La resaca de El Alcoraz
En la competición de visualizaciones del vídeo más impactante del Día de Aragón, en esta ocasión no ganó ni el del Gobierno de Aragón ni el de la empresa cervecera de la tierra. Ganaron contundentemente las deplorables imágenes de El Alcoraz proyectando en todo el mundo, pocas horas después de las celebraciones del 23 de abril, una imagen macarra de los dos principales clubes de fútbol de la comunidad autónoma. Mal juego, victoria de penalti del Huesca, pelea y agresiones al final del partido, tres expulsiones y, a falta de 5 partidos para finalizar la temporada, los dos equipos en puestos de descenso a la tercera categoría del fútbol profesional.
Era el partido de rivalidad autonómica, el mejor cierre festivo a la programación de San Jorge, pero no asistieron ni el presidente de Aragón, todavía en funciones, ni las alcaldesas de Zaragoza y de Huesca. Todo un síntoma de los malos tiempos que corren para los equipos de fútbol más representativos de la comunidad autónoma, precisamente cuando más dinero público están recibiendo.
El estadio de El Alcoraz es propiedad del Gobierno de Aragón -lo compró a finales de junio de 2025 por más de 24 millones de euros a pagar en cinco anualidades para compensar las pérdidas de la sociedad anónima- y a la Nueva Romareda cuando esté terminada el Ejecutivo autonómico y el Ayuntamiento de Zaragoza habrán destinado como mínimo 120 millones de euros. No tengo ninguna duda de que, en circunstancias deportivas más cómodas, las autoridades habrían estado en el palco.
Mirando al pasado, esas ausencias conectan también con la huida de las burguesías locales de la gestión de las dos sociedades anónimas. La Fundación 2032 se disolvió y las familias Alierta, Yarza y el empresario Carlos Iribarren salieron del consejo de administración del Real Zaragoza hace ya cuatro años. En el barco solo se quedó el empresario y promotor inmobiliario Juan Forcén.
Justo cuando desde el Pignatelli se reiteran mensajes triunfalistas sobre la situación económica de la comunidad autónoma y cuando Amazon en el caso del Huesca e Ibercaja en el del Zaragoza han firmado contratos de patrocinio de 3 y de 10 años respectivamente. El gigante tecnológico y el poder financiero autonómico echando una mano pero sin entrar en el capital social ni en los consejos de administración. El Real Zaragoza lleva ya 12 temporadas en Segunda División que, en el mejor de los escenarios, serán 13.
Al frente del consejo de la Sociedad Deportiva Huesca está Ricardo Mur, empresario tecnológico, ex presidente de la CEOE Aragón y ex concejal del ayuntamiento de Zaragoza en el que coincidió con Jorge Azcón, y como presidente de la Sociedad Anónima del Real Zaragoza figura Jorge Mas, empresario cubano estadounidense y presidente del Inter de Miami que esta temporada solo ha estado una vez en la capital aragonesa viendo un partido del Real Zaragoza. Fue el 6 de septiembre del año pasado contra el Valladolid (1-1).
Rodeado de la plantilla, con Messi a la cabeza, sí estuvo el pasado mes de marzo con Donald Trump tras ganar el Inter de Miami por primera vez en su historia la competición estadounidense de fútbol. En su discurso en la Casa Blanca, Mas destacó la cultura ganadora del club y el lema de la camiseta del equipo, “Libertad para soñar”, y dando un salto a la política, tras mencionar al secretario de Estado, Marcos Rubio, pronosticó que “se acerca el día de la libertad en Cuba”.
Con el Real Zaragoza ni cultura ganadora ni libertad para soñar. Los resultados deportivos y empresariales transmiten apatía, desánimo y abandono, sin dejar de ponderar las 5 ampliaciones de capital, la reducción de la deuda y, en una situación límite, la decisión de poner al frente de la dirección deportiva a Lalo Arantegui. Los de casa siempre al rescate pero en esta ocasión muy tarde y a la desesperada.
Para finalizar, déjenme que les cuente una ocurrencia bienintencionada. Un modesto club escocés, el Heart de Edimburgo, está siendo uno de los modelos más singulares y exitosos del fútbol británico. Una empresaria tecnológica, Ann Budge, lo sacó de la quiebra en 2014 (tenía 30 millones de libras de deuda) y años después ya reflotado, en agosto de 2021, vendió sus acciones por un precio simbólico a la Fundación de los Corazones, de la que son propietarios los miles de aficionados que decidieron aportar a partir de un mínimo de 10 libras al mes. Más o menos lo que puede representar una suscripción de un diario digital o la cuota de una oenegé.
Resultado: más del 70 por ciento del capital social está en manos de unos 8.000 donantes que han recaudado en 5 años más de 20 millones de libras, el equivalente a 23 millones de euros. El resto pertenece a un inversor relacionado con el mundo analítico de fichajes de jugadores y entrenadores que, sin derecho a voto, desembolsó el año pasado 10 millones de libras. Pues bien, a falta de 4 partidos para finalizar la competición los Hearts son líderes por delante del Celtic de Glasgow y del Glasgow Rangers que desde 1985, hace 41 años, han ganado todos los títulos de Liga.
El Heart es el equipo propiedad de los seguidores más grande del Reino Unido. Es un ejemplo de gestión empresarial responsable y de arraigo solidario manteniendo un comedor social en un barrio, Georgie, en el que viven muchas familias vulnerables. Doce temporadas después del descenso a Segunda División uno se pregunta, ¿hubiera sido posible con generosidad empresarial, imaginación y trabajo, una fórmula similar para el Real Zaragoza?
* Una curiosidad histórica. En 1966, el Zaragoza de los Magníficos ganó al Heart una reñida eliminatoria de la Copa de Ferias con desempate incluido en La Romareda. El Zaragoza llegaría a la final que perdería contra el Barcelona.