Hollywood reconoce a Angélique Kidjo: primera música africana con una estrella en el Paseo de la Fama

El Paseo de la Fama de Hollywood suma un nombre histórico: Angélique Kidjo se ha convertido en la primera música africana y artista africana negra en recibir una estrella en la célebre avenida de Los Ángeles. La cantante y compositora de Benín recibe así uno de los reconocimientos más famosos de la industria del entretenimiento después de más de cuatro décadas llevando los sonidos africanos por todo el mundo. Su placa es la número 2.854 del Hollywood Walk of Fame, dentro de la categoría de grabación musical.

La distinción tiene una dimensión que trasciende la carrera individual de Kidjo. Hasta ahora, una de las escasas grandes figuras nacidas en África reconocidas con una estrella había sido la actriz sudafricana Charlize Theron, que recibió la suya en 2005. Kidjo abre camino y pone a la música africana en el mapa, y ha querido definir el reconocimiento como algo colectivo. “Todavía no me lo creo. No es solo mi estrella, es nuestra estrella. Podré ser la primera cantante africana en tener una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, pero estoy convencida de que no seré la última. Muchos más seguirán y eso me llena el corazón de alegría”, ha dicho en una entrevista.

Nacida en 1960 en Ouidah, en el actual Benín, Kidjo creció en una familia estrechamente relacionada con las artes. Su padre era músico y su madre, coreógrafa y directora de teatro. Ese ambiente hizo que el escenario formara parte de su vida desde muy pequeña, ya que con apenas seis años ya actuaba con la compañía de su madre.

De Benín a los escenarios internacionales

Su formación musical estuvo marcada desde el principio por una extraordinaria variedad de influencias. Kidjo creció escuchando tradiciones de Benín y del mundo yoruba, pero también descubrió a figuras africanas como Miriam Makeba, Hugh Masekela y Fela Kuti, además de estrellas estadounidenses como James Brown, Stevie Wonder o Jimi Hendrix. Esa combinación de influencias ha terminado definiendo una carrera difícil de encasillar en un solo género.

En 1983 se fue de Benín y se trasladó a Francia, en un contexto marcado por la represión del régimen de Mathieu Kérékou. “Desde el momento en que el régimen comunista llegó a Benín, me di cuenta de que la libertad de la que disfrutamos puede arrebatársenos en un segundo”, recordó años después en declaraciones a la BBC. En París trabajó como corista, estudió música y comenzó a abrirse camino hasta construir una carrera internacional.

Canciones como ‘Agolo’ y ‘Wombo Lombo’ contribuyeron a llevar su música a una audiencia global. Desde entonces, Kidjo ha publicado alrededor de una veintena de discos y ha fusionado sonidos de África occidental con jazz, funk, góspel, salsa y pop. Además, durante su camino ha colaborado con nombres como Alicia Keys, Sting, Peter Gabriel, John Legend, Bono, Burna Boy, Pharrell Williams y Yo-Yo Ma. Y en 2019 también le dedicó un álbum a Celia Cruz.

Cinco Grammy y una carrera ligada al activismo

Su trayectoria le ha permitido conseguir cinco premios Grammy, además del Polar Music Prize en 2023, uno de los galardones internacionales más prestigiosos de la música. Pero buena parte de su reconocimiento internacional también viene derivado de una carrera que ha ido mucho más allá de los escenarios. Kidjo es embajadora de buena voluntad de Unicef, ha colaborado con organizaciones como Oxfam y creó la Fundación Batonga, centrada especialmente en apoyar a adolescentes y jóvenes vulnerables en Benín.

Ahora, su nombre quedará grabado también en Hollywood. Una artista que comenzó actuando siendo una niña en Benín y que posteriormente tuvo que abandonar su país ha terminado conquistando uno de los símbolos más reconocibles de la industria cultural estadounidense. La estrella de Angélique Kidjo reconoce más de 40 años de carrera, pero también rompe una barrera para la representación de los artistas africanos en Hollywood.