El rincón de Cáceres con varias rutas de senderismo hasta una cascada de más de 70 metros de altura

El norte de la provincia de Cáceres reúne pequeños pueblos que sirven como punto de partida para conocer algunos de los lugares más visitados de Las Hurdes. Uno de ellos es Ovejuela, una localidad perteneciente al municipio de Pinofranqueado, desde la que salen varios caminos relacionados con el río y con los desniveles del terreno. Entre ellos destaca la ruta que lleva hasta el Chorrituelo, una cascada de unos 70 metros situada entre laderas y a la que se llega mediante un recorrido corto desde el propio pueblo.

La localidad se encuentra en una zona de la comarca donde el agua está presente en distintos puntos. A poca distancia de las casas hay una piscina natural de grandes dimensiones, con unos 60 metros de longitud y 12 de anchura. Está situada a unos 100 metros del pueblo y suele ser una de las primeras paradas de la visita durante los meses de verano. Además de funcionar como zona de baño, este lugar marca el comienzo del camino que continúa río arriba hacia la cascada.

La ruta comienza en la plaza de Ovejuela y se dirige hacia la piscina. Tras cruzar el puente situado junto a la zona de baño, el camino deja atrás el pueblo y entra en un terreno donde abundan la pizarra y los pasos cercanos al cauce. Este material, habitual en la arquitectura tradicional de Las Hurdes, también aparece en el suelo, en varios puntos, y en las laderas del recorrido. Desde ese punto, el sendero gana altura poco a poco mientras sigue el río Ovejuela y avanza por una zona cada vez más estrecha.

El itinerario suma en total 3,8 kilómetros entre la ida y la vuelta y ha sido mejorado en los puntos que presentaban mayor dificultad. La reparación del camino y la instalación de cuatro puentes de madera han facilitado la llegada hasta la base del salto. El trazado puede hacerse en familia, sin demasiadas complicaciones, y no obliga a recorrer una distancia larga. Los pasos más complicados fueron adaptados para facilitar el tránsito, por lo que el recorrido mantiene una dificultad asequible para personas de distintas edades. Al ser una ruta de ida y vuelta, también resulta sencillo calcular el tiempo necesario para completarla.

Aunque puede hacerse durante todo el año, el aspecto del Chorrituelo cambia según la época. Después de los periodos de lluvia, el caudal suele aumentar y la cascada se aprecia mejor desde los distintos puntos del sendero. En verano, en cambio, la visita también se centra en las zonas de baño. La piscina situada junto al pueblo y la poza del final del recorrido permiten refrescarse, siempre que el estado del agua y del terreno sea adecuado. De este modo, la salida puede plantearse de forma diferente según la estación y las condiciones del entorno.

El Chorrituelo de Ovejuela, una ruta entre el río y la pizarra

Después de pasar la piscina natural, el camino continúa junto al río y atraviesa varios puntos preparados para cruzar el agua. Los cuatro puentes de madera se distribuyen a lo largo de la ruta y evitan tener que buscar pasos entre las piedras. A mitad del recorrido también hay un mirador con una zona de descanso desde la que pueden verse las curvas del cauce mientras avanza por el valle. Este punto permite hacer una parada antes de continuar por el tramo final y ayuda a reconocer con más facilidad la dirección que sigue el sendero.

La cascada no puede verse durante todo el camino. Poco antes de llegar, el último puente lleva hasta un giro a la derecha desde el que aparece por primera vez el Chorrituelo. Desde allí queda poca distancia hasta la base. El agua baja por una pared de roca de unos 70 metros y termina en una poza situada en una zona con poca luz directa. La orientación y la forma del terreno mantienen este lugar en sombra durante buena parte del día, lo que favorece su uso como zona de baño durante los meses de más calor. El camino permite acercarse a pie hasta la misma zona donde termina la caída.

La ruta es una de las más conocidas y transitadas del municipio de Pinofranqueado. Su corta distancia, la mejora de los accesos y la existencia de varios puntos de descanso permiten completarla sin preparar una caminata larga. Aun así, puede haber humedad cerca del río y de la cascada, sobre todo después de las lluvias. Por ese motivo, conviene caminar siempre con precaución por los tramos de pizarra y junto a la poza, donde el suelo mojado puede dificultar el paso. Las mejoras realizadas facilitan el recorrido, pero no eliminan por completo las condiciones habituales de un terreno situado junto al cauce.

El momento elegido depende del tipo de visita que se quiera hacer. Quienes prefieran ver la cascada con más caudal suelen encontrar mejores condiciones durante los meses posteriores a las lluvias, mientras que en verano aumenta el interés por las dos zonas de baño. En ambos casos, Ovejuela funciona como punto de inicio y final de una excursión que incluye el paso por el pueblo, el camino junto al río y la llegada a uno de los lugares más visitados de esta zona de Las Hurdes. La duración reducida permite incluir la ruta dentro de una jornada más amplia por el municipio, sin tener que dedicar el día entero solamente a este único recorrido.