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Relato - 'Un minuto de oscuridad', por Isaac Rosa

“Hemos estado esperando por esto desde hace dos años”: Zaragoza se emociona bajo el eclipse total

ElDiarioAragón / Europa Press

12 de agosto de 2026 22:56 h

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Miles de personas han desafiado este miércoles el calor extremo de Zaragoza para asistir a uno de esos acontecimientos que se esperan durante décadas. El eclipse total de Sol ha convertido las riberas del Ebro, los puentes y las explanadas de la ciudad en improvisados miradores, donde zaragozanos y visitantes han seguido con emoción cómo la Luna iba ocultando el Sol hasta dejar durante poco más de un minuto la ciudad prácticamente a oscuras.

Entre quienes han viajado hasta Zaragoza expresamente para contemplar el fenómeno están la fotógrafa canadiense Deb Conacher y su marido, Dave Teslin. Han llegado desde Toronto y, además, han hecho coincidir el viaje con su 20 aniversario de boda. “Este es nuestro gran viaje”, ha explicado Conacher, que llevaba dos años esperando este momento.

La pareja ya intentó contemplar un eclipse en su ciudad en 2024, pero las nubes se lo impidieron. Esta vez el cielo de Zaragoza sí les ha dado una tregua, aunque a cambio han tenido que soportar varias horas de calor. “Nos estamos derritiendo”, ha bromeado Conacher después de esperar durante cuatro horas al sol para asegurarse un sitio en el Puente de Piedra.

No han sido los únicos que han convertido el eclipse en el motivo de un viaje. Desde primera hora de la tarde, los principales puntos de observación de la ciudad se han llenado de personas llegadas de otros países, entre ellos Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Italia, Portugal, Canadá y distintos países asiáticos.

En el Puente de Piedra, uno de los puntos más buscados, las personas se han protegido como han podido de unas temperaturas cercanas a los 40 grados: sombrillas, tiendas de campaña, hamacas, ventiladores, agua, comida y hielo han acompañado a quienes han decidido esperar durante horas para no perderse el momento.

También ha habido zaragozanos que han aprovechado sus vacaciones para volver a la ciudad y contemplar el eclipse junto a sus familias. Es el caso de María, que vive en París y ha regresado a Zaragoza estos días. “Como es eclipse ahora, pues aprovecho para verlo y estar con mi familia”, ha contado.

La familia ha llegado con hamacas y todo lo necesario para pasar la tarde a orillas del Ebro. “Hielo, comida, agua, ventiladores y todo lo que se nos ha ocurrido”, resumía María.

Un minuto y 23 segundos de oscuridad

La espera ha terminado poco antes de las 20:30. El eclipse ha comenzado a hacerse evidente alrededor de las 19:35, cuando la Luna ha empezado a cubrir el disco solar. Poco a poco, la luz ha ido desapareciendo y la temperatura ha dado una pequeña tregua.

Minutos antes de la totalidad, los pájaros han empezado a comportarse como si estuviera anocheciendo. Sobre el Ebro, algunos grupos han emprendido el vuelo mientras la ciudad iba quedándose en penumbra.

A las 20:29 ha llegado el momento más esperado. Durante un minuto y 23 segundos, el Sol ha quedado completamente oculto por la Luna y su corona ha aparecido alrededor del disco negro. En las riberas y los puentes se han escuchado exclamaciones, aplausos y gritos de emoción. Algunas personas incluso han terminado llorando.

La escena ha durado apenas unos instantes antes de que el primer rayo de Sol anunciara el final de la totalidad. Después, la luz ha regresado poco a poco y la ciudad ha recuperado su aspecto habitual.

Zaragoza ha sido uno de los lugares privilegiados para contemplar el eclipse al encontrarse en la franja de totalidad. La capital aragonesa no vivía un eclipse total de Sol desde el 30 de agosto de 1905 y no volverá a disfrutar de uno hasta el próximo siglo.

Por eso, durante las últimas semanas, la expectación ha ido creciendo hasta convertir este miércoles en una jornada excepcional en la ciudad. Para algunos ha sido una oportunidad astronómica única; para otros, un viaje largamente esperado. Para todos, poco más de un minuto que difícilmente olvidarán.