Que no te la den con queso: los cinco quesos que debes probar si viajas a Reino Unido

Viajar al Reino Unido suele venir acompañado de ciertos prejuicios gastronómicos que, con el tiempo, han ido quedando obsoletos, especialmente cuando uno empieza a descubrir la riqueza de productos que forman parte de su tradición. Entre ellos, el queso ocupa un lugar central, hasta el punto de que entender los quesos de Reino Unido es también una forma bastante precisa de acercarse a su cultura culinaria, mucho más compleja de lo que a veces se percibe desde fuera.

Si te preguntas qué quesos probar en Reino Unido, lo primero que conviene tener claro es que no se trata de una lista cerrada, sino de una puerta de entrada a un universo mucho más amplio. Aun así, hay nombres que se repiten de forma constante cuando se habla de los quesos británicos imprescindibles, piezas que han resistido el paso del tiempo y que siguen marcando el ritmo de consumo en el país.

Mejores quesos británicos: cinco referencias que dominan el mercado

Hablar de los mejores quesos británicos implica empezar por el cheddar, que no solo es el más conocido, sino también el más consumido, representando más de la mitad del mercado quesero del país. Originario del pueblo de Cheddar, en Somerset, este queso se caracteriza por su textura firme y su sabor que evoluciona con la maduración, pasando de notas suaves a perfiles más intensos y ligeramente avellanados cuando se elabora de forma tradicional en cuevas.

El stilton introduce un registro completamente distinto dentro de los tipos de queso en Reino Unido, ya que se trata de un queso azul cremoso, potente y con una personalidad muy marcada. Su producción está regulada y solo puede elaborarse en determinadas regiones como Derbyshire, Leicestershire y Nottinghamshire, lo que refuerza su identidad y su vínculo con el territorio.

El Red Leicester, por su parte, ofrece un perfil más accesible dentro de los quesos de Reino Unido, con una textura firme y un sabor suave que recuerda en parte al cheddar, aunque con matices más dulces y un color anaranjado muy característico. Es un queso muy versátil, utilizado tanto para consumir solo como para cocinar, lo que explica su presencia constante en la gastronomía cotidiana.

Dentro de los quesos británicos imprescindibles, el Wensleydale ocupa un lugar particular gracias a su textura desmenuzable y su sabor ligeramente dulce, que lo hace especialmente compatible con frutas como los arándanos. Su popularidad se ha visto reforzada en los últimos años por su presencia en la cultura popular británica, lo que ha contribuido a que siga siendo una referencia dentro del panorama quesero del país.

Cierra esta selección el Double Gloucester, un queso tradicional de Gloucestershire que destaca por su textura suave y su sabor mantecoso, más rico y redondo que el de otros quesos de su categoría. Dentro de los mejores quesos británicos, representa ese equilibrio entre intensidad y facilidad de consumo que lo convierte en una opción muy apreciada tanto por locales como por visitantes.