Hannah Murray, actriz de 'Juego de Tronos' y 'Skins', acabó en una secta y ha decidido contar su experiencia

El nombre de Hannah Murray puede que no te suene a priori, pero esta actriz británica ha participado en dos de las series más relevantes de las últimas décadas. Dio vida al personaje de Cassie en el drama adolescente Skins (2007-2013) y, más tarde, a Gilly en la adaptación que hizo HBO de las novelas de fantasía de George R. R. Martin. A la vista de todos, Murray parecía tener una vida de éxito, pero había un lado oculto que pocos conocían.

Es esta parte más oscura de su vida la que ha contado en detalle en The Make-Believe, un libro que saldrá a la venta el 28 de mayo y en el que revelará su experiencia retirándose del mundo de la actuación por problemas de salud mental. Las “exigencias diarias de la actuación”, las “humillaciones” que vivía en las audiciones para los papeles y la repetición que tuvo que hacer de ciertas “escenas violentas” la dejaron totalmente devastada, según revela la sinopsis del libro.

Acabó en una organización con rituales sectarios

En búsqueda de una solución para encontrarse mejor, Murray recurrió a una organización con un “líder carismático” que le prometió “más recompensas espirituales” si se involucraba. “Las promesas de conocimiento y los rituales cada vez más complejos resultan seductores, casi sectarios, y en última instancia destructivos”, continúa la descripción de sus memorias. Hannah acabó participando en curso de una semana, alejada de sus amigos y familiares, donde su cordura se desmoronó.

Todo este escenario llevó a Murray a sufrir una crisis nerviosa sin precedentes, y acabó ingresada en un centro psiquiátrico, donde recibió el diagnóstico de que padecía un trastorno bipolar. Esta información no había trascendido hasta ahora y se conoce por primera vez del puño y letra de la protagonista de la historia. 

“Estoy muy orgullosa de este libro, cuya escritura me ha llevado siete años”, declaró la actriz en exclusiva a People. “Durante todo este proceso me he sentido empoderada para contar mi propia historia y recuperar mi propia narrativa. Me entusiasma compartirla con los lectores. Vivir los acontecimientos fue difícil, pero el proceso de escribir sobre ellos ha sido la experiencia más gratificante”. 

De ídolo adolescente a sufrir un infierno

Hannah Murray se convirtió en un icono adolescente a gracias a su papel en Skins, donde interpretó a Cassie Ainsworth. El suyo fue uno de los personajes más recordados de la primera generación de la serie, y logró conectar con la audiencia más joven gracias a su trama, marcada por los problemas de ansiedad y de identidad que sufría Cassie. 

Después de este éxito, llegó su papel en Juego de Tronos, donde siguió expandiendo su carrera, pero esto no la libró de los problemas que sufrió después, como muchos otros artistas que empezaron en la industria siendo muy jóvenes. Recordamos el caso de Britney Spears, Lindsay Lohan, Macaulay Culkin, Justin Bieber o Demi Lovato, por nombrar algunos.