La historia de Sibilla Aleramo, la autora que escribió la primera novela abiertamente feminista de Italia
Desconocida por muchos, Sibilla Aleramo fue una de las escritoras más relevantes de la Italia de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. Fue en 1906, con la publicación de Una donna [Una mujer], cuando la italiana consiguió convertir su experiencia personal en toda una reivindicación de la libertad femenina y la emancipación de las mujeres, pero para entender su historia debemos remontarnos unos años atrás.
Aleramo, que en realidad era un seudónimo, nació como Rina Faccio en Alessandria en 1876. Su padre, Ambrogio Faccio, era ingeniero, su madre, Ernesta Cotto, ama de casa, y ella era la mayor de cuatro hermanos. Pasó su infancia en Milán pero, en 1888, a su padre le ofrecieron dirigir una fábrica y toda la familia se mudó a Civitanova Marche, un pueblo en la costa del Mediterráneo.
Desde muy joven, Sibilla conoció las limitaciones impuestas a las mujeres de su tiempo. Su adolescencia quedó marcada por una agresión sexual a manos de un trabajador de la fábrica de su padre, con el que fue obligada a casarse apenas un año después. La joven solo tenía dieciséis años en el momento de la boda.
En 1895 nació su hijo Walter, una noticia que primero recibió con alegría pero que no fue suficiente para devolverle la ilusión. La casa, donde los golpes y las humillaciones por parte de su marido eran constantes, terminó siendo un infierno para ella, e incapaz de soportar el peso de la situación, intentó suicidarse.
Su entrada en el mundo literario
Aquel intento marcó un punto de inflexión en su vida y, poco a poco, comenzó a cuestionar el destino que la sociedad reservaba a las mujeres. Para finales del siglo XIX, empezó a colaborar con distintas publicaciones en las que abordaba cuestiones relacionadas con la educación femenina, la desigualdad y la liberación frente a la opresión de los hombres.
Tras participar en varias manifestaciones para el derecho al voto de las mujeres, la escritura se convirtió en su forma de expresar sus inquietudes. Su vida volvió a dar un giro en 1902, cuando decidió abandonar a su familia y mudarse a Roma, una decisión que rompió por completo las normas morales de una sociedad que condenaba a las mujeres que acababan con su matrimonio.
Cuatro años después, en 1906, publicó Una donna [Una mujer], un libro lleno de toques autobiográficos y que es considerado por muchos como la primera novela feminista de la historia de Italia. En aquel momento, Sibilla intensificó su actividad en el movimiento feminista, participando en varios congresos y publicando en artículos en distintos medios de la época.
Tras vivir en varias ciudades italianas, en 1926 se estableció definitivamente en Roma, el mismo año publicó su segunda novela, Il passo [El paso]. A lo largo de su vida, Aleramo desarrolló una amplia trayectoria literaria, con más de una decena de obras entre novelas, poemarios y escritos autobiográficos. Murió en la capital italiana en 1960, a los 83 años, dejando un legado importantísimo en la historia de la literatura.