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Sánchez y Zapatero arropan a Montero para exhibir “orgullo” socialista y dar la vuelta a las encuestas: “Hay partido”

José  Luis Rodríguez Zapatero, María Jesús Montero y Pedro Sánchez, en Cártama

Néstor Cenizo

Cártama (Málaga) —
1 de mayo de 2026 20:47 h

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El PSOE ha desplegado este viernes toda su potencia en Cártama (Málaga). Arropando a María Jesús Montero, hasta hace pocas semanas primera espada del gobierno de Pedro Sánchez y ahora candidata, han estado el Presidente del Gobierno y su antecesor socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, en un intento de insuflar ánimo a una campaña que la derecha, con encuestas en la mano, trata de acotar a la única disyuntiva de si Vox se incorpora o no al Gobierno de Moreno.

“Zapatero decía que el PSOE solo pierde las elecciones cuando las da por perdidas. Y yo digo: hay partido y lo vamos a ganar”, ha arrancado Sánchez, cuyo leit motiv ha sido la apelación al “orgullo” socialista por las políticas desarrolladas en los ocho años que lleva en el poder como aval para dar la vuelta a las encuestas.

“Hay que estar orgullosos, después de guerras, volcanes y presidentes ultraderechistas al otro lado del planeta”, ha advertido Sánchez: “Ahora que hablan de prioridades: el éxito económico y de país tiene que ver con el cambio de prioridades que imprimimos a este país hace ocho años. Donde hubo crisis hoy hay crecimiento. Donde hubo paro hoy hay empleo. Donde hubo confrontación hoy hay convivencia”, ha añadido citando los datos de crecimiento (2,6%), cotizantes (22 millones), subida de salario mínimo (66%) o reducción de brecha salarial (-8%), antes de resumir su arenga: “Orgullo de ser socialista, orgullo de ser español”.

El PSOE, como esta mañana los sindicatos, han decidido dar la vuelta al concepto de “prioridad nacional” esgrimido por la ultraderecha y aceptado por el PP en los dos últimos pactos autonómicos. “Las prioridades es lo que hace que un país retroceda o avance”, ha señalado Sánchez. “Cuando un gobierno quita el dinero a la sanidad pública para dársela a la privada provoca el deterioro de la atención para la mayoría de la gente y el negocio millonario para unos pocos”.

Consciente de que su oposición a la guerra y a Trump y Netanyahu galvaniza al electorado progresista, Sánchez no ha esquivado las respuestas a ambos, sacando pecho de su posicionamiento por la paz, la denuncia de las violaciones del derecho internacional en Líbano y Gaza y el reconocimiento de Palestina. “Netanyahu ha secuestrado a varios ciudadanos que estaban en la flotilla. Le digo que España siempre va a proteger a sus ciudadanos, a defender el derecho internacional y que queremos la libertad del ciudadano español que ha sido secuestrado. Espero que quienes hablan tanto de patria secunden esta petición”.

Montero se centra en la sanidad y vivienda

Sánchez ha animado a trasladar sus políticas a Andalucía de la mano de Montero, que le ha precedido y se ha centrado en el eje de su campaña: la defensa de los servicios públicos y, singularmente, de la sanidad pública.

Montero ha desgranado sus principales promesas para la sanidad, y también para la vivienda, la otra gran preocupación de los andaluces. La primera medida si llega a San Telmo, ha dicho, será “eliminar por ley” las listas de espera al médico de familia, al especialista y a las intervenciones quirúrgicas. Y en el mismo Consejo de Gobierno adoptarán una medida para financiar a los jóvenes el 20% de la entrada a la vivienda y triplicar las ayudas al alquiler.

Montero, que ni ha mencionado a Vox, ha acusado a Moreno de esconder su programa y las siglas para evitar responder por los pactos de su partido en otras comunidades autónomas, que incluyen la aceptación del concepto de “prioridad nacional” impuesta por Vox.

Antes de él, José Luis Rodríguez Zapatero había tirado de todos sus recursos para animar el ambiente. Comenzó recordando que este 2 de mayo el PSOE cumple 147 años, y siguió subrayando la “hipocresía” de la derecha por oponerse a avances, como el matrimonio igualitario, que acaban aceptando. “Ese derecho, como todos los derechos sociales, laborales y civiles que ha conquistado la España democrática han sido gracias al PSOE”.

También pidió a la derecha y la ultraderecha que no insulte ni deshumanice a Sánchez, en un día en el que el presidente de la formación ultra, Santiago Abascal, ha llamado a Sánchez “chulo de putas”: “Vox y PP la misma cosa es. En contra de los inmigrantes y sus derechos. No condenan la guerra. Están en contra de las políticas contra el cambio climático. La misma política de insultar: no siembren odio, no den esos golpes a la Constitución”.

