El pequeño pueblo alicantino de origen árabe, playas tranquilas y rodeado de naturaleza
Els Poblets es un municipio de la costa norte de Alicante, en la Marina Alta, situado a unos ocho kilómetros de Dénia y junto al río Girona. Es una localidad pequeña, con menos de 3.000 habitantes, donde la visita se puede organizar en torno al casco urbano, la playa de l’Almadrava y varios puntos relacionados con su historia.
El pueblo tiene origen árabe y procede de tres antiguas alquerías. Con el paso del tiempo, esos asentamientos dieron lugar a Setla, Mirarosa y Miraflor, los núcleos que acabaron formando el municipio actual. La unión definitiva llegó en 1971 y el nombre oficial de Els Poblets se aprobó en 1991.
El recorrido por la localidad no se basa en un solo monumento. La presencia del río Girona, la playa, las construcciones agrícolas, el yacimiento romano de l’Almadrava, la torre de Mirarosa y dos templos del centro explican buena parte de la historia local. Son elementos cercanos entre sí y permiten conocer el municipio sin plantear una ruta larga.
Els Poblets, entre l’Almadrava y el río Girona
El origen de Els Poblets está relacionado con tres alquerías árabes conocidas como Els Llocs. A partir de ellas se formaron Setla, Mirarosa y Miraflor, que durante mucho tiempo mantuvieron identidad propia. La unión definitiva llegó en 1971, cuando los tres núcleos pasaron a formar un solo municipio. El nombre oficial de Els Poblets fue aprobado en 1991 por el Consell de la Generalitat Valenciana.
El río Girona ha sido importante para la forma del pueblo y para su entorno agrícola. Su proximidad favoreció el trabajo de la tierra y dejó un paisaje de caminos rurales, casas de labranza y almazaras. En la zona se han cultivado olivos, almendros y vid, y todavía se conservan referencias a esa actividad en distintos puntos del término municipal. Esa parte rural no aparece aislada del casco urbano, sino mezclada con calles, viviendas y accesos que conectan el interior con la costa.
La costa es otro de los puntos principales. La playa de l’Almadrava es la más conocida del municipio y tiene alrededor de un kilómetro de longitud. Su nombre procede de una técnica tradicional de pesca del atún, utilizada en época morisca, que consistía en colocar redes para conducir los peces hacia zonas de menor profundidad. En este tramo del litoral predominan los cantos rodados, relacionados con los materiales arrastrados por el río Girona hasta su desembocadura.
Junto a la costa se encuentra el yacimiento arqueológico de l’Almadrava. Los restos corresponden a una villa marítima romana que estuvo activa entre los siglos I y V después de Cristo. La parte excavada pertenece sobre todo a una casa de campo romana dedicada a la alfarería, aunque también se ha localizado una zona con rasgos de casa señorial.
En ese espacio se pueden distinguir dependencias de trabajo, habitaciones para los obreros, porches para secar piezas, pozos y hornos. La producción principal se basaba en tejas y ánforas. Estas últimas servían para transportar por mar productos como vino, aceite o salazones. Eran envases pensados para el comercio marítimo y no para un uso prolongado una vez llegaban a puerto.
La ubicación del yacimiento se relaciona con la Vía Augusta, que pasaba por esta franja de la costa mediterránea de Hispania. Ese trazado facilitó el intercambio comercial y ayuda a explicar la actividad de la villa romana. En la zona también se han documentado baños, termas y estructuras vinculadas al embarque del material producido en la alfarería.
Otro punto destacado es la torre de Mirarosa. Es una construcción defensiva levantada entre los siglos XV y XVI, aunque algunas referencias la sitúan dentro del contexto del siglo XV. Su función era vigilar el acceso a la población desde el entorno del río Girona. La torre tiene unos once metros de altura y tres pisos. Con el tiempo quedó integrada en el núcleo urbano, pero conserva su carácter defensivo y está considerada como uno de los edificios históricos más reconocibles del municipio.
La torre quedó integrada con el tiempo en el núcleo urbano de Mirarosa. Hoy forma parte del patrimonio local y está declarada Bien de Interés Cultural. Su presencia recuerda la función de vigilancia que tuvieron algunas construcciones del litoral valenciano en los siglos finales de la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna. En el centro de Els Poblets también se encuentran la iglesia de Sant Josep y la parroquia del Salvador. Son dos templos vinculados a la vida de los antiguos núcleos que dieron forma al municipio.
La visita por Els Poblets reúne así varios elementos concretos: las antiguas alquerías de origen árabe, la agricultura marcada por el río Girona, la playa de l’Almadrava, el yacimiento romano, la torre de Mirarosa y los templos del casco urbano. Todo queda dentro de un término municipal pequeño, en una zona de la costa alicantina donde el mar, el río y el pasado agrícola siguen estando muy próximos. Por eso, el interés del pueblo está en la suma de lugares sencillos más que en una sola parada principal.