“Es muy desesperante”: cuatro tratamientos oncológicos se aplazan al día en el principal hospital de Granada
Julia, nombre ficticio para preservar su identidad, tiene 43 años y un cáncer inflamatorio de mama bilateral. El pasado viernes acudió al Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada para una consulta con su oncóloga y la quimioterapia que tenía programada, pero salió sin recibir el tratamiento. “No hay hueco”, le dijeron, según explica a este medio. La nueva cita suponía retrasar unos diez días una sesión que debía encajar en un calendario de ciclos cada cuatro semanas. Ahora teme que vuelva a ocurrir lo mismo cuando llegue el día señalado: “Te sientes impotente”.
Su caso pone rostro a la denuncia de falta de personal en el hospital granadino, especialmente en el hospital de día de oncología, en el que CSIF asegura que se posponen una media de cuatro tratamientos al día por la insuficiencia de enfermeras. La queja no procede de una única central sindical. Fuentes de otras organizaciones consultadas por elDiario.es Andalucía apuntan en la misma dirección y advierten desde hace tiempo de problemas en la cobertura de ausencias, la organización de los turnos y la sobrecarga de los profesionales. El hospital, por su parte, niega que se estén cancelando sesiones oncológicas, afirma que la plantilla de Enfermería de Oncohematología está cubierta al 100% y anuncia la incorporación de dos profesionales más para responder al incremento de actividad.
La diferencia de versiones está en cuándo y cómo se producen las demoras asistenciales. El hospital niega que se cancelen sesiones, pero pacientes como Julia aseguran que no recibieron la quimioterapia el día previsto porque no había disponibilidad para administrársela. En su caso, después preguntó a las enfermeras de la unidad si podrían adelantarle el tratamiento en caso de que surgiera un hueco antes de la nueva fecha. Según relata, le respondieron que no creían que fuera posible. La paciente no sabe si la demora volverá a repetirse ni qué ocurrirá si el tratamiento no puede ajustarse a la nueva cita.
CSIF sostiene que esas situaciones responden a una reducción de la capacidad de atención del hospital de día. Bea Alguacil, representante sindical en el centro, explica que desde hace aproximadamente un año la unidad ha asumido tratamientos de mayor complejidad que antes se administraban en la UCI, sin que, según denuncia, se haya reforzado inicialmente la plantilla para absorber toda esa actividad. A ello se habría sumado la falta de cobertura durante el verano de las vacaciones y otros permisos reglamentarios.
Según los datos que maneja el sindicato, la agenda diaria del hospital de día vinculada a las consultas externas de Oncohematología ha pasado de 12 a ocho citas. CSIF cifra en cuatro los pacientes que dejan de poder ser atendidos cada día en esa agenda y asegura que la falta de personal y de tiempo para completar la actividad obliga a posponer tratamientos. El sindicato también sostiene que una enfermera atiende habitualmente a siete u ocho pacientes en la unidad, una ratio que considera insuficiente para administrar tratamientos oncológicos con las debidas garantías.
El hospital ofrece una versión distinta a ese respecto. La dirección cifra en más de 18.500 los tratamientos que administra cada año el hospital de día, entre quimioterapia y nuevos fármacos dirigidos, y asegura que el equipo de Enfermería y Oncología está dimensionado para atender la actividad. Afirma que la plantilla de Enfermería de Oncohematología tiene cubierta al 100% tanto su estructura como las incidencias por incapacidad temporal.
La respuesta del hospital no aclara, sin embargo, si se producen aplazamientos individuales de sesiones como el que describe Julia, ni distingue entre una cancelación y una reprogramación para una fecha posterior. Sí reconoce un incremento de la actividad asistencial y anuncia la incorporación próxima de dos profesionales de Enfermería al hospital de día oncológico. Según la dirección, el hospital también ha ampliado su cartera de tratamientos con procedimientos que requieren cuidados de especial complejidad.
Un problema que afecta a otras especialidades
Las denuncias de falta de personal no se limitan a Oncología. Elías, trabajador del Virgen de las Nieves, describe dificultades también en otras áreas del centro. En Traumatología, explica, hay pacientes que deben desplazarse desde el hospital de Traumatología y Rehabilitación al Hospital General para someterse a pruebas diagnósticas y necesitan ir acompañados por un técnico en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE). Según su testimonio, la falta de cobertura obliga a recurrir a profesionales de otras plantas para realizar esos acompañamientos.
