Suben un 32% los protocolos de ideación suicida en los colegios de Aragón: el acoso es mayor entre los 12 y los 15 años

La consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Carmen Susín, ha presidido este lunes la sesión del Observatorio de la Convivencia y contra el Acoso Escolar, donde se ha presentado el balance detallado del curso 2025/26. Ha estado acompañada, entre otros, por el director general de Política Educativa, Ordenación, Equidad y Formación, José Luis Ferrando; por la jefa de Servicio de Equidad, Paloma Casas, y por Diego Arroyo, asesor de la Dirección General y del equipo de orientación educativa en convivencia escolar.

Los datos reflejan una mayor capacidad de detección por parte del sistema, con 550 aperturas de protocolo de acoso escolar (164 más que el curso anterior) y un incremento sostenido en los protocolos de ideación suicida, que alcanzan los 1.118 casos frente a los 847 del año pasado, lo que supone un 32% más en solo doce meses.

“Nuestra premisa es clara: la excelencia educativa no se mide solo en aprobados, sino en el bienestar, la seguridad y la salud mental de nuestros alumnos”, ha subrayado Carmen Susín, quien ha incidido en que la escuela está siendo receptora de una problemática social compleja ante la cual el Ejecutivo responde con “gestión, recursos y agilidad”.

El informe presentado detalla que el acoso escolar tiene su mayor incidencia entre 4º de Primaria y 3º de la ESO. Por provincias, la distribución de casos sigue el peso poblacional: Zaragoza aglutina el 72%, seguida de Huesca con un 20% y Teruel con un 10%. En cuanto a la ideación suicida, la serie histórica muestra una tendencia ascendente desde el curso 21-22, cuando se registraron 409 casos, hasta triplicarse en el presente ejercicio. Los datos revelan además una marcada brecha de género: el 70% de estos protocolos corresponden a alumnas (735 casos) frente a 377 en alumnos.

El Observatorio también ha analizado otros indicadores de violencia: se han contabilizado 97 protocolos de violencia sexual, 42 en el ámbito familiar y 13 sobre la alumna, cifras que se mantienen estables respecto al ejercicio anterior.

Plan de choque

Para hacer frente a esta realidad, el Gobierno de Aragón implementó esta primavera la orden ECD/584/2026, que modifica el protocolo de acoso bajo la premisa de “tolerancia cero en 24 horas”. Esta norma obliga a los centros a activar las actuaciones ante cualquier indicio razonable en un máximo de un día lectivo. La reforma destaca por su simplificación administrativa, reduciendo de 10 a 4 los anexos necesarios para tramitar los expedientes.

En este sentido, la Consejera Carmen Susín ha señalado durante la reunión que el objetivo es sustituir un sistema lento por un procedimiento eficaz, afirmando que “la excelencia educativa no se mide solo en aprobados, sino en el bienestar, la seguridad y la salud mental de nuestros alumnos”.

El Ejecutivo autonómico ha anunciado un incremento inmediato de plazas en los Equipos Especializados de orientación. Así, el equipo de Convivencia se refuerza con dos plazas de orientación y dos de FOL; el Equipo TEA experimenta un refuerzo en las tres provincias con 2 plazas en Zaragoza, 2 en Huesca y 1 en Teruel, mientras que el Equipo de Salud Mental y Discapacidad va a contar con nuevas plazas de pedagogía terapéutica y orientación.

En el ámbito preventivo se ha destacado el impacto de los programas REBIÉN (4.125 alumnos en 29 centros), HENKA (5.613 alumnos en 28 centros de ESO) y Educación Responsable (17 centros). Como novedad para el curso 2026/27, se habilitará en la plataforma Aeducar un itinerario de formación digital para familias centrado en el uso responsable de la Inteligencia Artificial y dispositivos móviles, además de la creación de nuevos contenidos formativos sobre Salud Mental.

“Efecto espejo”

El asesor de la Dirección General de Política Educativa y del equipo de orientación educativa en convivencia escolar, Diego Arroyo, ha explicado el aumento de los casos detectados por la mayor concienciación: “El problema que estamos sosteniendo es que todo lo que vemos fuera de las aulas influye, como no puede ser de otra manera, en las aulas”.

Ese “efecto espejo” respecto a casos de otras comunidades, ha apuntado, hace que el docente, ante cualquier situación, tiene esas herramientas que son los protocolos y de ahí el aumento de protocolos. Estamos más concienciados y un poquito mejor preparados para detectar“.

El sistema, ha proseguido en su análisis, “ha evaluado los protocolos para adaptarlos a la nueva realidad y lo que se pretende es, sin perder información, tener menos trabajo burocrático, pero tener una mayor capacidad de detección”. Porque a su juicio “lo importante es la capacidad de detección y, ante cualquier indicio razonable de una situación sospechosa de que puede ser un posible problema de acoso escolar, intentar que, en la medida de lo posible, el centro educativo sea un espacio sano, saludable, y sostenible en cuanto a la convivencia”.