Asturias cambia después de 40 años las reglas de los apartamentos turísticos: de la limpieza a las nuevas categorías
El Principado de Asturias prepara una nueva regulación de los apartamentos turísticos que sustituirá a la normativa vigente desde hace cuatro décadas. La Consejería de Presidencia, Reto Demográfico, Igualdad y Turismo ha sometido este miércoles a información pública durante 20 días hábiles el proyecto de decreto que actualizará las condiciones que deben cumplir estos establecimientos, desde sus dimensiones y equipamientos hasta la publicidad, los precios, los controles administrativos o las normas de ocupación.
La regulación vigente data de 1986, antes incluso de la actual Ley de Turismo de Asturias y del sistema de declaración responsable. El Gobierno autonómico justifica su sustitución por los cambios experimentados tanto por el sector turístico como por su marco legal y plantea una norma que mantendrá las cuatro categorías tradicionales —de una a cuatro llaves—, pero actualizará los requisitos que debe reunir cada una.
El proyecto considera apartamentos turísticos aquellos bloques o conjuntos de al menos dos unidades de alojamiento, cada una de ellas compuesta por salón-comedor, uno o varios dormitorios, cocina y cuarto de baño, que estén equipadas para su ocupación inmediata y sean ofrecidas empresarialmente a cambio de un precio. Los establecimientos continuarán diferenciándose entre bloques y conjuntos y deberán exhibir en su entrada una placa con su categoría.
Declaración responsable y controles posteriores
Para comenzar a funcionar, las empresas tendrán que presentar electrónicamente una declaración responsable antes del inicio de la actividad. Entre la información exigida figurarán la referencia catastral, la capacidad máxima, el número de apartamentos, plazas y habitaciones, un teléfono para atender las incidencias, la empresa encargada de la asistencia y mantenimiento y la categoría solicitada.
Además, deberán disponer de documentación que acredite la disponibilidad del inmueble, planos o proyecto técnico, seguro de responsabilidad civil, certificado energético y documentación sobre sus obligaciones fiscales, tributarias y de Seguridad Social. La Administración podrá reclamar estos documentos y la empresa tendrá 15 días hábiles para entregarlos.
La presentación de la declaración permitirá iniciar la actividad, sin perjuicio de las autorizaciones que puedan ser necesarias y del cumplimiento de la normativa municipal. Posteriormente, Turismo podrá comprobar los requisitos y pedir al ayuntamiento correspondiente información sobre la legalidad urbanística del establecimiento, su capacidad máxima y el cumplimiento de las exigencias medioambientales y municipales.
Si se detectan falsedades u omisiones esenciales o el incumplimiento de los requisitos, la Administración podrá impedir la continuidad de la actividad y cancelar la inscripción. El proyecto contempla además periodos de entre seis meses y cuatro años durante los que no se podría iniciar un nuevo procedimiento con el mismo objeto, dependiendo del incumplimiento. Entre los supuestos más graves figuran la denegación de la licencia municipal, incumplir las medidas básicas de seguridad o volver a presentar una declaración durante un periodo de prohibición sin haber corregido los requisitos esenciales.
De la climatización al wifi
La categoría determinará también buena parte de los servicios. Los apartamentos de cuatro llaves deberán disponer de recepción atendida las 24 horas, climatización de frío y calor, conexión wifi, lavadora —o lavandería común—, caja fuerte, lavavajillas y plancha. Tampoco podrán utilizar literas. Los establecimientos de tres llaves tendrán recepción durante 12 horas cuando dispongan de cinco o más unidades y deberán ofrecer wifi salvo que estén en una zona sin cobertura.
La superficie mínima de los dormitorios variará. Una habitación doble deberá tener al menos 14 metros cuadrados en cuatro llaves, 12 en tres y 10 en dos y una llave. Los estudios tendrán un mínimo de 27, 24, 21 y 18 metros cuadrados, respectivamente, y una capacidad máxima ordinaria de dos plazas. El decreto permite determinadas camas supletorias cuando se supere la superficie mínima exigida, aunque en ningún caso podrá haber más plazas supletorias que fijas.
También se establecen mínimos para salones y baños. El salón-comedor tendrá que disponer de entre 10 y 16 metros cuadrados, dependiendo de la categoría, mientras los baños deberán alcanzar cuatro metros cuadrados en los establecimientos de cuatro llaves y 2,5 en los restantes. Las cocinas tendrán que contar, entre otros elementos, con extracción de humos, horno o microondas con grill y frigorífico con congelador.
Limpieza incluida en el precio
El decreto detalla además qué tendrá que estar incluido obligatoriamente en el precio: recepción cuando corresponda, limpieza diaria, conservación y mantenimiento, recogida de basuras, agua fría y caliente, electricidad y combustible. El cambio de lencería se realizará cada dos días en los apartamentos de cuatro llaves, cada cuatro en los de tres, cada seis en los de dos y cada ocho en los de una, además de cada vez que cambie de cliente.
Las empresas deberán mostrar de manera clara los precios y no podrán cobrar cantidades superiores a las publicitadas. Si existen precios contradictorios en su publicidad, se aplicará el inferior. Además, tanto las empresas explotadoras como los canales que comercialicen los apartamentos estarán obligados a incluir en sus anuncios el número de inscripción en el Registro de Empresas y Actividades Turísticas de Asturias y la localización exacta del alojamiento.
La propuesta también fija las condiciones de entrada y salida: salvo acuerdo diferente, el derecho a ocupar el apartamento comenzará a las 17.00 horas del primer día contratado y terminará a las 12.00 horas del día posterior al último incluido en la reserva. En caso de permanecer más tiempo del acordado, los contratos podrán establecer una indemnización equivalente al triple del precio correspondiente a los días excedidos.
La resolución publicada este 16 de septiembre en el BOPA abre ahora un plazo de 20 días hábiles para que particulares y entidades formulen alegaciones. Una vez aprobado definitivamente, el nuevo decreto entrará en vigor 20 días después de su publicación y derogará la regulación de apartamentos turísticos que Asturias mantiene desde 1986.