El vapeo crece en Aragón mientras baja el consumo de tabaco: “Es una epidemia silenciosa disfrazada de inocua”
Aragón registra un porcentaje de jóvenes fumadores superior a la media española, aunque el consumo de cigarrillos electrónicos entre adolescentes se sitúa por debajo del conjunto del país. Pese a ello, los especialistas alertan de que el vapeo se está extendiendo rápidamente entre la población joven y advierten de que sus efectos sobre la salud son perjudiciales y pueden favorecer la iniciación en el consumo de tabaco convencional.
Así lo ha expuesto este lunes en Zaragoza la doctora Isabel Nerín, durante la presentación de una radiografía sobre la situación actual del tabaquismo y el vapeo en Aragón y en España con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, que se celebra el próximo 31 de mayo.
Según la Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (ESTUDES 2025) del Ministerio de Sanidad, un 7,5% de los adolescentes aragoneses de entre 14 y 18 años fuma a diario, frente al 4,3% de media nacional. En el caso de los cigarrillos electrónicos, el 16% reconoce haber vapeado en el último mes, mientras que el porcentaje asciende al 26% en el conjunto de España.
“En Aragón, los jóvenes fuman más que la media española, pero vapean menos”, resume Nerín, que aun así advierte de que el cigarrillo electrónico “se extiende silenciosamente entre la gente más joven”. Durante una rueda de prensa celebrada este lunes, día 25 de mayo, en el Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, Nerín ha advertido de que el llamado “vapeo” se ha convertido en “un disfraz extraordinario” para mantener el consumo de nicotina y captar a nuevos consumidores jóvenes bajo una falsa percepción de seguridad.
La especialista, vinculada a la Universidad de Zaragoza, sostiene que la industria tabaquera ha impulsado nuevos productos como los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado o las bolsas de nicotina para mantener el consumo de nicotina entre las nuevas generaciones. Según explica, estos productos se presentan con sabores llamativos, una imagen tecnológica y mensajes que los asocian a alternativas “menos dañinas” o incluso “saludables”.
Sin embargo, insiste en que tanto el tabaco convencional como el vapeo son perjudiciales para la salud. “Ambas epidemias, la del cigarrillo convencional y la del electrónico, son perjudiciales para la salud”, señala. Además, alerta de que los cigarrillos electrónicos funcionan como “una puerta de entrada” al tabaquismo tradicional. Distintos estudios internacionales, recuerda, muestran que los adolescentes que empiezan vapeando tienen más probabilidades de terminar fumando cigarrillos convencionales en menos de un año.
La preocupación entre los especialistas ha aumentado especialmente tras algunos episodios recientes relacionados con vapeadores entre menores. La noticia de que cuatro adolescentes tuvieron que ser atendidos por una intoxicación tras utilizar en un instituto un vapeador con marihuana “hizo saltar las alarmas”, aunque Nerín asegura que quienes trabajan en prevención llevan tiempo alertando sobre el problema del vapeo entre jóvenes.
La doctora rechaza además el uso del término “vapeo”, al considerar que contribuye a minimizar los riesgos reales de estos dispositivos. Explica que lo que inhalan los usuarios no es vapor de agua, sino un aerosol generado al calentar un líquido que, en la mayoría de los casos, contiene nicotina y otras sustancias químicas. Entre esos compuestos se encuentran humectantes como propilenglicol y glicerol, compuestos carbonílicos como formaldehído o acroleína, metales pesados —níquel, cadmio o plomo—, además de partículas contaminantes y aromatizantes. Algunas de estas sustancias están clasificadas como carcinógenas y, aunque ciertas partículas son seguras por vía oral como aditivos alimentarios, no se ha demostrado que lo sean cuando se inhalan.
Nerín reconoce que el aerosol de los cigarrillos electrónicos contiene menos sustancias perjudiciales que el humo del tabaco convencional debido a que funciona mediante calentamiento y no combustión, pero recalca que eso “no significa que pueda denominarse como saludable”.
En Aragón, el impacto del tabaquismo también afecta a quienes no fuman. Según los datos difundidos este lunes, 182 personas mueren cada año en la comunidad por exposición al humo ambiental del tabaco.
Tendencia descendente del tabaco
A nivel nacional, el tabaquismo mantiene una tendencia descendente en la última década. La encuesta EDADES 2024 sitúa en el 25,8% el porcentaje de población adulta fumadora en España, un 9% menos que hace diez años. Sin embargo, el consumo de cigarrillos electrónicos continúa creciendo: el 19% de la población de entre 15 y 64 años afirma haberlos consumido alguna vez, frente al 12,1% registrado en 2022 y el 10,5% de 2020.
Los datos sobre ventas también reflejan esa tendencia al alza. El Comisionado del Mercado de Tabacos cifra en más de 24 millones de euros las ventas de productos de tabaco calentado y otros productos novedosos sin combustión durante 2023.
La doctora Nerín, que además preside la Sociedad Aragonesa Libre de Tabaco, acaba de ser reconocida por la asociación Nofumadores.org por su trayectoria en investigación y asistencia a personas fumadoras.