La exlíder de Podemos Andalucía se suma a la candidatura del Frente Amplio por Málaga tras dimitir del partido morado

Daniel Cela

27 de octubre de 2026 10:50 h

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La excoordinadora general de Podemos Andalucía, Raquel Martínez, se ha integrado en la candidatura del Frente Amplio en la provincia de Málaga apenas cuatro meses después de dimitir como líder regional de la formación morada. El pasado mes de junio, Martínez (Almería, 1977) presentó su dimisión ante el máximo órgano de decisión del partido, el Consejo Ciudadano Andaluz, tras las elecciones andaluzas del 17 de mayo, en la que los morados, que concurrían dentro de la coalición Por Andalucía, no lograron representación.

La salida de Raquel Martínez de Podemos Andalucía vino precedida de un duro pulso con la dirección estatal de Ione Belarra, que mantuvo bloqueadas las negociaciones para concurrir en coalición con IU, Sumar y otros partidos de izquierdas en Andalucía hasta 24 horas antes del plazo tope para inscribir la coalición ante la Junta Electoral. Ahora, Martínez ha optado por concurrir como número cuatro de la candidatura del Frente Amplio por Málaga “por coherencia”. Su posición en la lista es simbólica, porque ningunan encuesta vaticina más de un escaño para la coalición de izquierdas en la provincia de Málaga, en el mejor de los casos.

Martínez se dio de baja de Podemos hace cuatro meses y concurrirá como candidata “independiente” del Frente Amplio. Ella ya se había significado en redes a favor de la coalición de izquierdas, de la que los morados se han descolgado, y había defendido públicamente la candidatura de Ada Colau, lo que le brindó una oleada de críticas, ataques e insultos de cuentas ligadas al partido morado.

El pasado fin de semana, la coordinadora provincial de IU en Málaga, Toni Morillas, le ofreció integrarse en la lista para las generales, y ella aceptó ocupar una “posición simbólica” al considerar que se trataba de una continuación del trabajo que venía haciendo en favor de la unidad de izquierdas para impedir un Gobierno de PP y Vox. La lucha por los derechos de la clase trabajadora, de la vivienda y del movimiento feminista y a favor de la causa saharaui explican tanto su trabajo dentro de Podemos como el que ahora va a desempeñar en el Frente Amplio.

Podemos Andalucía irrumpió en 2015 en el Parlamento andaluz liderado por Teresa Rodríguez, logró 590.000 votos y 15 diputados convirtiéndose en la tercera formación de la Cámara. Desde hace cuatro meses es un partido descabezado, pilotado por una gestora que coordinan el concejal morado en el Ayuntamiento de Málaga, Nico Sguiglia, y la exparlamentaria por Granada, Alejandra Durán.

Raquel Martínez no sólo lideraba Podemos Andalucía hasta hace cuatro meses, también formó parte del Consejo Ciudadanos Estatal, que maniató todas las negociaciones para conformar una coalición de izquierdas en Andalucía un año antes de las autonómicas. La exdirigente de Podemos mantuvo buenas relaciones con su homólogo en IU, el coordinador regional Toni Valero, y a principios de 2025 comunicó a la dirección estatal de Ione Belarra un preacuerdo para prorrogar su alianza bajo la marca Por Andalucía, con un miembro de Podemos como candidato a la Presidencia de la Junta: el diputado por Córdoba, José Manuel Gómez Jurado.

La dirección de Izquierda Unida y del resto de partidos integrados en Por Andalucía reconocía en Gómez Jurado “el mejor cartel, el mejor orador y el mejor candidato” para representar la unidad de las izquierdas, que consolidase el proyecto de Por Andalucía, donde ya estaba integrado Podemos. Pero ni Toni Valero ni el coordinador federal, Antonio Maíllo, ni la propia Martínez querían repetir el fracaso de la negociación de las andaluzas de 2022, cuando se apuró hasta el último minuto para inscribir la coalición ante la Junta Electoral quedando fuera los morados del registro de la candidatura.

Martínez no pudo consumar aquella negociación para Andalucía, porque la dirección estatal de su partido la desautorizó, una y otra vez, convencida de que Pedro Sánchez adelantaría las elecciones generales y Podemos no quería ligarse a Sumar e IU, partidos que formaban parte del Gobierno de coalición con el PSOE. Antes de las elecciones de Aragón, en febrero de 2025, Martínez comunicó oficialmente al secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, su intención de dimitir como líder del partido en Andalucía, al verse privada de la autonomía política necesaria para pactar y cerrar una coalición para las andaluzas.

Se pactó el anuncio de su salida para después de las elecciones de Aragón pero, tras el resultado, Ione Belarra pidió a Martínez que esperase “hasta después de las andaluzas” del 17 de mayo. El PP de Juanma Moreno salió de aquellas urnas con una victoria histórica, pero perdió la mayoría absoluta por tres diputados, y se conformó el primer Gobierno andaluz de coalición con Vox.

La dirección de Podemos pidió entonces a Martínez que anunciara su dimisión el 26 de mayo, día en que José Luis Rodríguez Zapatero debía declarar ante el juez, para que “se diluyera el impacto de la noticia”. Pero el juez Calama pospuso la declaración del expresidente del Gobierno, y el partido volvió a pedirle a la dirigente andaluza que aplazara el anuncio otras dos semanas, para hacerlo coincidir con la visita del Papa a España, la segunda semana de junio. Martínez ya había convocado al Consejo Ciudadano Andaluz y su ejecutiva conocía la decisión, de modo que ignoró la última orden, y al día siguiente disolvió a su directiva y abandonó el partido.

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