Teruel se queda sin neurólogos: los pacientes con ictus se derivan a Zaragoza ante la falta de especialistas
La provincia de Teruel se ha quedado sin neurólogos en el Hospital Obispo Polanco, una situación que ha obligado a derivar a Zaragoza a los pacientes con ictus que llegan a Urgencias y ha provocado la suspensión de las consultas externas de Neurología, según ha denunciado este jueves la Sociedad Aragonesa de Neurología (SARAN). La entidad científica alerta de que la ausencia de especialistas compromete la atención de una población de referencia de unas 84.000 personas de las provincias de Teruel y Guadalajara, además del Rincón de Ademuz, y reclama medidas urgentes para restablecer el servicio.
“La Neurología no es una especialidad prescindible. Atiende patologías frecuentes, complejas y, en muchos casos, tiempo-dependientes, como el ictus, la epilepsia, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple, la ELA o las demencias. Que una provincia se quede sin neurólogos no puede asumirse como una incidencia organizativa más”, ha señalado la presidenta de SARAN, Elena Muñoz Farjas.
La sociedad científica advierte de que la derivación sistemática de pacientes con ictus a Zaragoza supone un problema añadido para una provincia que ya sufre importantes dificultades de acceso a determinados servicios sanitarios. Según recuerda, el traslado hasta la capital aragonesa puede prolongarse alrededor de dos horas, un tiempo especialmente relevante en una patología en la que la rapidez de actuación resulta determinante. Además de las derivaciones, los pacientes neurológicos ingresados están siendo atendidos por especialistas de Medicina Interna, mientras que las consultas externas han quedado suspendidas.
Esta misma semana, el portavoz de Teruel Existe, Manuel Gimeno, denunció la situación, que calificó de “despropósito” fruto de la “negligencia”. Según denunció, en los hospitales de Zaragoza hay un total de 47 neurólogos: “Lo que es insoportable es que en el Hospital Obispo Polanco de Teruel no haya ningún neurólogo”.
Fuentes del Departamento de Sanidad sostienen que se están utilizando “todos los recursos que permite la legislación vigente” para cubrir la asistencia. Según explican, el próximo 10 de junio se adjudicará una plaza de Neurología para el Hospital Obispo Polanco dentro de la convocatoria de puestos de difícil cobertura, con un contrato de tres años y posibilidad de obtener una plaza fija sin oposición. Asimismo, aseguran que también se han ofertado sustituciones y contratos programa de hasta tres años de duración y que el Salud trabaja para contar con la colaboración de neurólogos de otros hospitales aragoneses mientras se cubren las vacantes.
Fuerte presión asistencial
Desde SARAN sostienen que el problema no se ha producido de forma repentina, sino que es consecuencia de una plantilla que llevaba tiempo sometida a una fuerte presión asistencial. El servicio de Neurología del Hospital Obispo Polanco cuenta con cuatro plazas —tres estructurales y un programa temporal—, aunque, según la entidad, nunca llegaron a estar ocupadas simultáneamente. A ello se sumaron una baja maternal sin cubrir, una reducción de jornada y el traslado de una facultativa a otro centro, circunstancias que dejaron el peso de la asistencia en manos de dos especialistas.
Pese a ello, aseguran que el servicio continuó prestando atención en consultas, hospitalización, urgencias neurológicas, hospital de día y tratamientos complejos relacionados con enfermedades neurodegenerativas, Parkinson, esclerosis múltiple, cefaleas o patologías neuromusculares.
La sociedad científica rechaza además que la situación responda a una falta de interés de los profesionales por trabajar en Teruel. Por el contrario, atribuye el problema a la ausencia de contratos estables, a la falta de cobertura de bajas y vacantes y a una planificación insuficiente para garantizar la continuidad asistencial.
En este sentido, denuncia que en la convocatoria de plazas de difícil cobertura únicamente se ofertó una plaza para Neurología en Teruel y que en la adjudicación centralizada de contratos temporales celebrada el pasado 28 de mayo no se incluyeron las vacantes existentes en el hospital turolense, mientras sí se ofertaron puestos en Zaragoza, Huesca, Calatayud y Barbastro.
Reclaman medidas urgentes
Ante esta situación, SARAN reclama al Departamento de Sanidad medidas inmediatas para recuperar la atención neurológica en el Hospital Obispo Polanco, así como soluciones estructurales que eviten que el problema vuelva a repetirse. Entre las propuestas plantean la cobertura efectiva de bajas y vacantes, la oferta de contratos estables, incentivos para plazas de difícil cobertura, fórmulas de colaboración con hospitales de referencia y una planificación específica para los periodos de mayor presión asistencial, especialmente durante el verano.
La entidad insiste en que garantizar la presencia de neurólogos en Teruel no es únicamente una cuestión organizativa, sino también de equidad territorial y calidad asistencial. “La solución no pasa por responsabilizar a los profesionales, sino por construir condiciones que permitan formar y retener equipos. Teruel necesita neurólogos, pero también necesita un proyecto asistencial sólido que haga posible que esos neurólogos se queden”, concluye Muñoz Farjas.
Respecto a la atención de los pacientes, Sanidad señala que los enfermos neurológicos ingresados están siendo atendidos con el apoyo del resto de especialistas hospitalarios y que el Hospital Universitario Miguel Servet respalda la asistencia a los pacientes con ictus que requieren neurointervencionismo o una actuación especializada por parte de Neurología.