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El incendio mortal de Almería sorprende a la Junta con retenes “incompletos”
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El incendio mortal de Almería sorprende a la Junta con retenes “incompletos”: “Avisamos desde hace tiempo”

Álvaro López

Granada —
11 de julio de 2026 21:52 h

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El incendio mortal de Los Gallardos (Almería) ha vuelto a tensionar el estado del dispositivo de bomberos forestales de Andalucía. En plena temporada de alto riesgo, los profesionales denuncian que su situación no solo no cambia con respecto a años anteriores sino que no deja de empeorar.

El Plan INFOCA, que está adscrito a la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) creada por la Junta para mejorar la gestión de este tipo de catástrofes, sigue repitiendo el listado de problemas que ya empiezan a ser tradicionales y que en incendios como el almeriense cobran especial relevancia: falta de plantilla, retenes incompletos en algunos casos, equipos inadecuados y obsoletos o medios insuficientes son la decoración de cada verano según testimonios de los trabajadores y representantes laborales.

Denuncias que se están dejando ver en el fuego de esta zona almeriense próxima al municipio de Bédar. Según explican fuentes de los bomberos sobre el terreno a este medio, la situación a la que se enfrentan llevan avisando de ella desde “hace tiempo”. Denuncian que el “dispositivo está actuando con un 75% del personal, cuando debería estar al 100%”. Es decir, está “icompleto”, lo que es grave por el agotamiento que genera en los profesionalesa sobre el terreno y porque debe estar al completo durante la temporada de alto riesgo de incendios que se alarga hasta octubre. El operativo desplegado sobre el terreno cuenta alrededor de 500 efectivos, según los datos ofrecidos el sábado por la mañana por el Consejero de Emergencias Antonio Sanz. Doscientos de ellos pertenecen al Plan Infoca, otros 200 son de la Unidad Militar de Emergencias y el resto son del MITECO y bomberos del Levante almeriense.

Además, según los mismos profesionales, “hay un grave problema con los vehículos autobombas (VCI) porque los medios solo tienen un miembro operativo”. En consecuencia, “están currando con extensión de jornada lo que no hay en los escritos”.

Todo ello ocurre mientras el Ejecutivo regional ha venido haciendo gala de un aumento en el presupuesto que destina cada año a los bomberos forestales andaluces, pero que no acaba de verse en el día a día del dispositivo, según sus protagonistas. Aunque es cierto que en estos últimos años sí se está logrando estabilizar a la plantilla durante los doce meses del año y no solo durante los cuatro que dura el periodo de alto riesgo de incendios, lo cierto es que los 271,6 millones de presupuesto que hay para Infoca este año -que supone un 60% más que en 2018, cuando Juanma Moreno llegó al Gobierno andaluz- son, para los profesionales, una cifra que no impacta aparentemente en sus reclamaciones.

La Junta rechaza ese diagnóstico y defiende que el dispositivo afronta la campaña de 2026 con el mayor despliegue de su historia. El consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, sostiene que el INFOCA cuenta con un presupuesto un 5% más alto que el año anterior y el citado 60% superior respecto al de 2018, además de 4.700 profesionales, 43 medios aéreos, 108 autobombas -el 84% renovadas en los últimos años-, una nueva unidad de maquinaria pesada y otra de fuego técnico, además de mejoras en los sistemas de comunicación. El Gobierno andaluz atribuye, además, a la rapidez de respuesta del operativo que, pese a haberse registrado más intervenciones durante los cinco primeros meses del año que en el mismo periodo de 2025, la superficie calcinada haya sido inferior.

Los seis sindicatos con representación en el dispositivo -CGT, CCOO, UGT, CSIF, SIBFI y UITA- coinciden este año en el diagnóstico. Aunque difieren en el tono de sus críticas a la dirección de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), todos sostienen que la campaña de alto riesgo comenzó sin que el operativo esté plenamente desplegado. CCOO calcula que aún falta por incorporar alrededor del 10% del dispositivo, lo que supondría unos 400 trabajadores (del total de 4.000), mientras que CSIF sitúa también el despliegue en torno al 90% a comienzos de julio. UGT, por su parte, asegura que es la primera vez que las tres Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRICA) inician la campaña con vacantes: 20 en Sevilla, 14 en Málaga y nueve en Granada.

La Junta rechaza estas cifras y asegura que todos los puestos operativos están cubiertos, salvo alrededor de un 5% correspondiente a bajas temporales o a trabajadores que han pasado a segunda actividad tras cumplir los 55 años. El Ejecutivo dice además que este año ha convocado dos ofertas públicas de empleo, con 234 y 348 plazas fijas a jornada completa, para seguir reforzando la plantilla del dispositivo.

Problemas sobre el terreno

Las consecuencias, según denuncian las organizaciones sindicales, ya son visibles sobre el terreno. Hablan de retenes que trabajan por debajo de su dotación mínima, autobombas con un único bombero forestal, puestos de vigilancia cerrados por falta de personal y brigadas incompletas en un momento en el que Andalucía afronta las semanas de mayor riesgo de incendios.

Más allá de la carga de trabajo, sostienen que estas carencias comprometen la seguridad de las intervenciones, ya que las dotaciones mínimas de los equipos están definidas precisamente para garantizar la protección de los profesionales durante la extinción.

A la falta de efectivos se suma otro problema que todos los sindicatos señalan desde hace años: los medios materiales. CGT y CCOO vuelven a denunciar que parte de la flota incorporada al dispositivo no es la adecuada para acceder a los incendios forestales, obligando en ocasiones a esperar otros vehículos para llegar al frente del fuego. También alertan de deficiencias en las comunicaciones durante las intervenciones, al asegurar que el sistema de radio presenta fallos en determinadas zonas y que, donde este no funciona, tampoco existe cobertura móvil.

Los equipos de protección individual (EPI) constituyen otro de los principales focos de conflicto. Las organizaciones sindicales denuncian problemas de reposición por falta de stock y critican que la EMA siga sin disponer de un servicio generalizado para la limpieza y descontaminación de estos equipos, pese a que están expuestos a partículas y sustancias potencialmente cancerígenas procedentes de la combustión. Según CCOO, únicamente la provincia de Huelva dispone actualmente de este servicio de forma operativa.

No obstante, la EMA niega estas carencias y sostiene que dispone de existencias suficientes para abastecer a toda la plantilla. Según sus datos, los almacenes cuentan con miles de prendas y elementos de protección, entre ellos más de 4.500 camisas ignífugas, más de 5.300 pantalones ignífugos, más de 600 cascos de emergencia y 900 pares de guantes de extinción.

La movilidad de la plantilla

Las críticas también alcanzan a la gestión de los recursos humanos. UGT y CSIF denuncian que la dirección de la Agencia está rechazando solicitudes de movilidad por motivos de conciliación familiar, incluso en casos relacionados con el cuidado de menores o familiares dependientes. CSIF asegura haber llevado este asunto ante la Inspección de Trabajo. Ambas organizaciones sostienen además que la falta de previsión ha dejado prácticamente agotadas las bolsas de empleo, obligando a recurrir al Servicio Andaluz de Empleo (SAE) para cubrir vacantes mientras, según denuncian, existen trabajadores del propio INFOCA con la formación y experiencia necesarias que podrían ocupar esos puestos.

En el caso de CGT, sindicato mayoritario entre los bomberos forestales, las críticas van un paso más allá. La organización considera que los problemas que ya existían antes de la creación de la Agencia de Emergencias de Andalucía no solo no se han resuelto, sino que se han agravado, y acusa al Gobierno andaluz de priorizar el anuncio de nuevas inversiones frente a la resolución de las deficiencias que, aseguran, siguen encontrando los profesionales durante las intervenciones.

Frente a estas denuncias, la Junta de Andalucía sostiene que el INFOCA de 2026 cuenta con el mayor presupuesto de su historia y defiende que el dispositivo dispone de 4.700 profesionales, 43 medios aéreos, más de un centenar de autobombas y nuevas unidades especializadas para reforzar la lucha contra los incendios forestales. El Ejecutivo andaluz insiste en que la creación de la Agencia de Emergencias ha permitido mejorar la coordinación de todos los servicios de emergencias y mantiene que Andalucía dispone de uno de los dispositivos de prevención y extinción de incendios más avanzados de Europa.

Sin embargo, para los representantes de la plantilla la fotografía es distinta. Su principal preocupación no es tanto el volumen de inversión anunciado como la capacidad real del operativo para responder durante las semanas más críticas del verano. Con la campaña ya iniciada y las altas temperaturas instaladas en buena parte de Andalucía, advierten de que el dispositivo continúa funcionando sin haber alcanzado la plantilla prevista y con problemas materiales que, a su juicio, siguen sin resolverse año tras año.