A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más queridos en todo Yemen

Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente asiático, Yemen juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por el comercio antiguo de especias y por una fuerte cultura de hospitalidad, explica por qué los dulces yemeníes giran en torno a la miel, la harina y el ghee. Aquí el postre no es sofisticación: es tradición, calor y generosidad.

En este recorrido por la repostería yemení asoman nombres que cualquier viajero ha visto —o probado—: el bint al-sahn, el masoub o el luqaimat, dulces que no se entienden sin su contexto local. Yemen puede dividirse por regiones montañosas o costeras, pero hay algo que la mantiene unida: su manera ritual de ofrecer algo dulce junto al café o al té.

1. Bint al-sahn

El dulce más emblemático del país. Se trata de capas finas de masa horneadas, bañadas generosamente en miel y mantequilla. Se sirve caliente y suele acompañar celebraciones familiares y bodas.

2. Masoub

Postre tradicional elaborado con pan desmenuzado, plátano y miel, a veces enriquecido con crema o frutos secos. Es contundente y muy popular como desayuno o dulce energético.

3. Luqaimat

Pequeñas bolitas fritas empapadas en miel o sirope. Son crujientes por fuera y suaves por dentro, y aparecen con frecuencia en reuniones familiares y festividades.

4. Zalabiya

Dulce frito similar a pequeños buñuelos o churros, bañado en almíbar o miel. Es habitual en celebraciones y muy ligado al mes de Ramadán.

5. Basbousa

Pastel de sémola empapado en almíbar aromatizado. Aunque se encuentra en otras regiones del mundo árabe, en Yemen ocupa un lugar fijo en celebraciones y reuniones sociales.

Yemen demuestra que el postre es hospitalidad en estado puro. Sus dulces hablan de miel, de café fuerte y de mesas compartidas sin prisa. A veces, entender un país empieza por aceptar el trozo dulce que te ofrecen antes incluso de sentarte.