyen la cascada de La Chorla y la misteriosa cueva del Viejo para los más aventureros. La humedad del entorno favorece el crecimiento de musgos que decoran las paredes de estas cavidades naturales. Para los amantes del deporte, Castroviejo ofrece múltiples rutas de senderismo adaptadas a diferentes niveles de dificultad. Se puede acceder a pie desde Duruelo de la Sierra siguiendo el sendero de gran recorrido identificado como GR 86. Otra opción popular es el sendero de pequeño recorrido PR-SO 71 que permite rodear las rocas principales con facilidad. El camino transcurre entre fuentes y áreas preparadas para el disfrute de una jornada completa de campo.

La zona es también un paraíso para el turismo micológico, especialmente durante la temporada de otoño. Los buscadores de setas encuentran aquí níscalos y boletus de excelente calidad entre los inmensos pinos. Además, la diversidad del terreno permite la práctica de escalada, BTT y emocionantes vías ferratas instaladas. Es un entorno privilegiado donde el aire puro y la adrenalina se combinan de una forma realmente magistral.

Plató natural

La singularidad de este paraje no ha pasado desapercibida para el mundo del séptimo arte y de la televisión. Castroviejo sirvió de escenario para el rodaje del western Cabalgando hacia la muerte en la década de los sesenta. Incluso la mítica película Doctor Zhivago dejó su impronta en las cercanías de este paraje natural tan icónico. Más recientemente, producciones como El rey de la montaña han aprovechado la atmósfera salvaje de sus rocas. Pero el arte en Castroviejo se remonta a tiempos mucho más antiguos, como demuestran sus valiosas pinturas rupestres. Estas muestras de arte milenario fueron descubiertas en Cueva Serena ocultas bajo la vegetación del abrigo rocoso. Investigadores expertos certificaron el hallazgo, añadiendo un valor histórico incalculable a este espacio natural.

Visitar este paraje implica conocer también Duruelo de la Sierra, localidad que conserva un sabor auténtico con sus casas tradicionales construidas en piedra y madera de la zona. Destaca la iglesia de San Miguel Arcángel, un templo con raíces que se hunden en el lejano siglo X. A su alrededor se encuentra una impresionante necrópolis medieval con un centenar de tumbas excavadas en roca. La vida del pueblo gira en torno a tradiciones serranas, la madera y la excelente gastronomía de la comarca. Los torreznos de Soria y el cordero asado son manjares imprescindibles para cualquier viajero que pase por allí. Las fiestas populares y la artesanía local mantienen viva el alma de esta tierra vinculada para siempre al Duero, un refugio de autenticidad lejos de la masificación y que cuesta olvidar.