“Me siento orgulloso de un Gobierno que ha dicho no al 5% de gasto en Defensa. No era una broma, ni una añagaza electoral. Ayer Alemania ha decidido recortar 40.000 millones en Sanidad para afrontar ese crecimiento de gasto en Defensa, que es una locura. Nos quedamos tranquilos de ver que nuestro presidente le dijo no a Donald Trump”, ha dicho Zapatero, antes de que los asistentes corearan el No a la Guerra.

Zapatero también apeló al orgullo por la regularización extraordinaria y de la propia autonomía andaluza, a la que la derecha no apoyó en 1981 con el lema que él recordó: “Andaluz, este no es tu referéndum”. Y reivindicó como propio el despegue de Málaga, sostenido por la ampliación del aeropuerto, la transformación del Puerto, el AVE o la hiperronda, impulsados cuando Magdalena Álvarez era su ministra de Fomento.

Montero contra las encuestas

La candidata socialista ha acusado al PP y a Moreno de buscar una desmovilización del electorado progresista dando el partido por ganado. Lucha contra el riesgo de que el anticipo de una derrota desmovilice a su electorado hasta hacerla demasiado dolorosa, y se esfuerza en conjurar esta profecía de Cassandra. Aspira el PSOE a salir de la dinámica de derrotas dolorosas que encadena en esta primavera electoral autonómica. Las encuestas electorales, desde las privadas a las del CENTRA, pasando por las del CIS, sugieren que todo lo que sea no rebajar el suelo de 30 diputados de 2022 será una dulce derrota.

Sánchez ha encadenado tres fines de semana seguidos en Andalucía acompañando a la candidata Montero. Sabe que la identificación con él de su vicepresidenta primera es máxima, y que en un fracaso electoral los focos también le apuntarán a él, quien redobló la apuesta por ministros candidatos cuando Montero desembarcó en Andalucía, y tendrá difícil esquivar la lectura de que ese fracaso es también suyo.

Montero, que fue designada candidata a finales de 2024, ha tenido año y medio para desembarcar en Andalucía, compaginando sus funciones como ministra de Hacienda con la inmersión en los temas más sensibles en Andalucía, de la degradación de los servicios públicos a El Algarrobico. Montero venía con la misión de revitalizar a un PSOE-A alicaído, mimetizado con el tono pausado de su anterior líder, Juan Espadas. Está por ver que el chute que sus intervenciones imprimen a la militancia se traslade a los votantes.

Este viernes era día grande para los socialistas en Málaga, porque el acto electoral se añadía al acto central del Primero de Mayo, que los sindicatos trasladaron de Madrid a Málaga por primera vez en muchos años. Allí estuvieron Unai Sordo y Pepe Álvarez, secretarios generales de CCOO y UGT, respectivamente, y por parte del PSOE la candidata Montero y la ministra portavoz del PSOE, Elma Sáiz.

Cártama, talismán de Pedro Sánchez

Cártama es, desde hace ya casi una década, un espacio seguro para Sánchez. Fue Jorge Gallardo, alcalde de este municipio en expansión (29.264 habitantes) del área metropolitana de Málaga uno de sus primeros apoyos, también en horas bajas, cuando el hoy Presidente era el outsider que peleaba con el aparato del partido para regresar a la secretaría general.

Cártama fue parada relevante en el viaje por carretera que emprendió para recuperar el mando en el partido. Una mañana de mayo de 2017 se presentó aquí ante un millar de militantes y con “la moral del Alcoyano”, y se preguntó en voz alta por qué algunos en su partido “habían regalado el poder a la derecha”. Apuntó a Susana Díaz por su descabalgamiento, pero también al entonces secretario general de los socialistas malagueños, Miguel Ángel Heredia. Aquel día no había en cargo ni un solo cargo institucional, salvo Gallardo. Semanas después Sánchez regresó a la Secretaría General, desde cogió impulso para una moción de censura que le llevó a presidir el Gobierno, hasta hoy.

Sánchez siempre ha agradecido a Gallardo el apoyo que le dio entonces. Ahora el malagueño tiene hilo directo con el Presidente y es vocal en la Ejecutiva Federal del PSOE, y aquella aldea gala rodeada por susanistas es uno de los escasos reductos de poder municipal socialista en una provincia teñida de azul.

Por eso, las visitas electorales o de partido de Sánchez a Málaga lo son con frecuencia a Cártama. Así ocurrió en la campaña andaluza de 2022. Este viernes se habilitó el pabellón de la ciudad deportiva, que se quedó corto. La organización calculaba unos 1.800 asistentes, además de alrededor de 400 que se quedaron a las puertas.

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