Cómo el Watergate inspiró el cine: 53 años del Pulitzer en cinco películas
Este 7 de mayo se cumplen 53 años desde que The Washington Post recibió el Premio Pulitzer de Servicio Público en 1973 por destapar el escándalo de Watergate; un caso que comenzó con un robo fallido la madrugada del 17 de junio de 1972 en la sede del Comité Nacional Demócrata en el complejo Watergate de Washington D.C. Cinco hombres, vinculados al equipo de reelección del presidente Richard Nixon, fueron arrestados instalando micrófonos y buscando documentos.
Lo que parecía un delito menor se convirtió en la mayor crisis política de EE.UU. Gracias a la tenaz investigación de Bob Woodward y Carl Bernstein, con el apoyo de su fuente anónima “Garganta Profunda” (revelada en 2005 como Mark Felt, número 2 del FBI), los reporteros del Post desentrañaron un entramado de espionaje ilegal, “dinero sucio” de campaña, encubrimientos y abusos de poder que llegaban hasta la Casa Blanca.
El Post, bajo la dirección de Ben Bradlee y con el respaldo ético de la editora Katharine Graham, publicó más de 400 artículos entre 1972 y 1974, siguiendo el mantra follow the money para conectar el robo con pagos secretos a los ladrones desde fondos de Nixon. Esto forzó audiencias del Congreso, la revelación de las cintas de la Casa Blanca (incluyendo la orden de obstrucción “usar a la CIA para frenar al FBI”) y, finalmente, la dimisión de Nixon el 9 de agosto de 1974 para evitar un impeachment. El Pulitzer reconoció esta labor como un hito del periodismo, que costó al Post publicidad y amenazas, pero consolidó su rol como “cuarto poder”. En esta efeméride, el legado resuena ante desafíos actuales a la verdad.
El séptimo arte se ha hecho eco del Watergate
A lo largo de los años el cine se ha hecho eco de escándalos, de hechos históricos, de anécdotas, vivencias, casos policiales, personas relevantes o datos curiosos, entre otros. El Watergate no ha sido menos. Aquel robo fallido en 1972, que los reporteros del Washington Post elevaron a crisis nacional, halló en Hollywood un escenario perfecto para diseccionar la delgada línea entre verdad y poder. Medio siglo después, estas cintas siguen iluminando el rol de la prensa como contrapeso democrático.
Todos los hombres del presidente (1976)
Alan J. Pakula inauguró el cine de Watergate con esta obra maestra del thriller paranoico, donde Robert Redford (Woodward) y Dustin Hoffman (Bernstein) encarnan la dupla del Post que desmontó la mentira oficial. Bajo la batuta de Ben Bradlee (Jason Robards, Oscar al Mejor Actor de Reparto), siguen el rastro del dinero desde los ladrones hasta el Comité de Reelección de Nixon. El plano secuencia de la prensa garabateada sobre papel capturó la era analógica del periodismo. Cuatro Oscars la consagraron como biblia del “seguir el dinero”, justo el método premiado por el Pulitzer de 1973.
Nixon (1995)
Oliver Stone convierte a Anthony Hopkins en un Nixon hamletiano, sudando entre flashbacks que desembocan en Watergate como clímax inevitable. Más que biopic, es autopsia psicológica: desde sus derrotas tempranas hasta las cintas de la Casa Blanca que lo condenaron. John Malkovich como Kissinger y Joan Allen como Pat Nixon completan un reparto coral que disecciona el abuso de poder. Polémica en su estreno (los conservadores la acusaron de sesgo), hoy se lee como premonitoria ante nuevos autoritarismos. Stone no juzga: muestra cómo la paranoia destruye desde dentro.
El desafío: Frost contra Nixon (2008)
Ron Howard traslada Watergate al prime time de 1977, cuando el periodista británico David Frost (Michael Sheen) apostó su fortuna por entrevistar al expresidente. Frank Langella (Nixon, nominado al Oscar) pasa de la arrogancia a la confesión clave: “Cuando el presidente lo hace, no es ilegal”. Basada en el libro-testimonio del propio Frost, la cinta revela cómo el escándalo siguió vivo tres años después de la dimisión. El cara a cara final, rodado en plano-contraplano asfixiante, prueba que algunas batallas se ganan por televisión.
Mark Felt: El informante (2017)
Liam Neeson interpreta finalmente a Mark Felt, el número dos del FBI que como “Garganta Profunda” filtró al Post sin desvelar su identidad hasta 2005. Peter Landesman abandona la redacción para mostrar el Watergate desde las entrañas del Buró: Felt entre la lealtad institucional y el deber moral, enfrentado a un gobierno que infiltró al propio FBI. Con Diane Lane como su esposa y Bruce Greenwood como el corrupto director Hoover, es el contrapunto burocrático al heroísmo periodístico. Hollywood tardó 45 años en contar esta mitad esencial del puzzle.
Los archivos del Pentágono (2017)
Steven Spielberg retrocede a 1971 para mostrar el ensayo general del Pulitzer: el Post de Katharine Graham (Meryl Streep, nominada al Oscar) y Ben Bradlee (Tom Hanks) publica los Papeles del Pentágono contra Nixon, pese a amenazas judiciales. Watergate aparece como consecuencia natural de aquel coraje: “Si publicamos esto, nos demandará el gobierno”, advierte Graham. Con Sarah Paulson como la abogada Finkelstein, Spielberg celebra el periodismo como acto de fe democrática. Su estreno coincidió con Trump acusando de fake news al Post, haciendo la historia inquietantemente actual.