Si vas a visitar espacios naturales, recuerda la importancia de respetar el entorno y sigue las guías y recomendaciones oficiales para no poner en peligro el lugar ni tu integridad física.
Durante el invierno, los espacios naturales próximos a Barcelona ofrecen alternativas para caminar y recorrer senderos señalizados sin necesidad de desplazamientos largos. Estas zonas protegidas permiten disfrutar del paisaje y de la biodiversidad propia de la región, incluso en los meses más fríos. Los itinerarios disponibles permiten organizar caminatas de distinta duración y dificultad, desde paseos de pocas horas hasta recorridos de jornada completa, y facilitan el acceso a entornos con valor ecológico y cultural.
La red de senderos de estos espacios ha sido diseñada por organismos oficiales para garantizar la conservación de los ecosistemas y la seguridad de los visitantes. Los itinerarios atraviesan bosques, montañas, sierras y áreas con restos históricos, ofreciendo una combinación de naturaleza y patrimonio. La planificación previa de las rutas, teniendo en cuenta distancias, desniveles y condiciones climáticas, ayuda a aprovechar al máximo la visita durante la temporada invernal.
Parque Natural del Montseny
El Parque Natural del Montseny se encuentra a poco más de una hora en coche desde Barcelona y ocupa más de 31.000 hectáreas distribuidas en tres cadenas montañosas unidas por los collados de Sant Marçal y Coll Formic. Su relieve incluye picos destacados como el Turó de l’Home (1.706 m), Les Agudes (1.703 m), Matagalls (1.697 m) y el Pla de la Calma o Puig Drau (1.344 m). La diversidad de ecosistemas de estas elevaciones explica la riqueza biológica del parque.
Montseny, el pueblo que da nombre al parque, conserva ejemplos arquitectónicos de su pasado, como ermitas medievales de estilo románico y la estela megalítica de la Sitja del Llop. La red de senderos señalizados supera los 30 itinerarios, con rutas adaptadas a diferentes niveles de dificultad. Entre las más destacadas se encuentran la que conecta el pantano de Santa Fe con las cumbres del Turó de l’Home y Les Agudes, con aproximadamente 14 kilómetros de caminata y vistas que van desde los Pirineos hasta la Costa Brava, y la ruta desde Sant Bernat a la Roca Escanyada, de baja dificultad, que permite llegar al Castañar del Drac en un recorrido de unas pocas horas.
Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac
Sant Llorenç del Munt y L’Obac forman un conjunto montañoso ubicado en las comarcas del Vallès Occidental y el Bages. Las sierras se unen en el norte por el collado de Estenalles y están perforadas por más de trescientas cuevas y simas, lo que convierte al parque en un destino atractivo para caminantes y espeleólogos. Las cimas más altas son La Mola (1.104 m) y Montcau (1.057 m).
En La Mola se sitúa el monasterio de Sant Llorenç del Munt, con la iglesia románica y edificaciones posteriores, actualmente adaptadas para uso cultural y restauración. El parque también conserva restos arqueológicos neolíticos y medievales, masías, casas en la roca y pozos de hielo. Los senderos señalizados permiten recorrer estos puntos de interés y acceder a las cimas en itinerarios que combinan ascensos moderados con tramos de bosque mediterráneo. La gestión del parque asegura la conservación y facilita la planificación de rutas durante el invierno, con información sobre distancias y duración estimada.
Parque Natural de Collserola
El Parque Natural de la Sierra de Collserola ocupa 8.295 hectáreas entre los ríos Besós y Llobregat, constituyendo el área verde más extensa del área metropolitana de Barcelona. La sierra presenta una topografía suave y una extensa red de senderos que permiten caminatas de distinta duración y dificultad, incluyendo rutas circulares y lineales. Su cumbre más alta es el Tibidabo, con 512 metros.
Collserola combina valor ecológico con oportunidades de itinerarios culturales y patrimoniales, integrando miradores y áreas recreativas. Los caminos están señalizados y permiten recorrer bosques de encina, pino y otras especies autóctonas, con recorridos accesibles incluso en invierno. Su proximidad a la ciudad permite realizar excursiones de corta duración sin necesidad de transporte largo, manteniendo la seguridad y orientación gracias a la señalización oficial.
Parque de Olèrdola
El Parque de Olèrdola, situado en los municipios de Olèrdola y Canyelles, forma parte de la prolongación del Parque Natural del Garraf. Este espacio combina valores naturales con patrimonio arquitectónico y arqueológico, destacando su conjunto monumental, que incluye yacimientos de origen ibero, romano y medieval. La iglesia de Sant Miquel, del siglo XII, se encuentra en la cima de la atalaya que domina la zona.
Los senderos del parque permiten recorrer tanto áreas naturales como el entorno del conjunto monumental, con rutas de distinta extensión y dificultad. Las caminatas incluyen bosques mediterráneos, formaciones rocosas y miradores sobre la llanura circundante. La señalización de los itinerarios permite organizar salidas durante el invierno con información sobre duración y desniveles de los recorridos, combinando patrimonio y naturaleza en un único espacio protegido.