Seis mosaicos de hace 1.600 años salen a la luz en un antiguo complejo romano de Albania

En Qesarat, en la región de Tepelenë (Albania), una expedición arqueológica ha sacado a la luz un complejo arquitectónico que ha sorprendido mucho a los arqueólogos. En total, el equipo encontró hasta seis pavimentos decorados con mosaico policromado, además de restos de pinturas murales en un buen estado de conservación.

El descubrimiento se produjo durante la última campaña arqueológica de 2026, desarrollada dentro de un proyecto de investigación conjunta entre especialistas albaneses e italianos. Los mosaicos constituyen el elemento más espectacular que han encontrado, los cuales destacan por combinar motivos geométricos con distintas figuras y representaciones humanas. 

Entre ellos, los arqueólogos han encontrado una representación de Eros, el dios griego asociado al amor y el deseo. Según la información difundida por el equipo arqueológico en un comunicado compartido en Facebook, las piezas principales del hallazgo datan del siglo IV d. C., es decir, aproximadamente entre los años 300 y 400 d. C.

La calidad y variedad de la decoración encontrada permite hacerse una primera idea del nivel económico y cultural de quienes utilizaron el complejo en el que han aparecido los mosaicos. Sin embargo, los expertos dicen que todavía seguirán investigando la zona para intentar averigüar qué función tenía el sitio y quiénes lo habitaron hace unos 1.600 años.

Un antiguo asentamiento

Las investigaciones arqueológicas en Qesarat comenzaron hace varios años y han permitido comprobar que el lugar es mucho más extenso de lo que se pensaba. En concreto, se ha identificado un importante asentamiento con restos principalmente de época romana y de la Antigüedad tardía, desarrollado en torno a la colina que hay cerca del río Vjosa.

Las excavaciones y prospecciones realizadas hasta ahora también han permitido localizar decenas de estructuras y varios yacimientos arqueológicos en una superficie de unas 70 hectáreas. En todo este tiempo, los arqueólogos han encontrado un gran edificio con espacios termales y restos de viviendas de lujo, decoradas con mosaicos y murales.

Pero la historia de Qesarat podría ir mucho más allá de la época romana. Otros estudios realizados en los alrededores del pueblo también han recuperado evidencias de actividad prehistórica, incluyendo material utilizado durante el Neolítico tardío y la Edad del Bronce. Todo apunta a que este lugar ubicado junto al último río salvaje de Europa todavía tiene muchas historias por descubrir.