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Los vecinos vuelven a casa sobre un paisaje carbonizado por el incendio de Almería
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Los vecinos vuelven a sus casas sobre un paisaje carbonizado por el incendio de Almería: “Han sido días terribles”

Paula Bolaños

Los Gallardos (Almería) —
12 de julio de 2026 22:07 h

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Ocho kilómetros separan las poblaciones de Bédar y Los Gallardos, pero para los evacuados por el incendio de Almería bien podrían haber sido ocho mil. Durante tres días, un férreo control policial ha mantenido cerrada a cal y canto la AL-6109 hacia la localidad bedarense, impidiendo el paso de quienes rogaban acceso para recoger medicamentos, ropa o para dar de comer y beber a los animales que tuvieron que dejar atrás.

“Ayer intenté subir porque mi mujer se asfixiaba, necesita un respirador para dormir y nos lo dejamos durante la evacuación, pero no me han dejado subir, ni siquiera escoltado”, cuenta Julián que tuvo que desplazarse hasta el hospital más cercano, a 20 minutos en coche en la localidad de Huércal-Overa, para poder solicitar un repuesto. La espera llegó a su fin este domingo: Bédar ha vuelto a la vida, y ellos han vuelto a Bédar. Su mujer se encuentra bien, pero “han sido unos días terribles”, relata entre lágrimas. 13 personas han fallecido como consecuencia del incendio, y siete están heridas, cuatro de ellas en la unidad especializada en quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

“La experiencia ha sido terrorífica, nos evacuaron a las cuatro de la mañana y nos vinimos con lo puesto. Tenemos cuatro gatos en el coche y seis más esperándonos en casa sin agua ni comida, pero no nos dejan subir, estamos solos”, relata Kamran, ciudadano de origen iraní y propietario de un cortijo en el municipio.

Durante la jornada, la Guardia Civil compartió imágenes del rescate de animales en colaboración con la Protectora FURIA, que ha coordinado la labor de estas entidades. Quizá el más emotivos de esos momentos es el rescate de un perro, aún temeroso tras una valla que marca el fin del terreno carbonizado por las llamas.

Incendio estabilizado a mediodía del domingo

La estabilización del incendio, confirmada poco antes del mediodía de este domingo, y la desescalada de la emergencia, que pasaba a Situación Operativa 1, ha sido el punto de inflexión para los vecinos de este pequeño municipio de menos de 1.000 habitantes afincado en la preciosa Sierra de Bédar, ahora irreconocible: esta noche muchos de ellos podrán dormir en sus casas.

Desde las cuatro de la tarde, un goteo lento pero incesante de vehículos llegaba hasta el perímetro policial de Los Gallardos. No todo el mundo podía acceder. Un trabajador municipal da el alto: “Solamente los residentes pueden subir, antes de que puedan pasar deberán mostrarnos su DNI para que podamos verificar que efectivamente son vecinos”. Y añade: “Ha habido casos de personas que están de alquiler y hemos tenido que negarles el acceso hasta que el propietario de la vivienda nos confirme que residen allí”.

La subida a Bédar ofrece una imagen descorazonadora: el monte está totalmente carbonizado, pero las viviendas permanecen intactas. Ana María, vecina de la localidad y una de las primeras en acceder a su casa, a la que no entraba desde la tarde del jueves, cuenta a elDiario.es que “está todo como lo dejé, la verdad es que hemos tenido mucha suerte aquí en el pueblo, las casas están bien”.

Pese a la orden de evacuación declarada por las autoridades el pasado jueves, hay vecinos que se han resistido a marcharse. Matías es uno de ellos: “La Guardia Civil vino para decirnos que teníamos que evacuar, pero yo he ido aguantando porque tengo animales aquí y tengo que darles de comer. Algunos nos hemos quedado y nos han dicho que debíamos confinarnos en casa y cerrar puertas y ventanas”, cuenta.

Pese a la alegría generalizada por la vuelta a casa, esta pequeña población almeriense tiene por delante la difícil tarea de seguir adelante sin doce de sus vecinos, que perdieron la vida huyendo de las llamas. “Los conocía a prácticamente todos, eran extranjeros pero vecinos del pueblo desde hace 20 o 25 años, gente buenísima. Vivían cerca, ellos se han ido pero las casas se han quedado ahí”, relata Catalina, vecina del pueblo.

El núcleo de Bédar se ha salvado de lo peor del incendio pero pedanías como La Serena o El Pinar no han tenido tanta suerte. Algunas viviendas presentan graves desperfectos que impedirán el regreso a casa de sus propietarios. El alcalde, Ángel Collado, afirmaba a última hora de la tarde que aquellas personas que no puedan residir en sus casas serán realojadas en hoteles hasta que puedan restaurar sus hogares y varias oficinas se pondrán en marcha en las localidades afectadas para centralizar las ayudas.