Derechos, no trincheras
Hoy conmemoramos el Primero de Mayo, el día que representa la lucha de la clase obrera por sus derechos, la igualdad y la dignidad. Como secretario General de UGT Andalucía, hago un llamamiento a participar en las manifestaciones que se celebrarán este 1 de Mayo.
Nos jugamos nuestros derechos y libertades, conseguidos durante generaciones de lucha sindical y política. Estamos en un momento decisivo en el que están en juego las condiciones de vida de la clase trabajadora, pero algo más: la calidad de nuestra democracia.
Frente a quieres pretenden dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras, los sindicatos de clase respondemos exigiendo más derechos, más cohesión social y más democracia.
Andalucía no es una excepción. No olvidemos que fue nuestra comunidad, la primera, en la que la ultraderecha alcanzó un pacto parlamentario y dio estabilidad a un gobierno de derechas que aceptó aplicar medidas antifeministas, antisindicalistas y paralizó la memoria histórica.
El Gobierno andaluz de esta legislatura, con mayoría absoluta, eliminó algunas de esas políticas y avanzó hacia una mejor relación con los sindicatos, pero ha sido fiel a su ideología conservadora avanzando, a paso rápido, hacia la privatización de la sanidad pública, de la educación y las universidades, o de la dependencia. Y seguimos esperando la recuperación de las políticas de memoria democrática, con un presupuesto decente.
No debemos permitir que las decisiones, en un momento tan importante, las tomen Gobiernos que desprecien las políticas sociales
El próximo 17 de mayo, tenemos una cita con las urnas, para elegir un nuevo Parlamento andaluz, del que saldrá un Gobierno que regirá nuestro destino los próximos 4 años.
Este Primero de Mayo comienza la campaña electoral de las elecciones andaluzas. Málaga acoge la manifestación central, a nivel nacional, con la participación de los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CCOO, Unai Sordo, y allí les acompañaremos el secretario general de UGT Andalucía, y la secretaria general de CCOO Andalucía.
Vivimos un momento histórico que no podemos dejar pasar, sin actuar. No debemos permitir que las decisiones, en un momento tan importante, las tomen Gobiernos que desprecien las políticas sociales, que resten capacidad de negociación a los sindicatos en la defensa de los intereses de las personas trabajadoras, y de las que son vulnerables. O incluso, negionistas de la ciencia, que se rijan por fake news conspiranóicas.
La vivienda se ha convertido en una emergencia social, que no puede ser tratada como una propiedad especulativa
Tenemos retos estructurales que requieren respuestas serias, respuestas de Estado, que también se desarrollen, de forma correcta por las administraciones autonómica y local: la emergencia climática, el reto demográfico (que afecta especialmente a jóvenes y personas migrantes), el refuerzo de los servicios públicos para garantizar la igualdad y la cohesión social. España, y con ella Andalucía, tienen una oportunidad inmejorable para mejorar la competitividad de nuestro modelo productivo, reequilibrando el territorio y mejorando la calidad del empleo, de la mano de las energías renovables. Recientemente, ambos sindicatos entregamos nuestra propuesta para un Pacto de Estado por la Emergencia Climática.
Y en el ámbito andaluz, también hemos presentado, hace unos días, en el Parlamento, una Iniciativa Legislativa Popular, junto a otras organizaciones progresistas, por el derecho a la vivienda. La vivienda se ha convertido en una emergencia social, que no puede ser tratada como una propiedad especulativa. Es necesario un pacto social y político, y una intervención pública decidida, que garantice el acceso a la vivienda digna, con un parque público suficiente, que no pierda su protección, y mecanismos eficaces para garantizar el acceso ágil, seguro y asequible, especialmente a las personas jóvenes.
Es el momento de consolidar y profundizar en las reformas progresistas que, han demostrado, que es posible compatibilizar avances sociales con desarrollo económico y de empleo. Pero faltan medidas que permitan que ese crecimiento permita mejorar la calidad del empleo y de la vida de las personas trabajadoras. El fortalecimiento de la negociacióin colectiva debe ser una prioridad. Y, en ese contexto, deben aplicarse fórmulas efectivas, que acaben de una vez con la siniestralidad laboral y las muertes en el trabajo. Son más de 6300 las personas muertas, en Andalucía, por ir a trabajar, desde que comenzaron los registros en 1988. Esto es una lacra laboral y social insoportable, para nuestras organizaciones.
La mejora de la productividad debe traducirse, no en despidos, sino en mejores salarios, menos tiempo de trabajo y más derechos
Estamos también en un contexto de transformación tecnológica. La digitalización y la inteligencia artificial deben ponerse al servicio de las personas trabajadoras. La mejora de la productividad debe traducirse, no en despidos, sino en mejores salarios, menos tiempo de trabajo y más derechos, y no en mayor precariedad y control empresarial.
UGT es un sindicato internacionalista, y no podemos obviar el escenario de conflictos en todo el Mundo, en buena parte, motivados o influenciados por el presidente de EEUU, y sus decisiones contra el derecho internacional. Este Primero de Mayo, queremos reivindicar la paz justa, como principio fundamental.
Hoy, más que nunca, es necesario activar la movilización sindical y social. Participa en las manifestaciones del 1 de Mayo en tu ciudad y provincia. Y vota, en las elecciones autonómicas del 17 de mayo. El futuro de todos y todas, depende de ello.