Davos no tiene suerte: el perro al que abandonaron dos veces y que sigue esperando una familia
Davos no sabe lo que es una familia, al menos, de verdad. Este perro, un cruce de podenco que ahora tiene cinco años, recaló en una casa de cachorro. Al crecer se complicó todo, porque creció más de lo que tenían pensado y lo abandonaron. Su siguiente destino fue una finca, pero la idea tampoco terminó bien. El peludo se asustó y se escapó.
“Se escapó y, cuando apenas tenía un año, fue encontrado vagando solo por el campo. Nadie quiso recuperarlo. Ni su primera familia, ni la segunda… Y así fue como acabó en la perrera”, explican desde la Asociación Huelva Ayuda y Defensa Animal (HADA), creada para ayudar a los animales abandonados de la provincia de Huelva y que se ha hecho cargo de su cuidado.
Sin embargo, su personal denuncia la irresponsabilidad con la que tienen que lidiar a menudo: “Ocurre en muchas ocasiones cuando alguien decide deshacerse de un animal sin pensar en lo que sentirá ni en lo que será de su vida”. Las víctimas tienen cara y nombre. En este caso, el rostro del abandono es el de Davos.
Actualmente, Davos tiene 5 años, pesa 25 kilos y no le guarda rencor a nadie. Prueba de ello es lo cariñoso que se muestra con todas las personas que se acercan a él: “Es un cruce de podenco maravilloso: cariñoso, sociable, bueno y compatible con otros perros”.
El tamaño de Davos, su condena
Desde la Asociación HADA, ponen el foco en el tamaño del peludo. Saben que esa cuestión lo condenó cuando era un cachorro y quieren evitar a toda costa un tercer abandono. “Sí, Davos pesa 25 kilos. ¿Y qué?”, reflexionan en una publicación en Instagram, una plataforma que utilizan para darle visibilidad a su caso y que no caiga en el olvido.
“Davos no sabe que pesa ‘demasiado’ para ser un cruce de podenco. Él no entiende de kilos, tamaños ni de estándares. Él solo sabe querer”, explican sus cuidadores, que aseguran que lo verdaderamente importante es el comportamiento y el carácter del perro.
Y hacen un alegato final: “Davos no necesita que alguien vea sus kilos. Necesita que alguien vea al perro que es. Necesita una familia que le dé, por fin, aquello que nunca ha tenido: un hogar, seguridad y la certeza de que esta vez será para siempre”. Davos está actualmente en Huelva, pero puede viajar, siempre que en lugar de destino esté su familia ideal. Los interesados en su adopción tienen que escribir un correo a la dirección que aparece en la publicación de redes sociales.