La increíble caída de Jacob Appelbaum, estrella de la comunidad hacker

Jacob Appelbaum (@ioerror) era una estrella de la seguridad informática, el hombre “más peligroso del ciberespacio” según Rolling Stone. Su fama solo era superada por la de Julian Assange y Edward Snowden. Es un duro defensor de la privacidad y anonimato de los datos personales y de los derechos civiles en Internet. Es tan conocido en Ecuador o India que en Oriente Medio y los EE.UU. En Twitter son legendarias las numerosas detenciones e interrogatorios a las que el gobierno norteamericano le ha sometido a lo largo de los últimos años En los últimos días, sin embargo, este mismo hombre ha sido noticia porque le han acusado de maltrato, acoso sexual y violación. Desde entonces, ha cancelado todas sus intervenciones públicas, incluyendo la de la semana que viene en Sonar+d.

1. ¿Quién lo acusa?

Sorprendentemente, no son extraños; lo acusan hombres y mujeres de la comunidad TOR que él mismo representó por todo el mundo. Recordemos que TOR es la herramienta que miles de activistas de todo el mundo utilizan para escapar de la vigilancia de agencias de inteligencia, operadoras y compañías puntocom. La primera piedra la lanzó la conocida hacker Andrea Shepard, desarrolladora del nucleo duro de TOR. Andrea publicó este tuit el 24 de mayo con una frase cifrada:

Más tarde se reveló que decía: “Parece que el que viola a uno, viola a muchos”. Tres días después, Appelbaum publicó un mensaje peculiar, quizá anunciando lo que vendría poco después para él: “Cambio de guardia”.

El dos de junio, sin más explicaciones, el Proyecto TOR anunció la expulsión de Jacob, su principal evangelista y el miembro más famoso de su organización. Dos días más tarde, Andrea confirmó a Andy Greenberg de Wired que conocía a una víctima de violación. Meredith L. Patterson, reconocida académica de seguridad informática, fue la segunda en señalar a Appelbaum:

Cuando le preguntaron a Meredith qué sucedió, su respuesta fue: “Por fin Jacob violó a suficiente gente como para que TOR como organización no pudiera ignorarlo más.”

El 4 de junio, después de la creciente ola de especulaciones y señalamientos, el Proyecto TOR hizo un comunicado a través de su directora, Shari Steele. Señalaban las acusaciones como motivo de su cese, y hasta llegaban a decir que eran “consistentes” con lo que sabían de él.

Después de que la noticia escalara a medios como Wired, TechCruch o The Guardian, Jacob Appelbaum hizo su propio comunicado: “Esto es un ataque calculado y dirigido para propagar alegatos perversos y espurios en mi contra... Quiero ser claro: las acusaciones de mala conducta sexual en mi contra son completamente falsas”.

El abogado y voluntario de la comunidad TOR, Franklin Bynum, ofrece una reinterpretación de las palabras de Appelbaum. No sale muy bien parado.

2. ¿De qué le acusan?

Además de las acusaciones de la comunidad de desarrolladores de TOR, hay una página anónima, jacobappelbaum.net, que recupera las historias de personas que presuntamente fueron víctimas de Appelbaum:

A pesar de la fuerte exposición en medios, el sitio no ha sumado más historias en los últimos días, mucho menos evidencias. TAmbién hubo dos cuentas de Twitter: @TimeToDieJaek, que fue eliminada en 48 horas y @VictimsOfJake, que no ha sido eliminada pero que tampoco ha crecido en alegatos. Hasta el momento la acusación más extensa y difundida de todas ha sido la de Nick Farr, organizador de eventos importantes de la comunidad hacker como el 30c3:

“Jacob ha abusado y silenciado a muchos amigos cercanos, muchos de los cuales son investigadores que probablemente conozcas y respetes...”

Su artículo ha recibido apoyo de gente como Nadim Kobeissi (creador de Cryptocat y quien acusara a Appelbaum de plagio hace unos años) y Violet Blue (columnista de Engadget y blogger influyente). Nick Farr, que vive en México, escribe en su cuenta de Twitter: “Conozco a Jacob desde hace más de 15 años. Es el ladrón, oportunista, violador y sociópata más carismático que he conocido”.

Irónicamente, hace dos años Transmediale invitó a Appelbaum a una mesa sobre consentimiento sexual en el trabajo. El hacker habló de cuando trabajaba en el departamento técnico de kink.com, un sitio de porno y fetiches sexuales. No es extraño que la vieja fotografía de Jacob con una máquina-dildo haya vuelto a circular en estos días.

3. ¿Quién lo defiende?

De momento, nadie. Ni su colaborador Julian Assange, a quien Applebaum ha defendido siempre, ni la Electronic Frontier Foundation, con quien ha colaborado, ni Laura Poitras, que le invitó a participar en su oscarizado documental sobre Edward Snowden, CitizenFour, ni Sarah Harrison, la voluntaria de Wikileaks que acompañó a Snowden en su largo tránsito en el aeropuerto de Moscú, y con la que ha colaborado persistentemente en Berlín.

4. ¿Peligra el proyecto TOR?

De ninguna manera. Técnicamente TOR no ha sufrido daño alguno, tampoco su comunidad de usuarios ni la red que la sostiene. Jacob siempre ha hablado como desarrollador de TOR pero en realidad sólo editó 53 lineas de código en todo el tiempo que trabajó con ellos. Su contribución ha sido como portavoz, un trabajo que ha ejercido de manera efectiva y brillante.

¿Es un ataque premeditado de la NSA u otros?

Personas como la hacker transgénero Jaime Cochran opinan que, más allá de ser un ataque diseñado por alguna oficina gubernamental, la situación de Jacob Appelbaum obedece a un patrón típico entre un ídolo y sus seguidores, entre el respeto y el miedo, la ira y un silencio que eventualmente explota. Por el contrario, en redes sociales otros opinan que puede existir una manipulación típica de la NSA para desacreditar enemigos que funciona más o menos así:

  1. inyecta todo tipo de material falso en la red,
  2. y usa ciencias sociales y otras técnicas para manipular el discurso en línea.

Lo cierto es que el cambio de reputación de Appelbaum ha sorprendido a gente fuera de los círculos TOR, mientras que en el entorno de la seguridad informática, los alegatos de abuso de poder, incluso violaciones, no les resultan extrañas. Matt Blaze, otro famoso investigador en seguridad informática sentenció: “nuestra comunidad (más grande que TOR) falló gravemente aquí”.