Elías denuncia también que faltan diariamente entre 15 y 16 celadores en los distintos turnos. Afirma que los responsables recurren a llamadas a los domicilios de los trabajadores para intentar cubrir los puestos vacantes y que algunos profesionales acumulan más de 200 horas de exceso de jornada al año. La falta de efectivos, añade, obliga a un mismo celador a atender varios servicios de manera simultánea. La presión también alcanza a las tareas administrativas. Según el trabajador, hay empleados que deben atender dos o tres secretarías en una misma jornada, alternando entre consultas de distintas especialidades. Una organización que, sostiene, dificulta la gestión de las citas y la atención a los pacientes.
Sindicatos y trabajadores del Virgen de las Nieves coinciden en señalar también problemas en las consultas externas de Oncohematología. Aseguran que lleva más de un año reclamando más TCAE (Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería) y personal administrativo para el turno de tarde, donde, según denuncian, se pasa consulta sin estos profesionales. Esto provoca que las citaciones se acumulen en el turno de mañana. También sostienen que algunas secretarías permanecen cerradas durante parte de la jornada y que un mismo administrativo debe hacerse cargo de varias a la vez.
Las dificultades de organización y cobertura de ausencias las denuncia también UGT. El sindicato asegura que el 90% de la plantilla comienza cada mes sin conocer su planificación laboral completa y que los cuadrantes se entregaban el último día del mes anterior o incluso una vez iniciado. Al mismo tiempo, se producen cada vez más excesos de jornada, lo que dificulta poder conciliar la vida laboral y familiar. Las fuentes sindicales consultadas describen así problemas que van más allá de la unidad oncológica y afectan a categorías profesionales diferentes. Sus testimonios apuntan a dificultades para cubrir ausencias, organizar los turnos y asumir la actividad asistencial, aunque las denuncias no permiten establecer por sí solas que todas esas carencias tengan una misma causa o expliquen cada demora concreta.
La cobertura de las bajas, otro motivo de enfrentamiento
La gestión de las incapacidades temporales es otro de los problemas. Los profesionales sanitarios critican que se promuevan revisiones de las bajas de los trabajadores para aumentar la plantilla disponible y sostienen que algunas terminan en altas médicas prematuras sin una valoración presencial. Según denuncian, son habituales estas prácticas como medida de presión por cubrir los turnos y mantener la actividad con una plantilla que considera insuficiente. Sin embargo, el hospital responde que no concede ni retira las bajas o altas médicas de sus profesionales. Según la dirección, su función se limita al seguimiento de los procesos de incapacidad temporal y a las pruebas correspondientes del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
La realidad es que desde los sindicatos reclaman un refuerzo estructural de las distintas categorías profesionales y una planificación que permita cubrir las ausencias sin recurrir de forma habitual a la prolongación de jornadas o a cambios imprevistos. Entienden que la sobrecarga a la que son sometidos los sanitarios repercute tanto en las condiciones laborales de los profesionales como en la atención a los pacientes. La dirección del Virgen de las Nieves defiende, en cambio, que Oncología es un servicio estratégico y que cuenta con una cobertura reforzada. En su respuesta, subraya que los pacientes oncológicos constituyen una prioridad y que el hospital de día mantiene una actividad superior a los 18.500 tratamientos anuales. La incorporación anunciada de dos profesionales de Enfermería es la medida concreta que plantea ante el incremento de la actividad, aunque no la vincula a las demoras denunciadas por los trabajadores.
Pero para pacientes como Julia, la discusión sobre plantillas, agendas y organización se traduce en una realidad mucho más cruda: sesiones de quimioterapia que no recibe cuando le corresponde y nuevas fechas sobre las que sigue teniendo dudas. Su testimonio no permite medir por sí solo la dimensión de los problemas de personal del hospital, pero sí muestra qué significa para una paciente acudir a recibir un tratamiento programado y marcharse sin él. “Es muy desesperante”, explica. La incertidumbre, añade, es no saber si la próxima vez habrá sitio.