Casi 80.000 aragoneses mayores de 65 años viven solos. Aunque vivir solo “no siempre significa sentirse solo”, desde la Dirección General de Mayores exponen que “existe una fuerte correlación entre esa soledad habitacional, física, y la sentida: el 46,7% de las personas mayores que viven solas afirma haberse sentido solo alguna vez, y un preocupante 9,4% de ellos declara sentirse solo siempre”, ha indicado el director general de Mayores, Máximo Ariza. Por ello, el Gobierno de Aragón ha presentado este lunes la Estrategia contra la Soledad No Deseada, que tiene el objetivo de afrontar, prevenir y dar solución al impacto que tiene, entre las personas de mayor edad, vivir en soledad no elegida en Aragón.
Según el Instituto Aragonés de Estadística (IAEST), a 1 de enero de 2024 se contabilizaban 300.000 personas de 65 años o más, lo que representa en torno al 22% de la población aragonesa. La proyección es que este porcentaje siga creciendo y que supere el 27% en 2039. Igualmente, a medida que se incrementa la edad, aumenta el sentimiento de soledad, intensificándose en los municipios de mayor tamaño, y relacionándose de manera muy clara con la salud: las personas que consideran que gozan de buena salud, se sienten menos solas.
“Esta estrategia es la respuesta que el Gobierno de Aragón quiere poner a disposición de esos mayores que se sienten solos y también para unir fuerzas con todos los actores públicos y privados que quieran contribuir a paliar esa situación”, ha afirmado la consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín, durante el acto de este lunes, en el que ha estado acompañada por el director general de Mayores, Máximo Ariza, en la sala de la Corona del Gobierno de Aragón.
Se trata, ha detallado Susín durante su intervención, “de un plan integral que desde sus inicios ha sido una herramienta integral y transversal, coordinada y proyectada desde la Dirección General de Mayores”.
Para conformarla, se han analizado trabajos y publicaciones del Justiciazgo de Aragón, del Instituto Aragonés de Servicios Sociales y de la Universidad de Zaragoza, entre otros agentes, todos dispuestos a sumar y a contribuir, ha recordado Susín.
La estrategia pretende ser una guía que, durante cuatro años, aúne esfuerzos e iniciativas para luchar contra la soledad no deseada y sirva como trampolín hacia un trabajo conjunto y de calidad que asiente las bases de programaciones a corto y medio plazo en torno a la detección, prevención e intervención en este fenómeno.
“Uno de los pilares fundamentales de esta Estrategia está en la detección de esos mayores que sufren una soledad no elegida y de aquéllos en riesgo de padecerla. Por eso se han diseñado protocolos de diagnóstico y una red de radares en el entorno inmediato de quienes estén o puedan estar en esa situación, como farmacias, comercios o bibliotecas”, ha añadido la consejera autonómica.
Combatir la soledad no deseada
La parte propositiva de la estrategia presentada este lunes se compone de 11 objetivos generales, 63 medidas y cinco líneas estratégicas que son: detección, apoyo al proyecto vital, fortalecimiento comunitario, gestión del conocimiento y cogobernanza.
Entre las medidas más destacadas está la creación y refuerzo de la red de radares para la detección y la implementación de un 'tip' en la historia clínica para que, en colaboración con el departamento de Sanidad, los profesionales médicos puedan incorporarlo al expediente de cada paciente.
“El documento tiene una estructura lógica que permite ir desde lo diagnóstico a lo propositivo y, finalmente, a lo evaluativo. Esta estrategia debe contemplarse desde una perspectiva integral y una óptica trasversal, a fin de que se aborden de forma sistemática y progresiva una batería de medidas, siendo necesaria su revisión continua y constante actualización, dentro del marco competencial autonómico”, ha recordado Ariza.
Esta estrategia aspira a ser “un recurso clave para todos aquellos actores --públicos y privados- que puedan implementar y adoptar medidas para paliar la soledad no deseada en Aragón, que tiene una vigencia de cuatro años y que se acompaña de un sistema de seguimiento y evaluación final.