El incendio de Riglos mantiene cercados los monasterios de San Juan de la Peña y fuerza nuevas evacuaciones
El incendio forestal iniciado el lunes en Las Peñas de Riglos ha mantenido durante la noche una intensa actividad y ha obligado a ampliar de nuevo las medidas de protección para la población. Durante la madrugada se ha ordenado la evacuación de Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste, con lo que ya son unas 830 las personas desalojadas desde el inicio de la emergencia. El operativo continúa centrando buena parte de sus esfuerzos en la defensa del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel y sus dos monasterios, además de tratar de contener el avance del fuego hacia otras poblaciones.
Las labores de extinción se han mantenido durante toda la madrugada, con especial atención a la defensa del espacio protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel y al avance de las llamas hacia las poblaciones. El dispositivo también ha trabajado sobre una reproducción detectada en la cola del incendio y ha empleado varios bulldozers en distintos puntos, entre ellos Ena y Botaya.
Las nuevas evacuaciones afectan a Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste. Estos cuatro núcleos se suman a los que ya habían sido desalojados en los últimos días por la evolución del incendio. El operativo mantiene la vigilancia sobre las poblaciones del entorno ante la posibilidad de que el comportamiento del fuego obligue a ampliar de nuevo las medidas de protección.
La jornada de ayer estuvo marcada por el avance de las llamas hacia San Juan de la Peña, uno de los puntos que más preocupa al dispositivo por su valor natural y patrimonial. Una lengua de fuego alcanzó el límite del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel y saltó en algunos puntos hacia el interior del espacio natural. La evolución del incendio obligó a modificar la estrategia de extinción y a reforzar los trabajos en este sector.
El fuego llegó a aproximarse con especial intensidad a los dos monasterios de San Juan de la Peña. Durante las horas más complicadas de la tarde, las llamas llegaron a amenazar tanto el Monasterio Viejo como el Monasterio Nuevo, lo que obligó al operativo a concentrar medios en la defensa del conjunto monumental.
La UME interviene para poner a salvo bienes del Monasterio Viejo
La proximidad del fuego obligó además a activar un operativo específico para proteger parte del patrimonio del Monasterio Viejo. Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), junto a técnicos de Cultura del Gobierno de Aragón, accedieron al edificio para retirar y poner a salvo algunos de los bienes históricos que conserva.
La intervención tuvo que interrumpirse temporalmente debido a la intensidad y proximidad de las llamas. Los efectivos abandonaron la zona por motivos de seguridad y regresaron posteriormente, cuando las condiciones lo permitieron, para completar la extracción de los bienes.
Entre las piezas que se consiguieron poner a salvo se encuentran los restos óseos del Panteón Real, que fueron trasladados al Museo de Huesca, además de otras piezas patrimoniales. La operación se desarrolló en coordinación con los responsables de Patrimonio mientras el operativo de extinción trataba de contener el avance del incendio.
El fuego continúa ahora condicionando los trabajos de extinción en el entorno de San Juan de la Peña. La defensa del espacio protegido y de los dos monasterios sigue siendo una de las prioridades del dispositivo, junto a la protección de las poblaciones amenazadas.
30 medios aéreos para otra jornada de intensa actividad
Para este viernes está previsto de nuevo el despliegue de 30 medios aéreos del Gobierno de Aragón, el MITECO, la UME y las comunidades autónomas que están colaborando en la emergencia: Navarra, La Rioja, Cataluña, Comunidad Valenciana y Castilla y León.
A los medios aéreos se sumará todo el despliegue terrestre del operativo, que continuará trabajando en los distintos sectores del incendio. La maquinaria pesada tendrá también un papel relevante, después de que durante la noche varios bulldozers hayan trabajado en puntos como Ena y Botaya.
El dispositivo afronta así otra jornada de elevada actividad, con el objetivo de frenar el avance del fuego hacia las poblaciones, contener la reproducción detectada en la cola y reforzar la defensa del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel.