La autopista del Huerna vuelve al centro de la batalla política en Asturias a pocos meses de las elecciones
La autopista del Huerna, la AP-66 entre Campomanes y León, vuelve a convertirse en uno de los principales campos de batalla política en Asturias en el arranque del nuevo curso y a pocos meses de las próximas elecciones autonómicas. La infraestructura que protagonizó buena parte de la confrontación política durante el curso anterior regresa al primer plano después de que un desprendimiento en uno de los túneles del Negrón este fin de semana obligara a cortar durante varias horas la principal conexión por carretera entre Asturias y la Meseta.
La incidencia se produjo durante la noche del viernes al sábado. La autopista permaneció cerrada desde pasadas las 22.00 horas y el tráfico tuvo que ser desviado por la N-630, a través del puerto de Pajares. El desprendimiento no provocó daños personales y la circulación pudo recuperarse posteriormente utilizando la segunda boca del túnel, en la que se realizan trabajos de mantenimiento.
El episodio ha servido para reactivar una discusión que va mucho más allá del estado de conservación de la carretera. El peaje, las obras que afectan a buena parte de su recorrido, la responsabilidad del Ministerio de Transportes y la capacidad del Gobierno asturiano para conseguir cambios en Madrid vuelven a situarse en el centro de los discursos de los principales partidos.
Barbón: “Esa carretera no está en condiciones”
El presidente del Principado, Adrián Barbón, aprovechó este sábado su presencia en el Descenso Folclórico del Nalón, en Laviana, para vincular directamente el desprendimiento con la batalla que mantiene su Ejecutivo contra el peaje. “Esa carretera no está en condiciones”, aseguró.
Barbón sostuvo que la nueva incidencia da “la razón al Gobierno de Asturias” porque, a su juicio, la autopista no está prestando actualmente el servicio por el que los conductores pagan. El presidente calificó de “injusticia absoluta” que se mantenga íntegramente el cobro y aseguró que el Ejecutivo autonómico continuará luchando “con todas las fuerzas” contra esta situación.
La disputa ha ido escalando durante los últimos meses desde las declaraciones políticas hasta los procedimientos administrativos y judiciales. A finales de julio, el Gobierno asturiano autorizó la tramitación de una sanción de 1,1 millones de euros contra Aucalsa, concesionaria de la autopista.
El expediente contempla una propuesta de multa de un millón de euros por una infracción considerada “muy grave” en materia de consumo al cobrar íntegramente el peaje pese a no poder ofrecer el servicio en toda la extensión de la autopista. A ella se añaden otros 100.000 euros por una infracción “grave” relacionada con la señalización de unas obras que afectan a casi el 40% del recorrido. El Ministerio de Transportes se ha personado en el procedimiento en una maniobra que los socios del PSOE en el Gobierno asturiano, IU-Convocatoria por Asturies, han calificado de “política, al lado de la empresa Aucalsa: tomamos nota”. La viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto señaló que “Parece que se han personado para defender intereses particulares tratando al Gobierno de Asturias como una Administración sin competencias. Esto no es aceptable ni permisible”.
La batalla por la prórroga hasta 2050
Pero el principal frente abierto continúa siendo la propia existencia del peaje. El Gobierno de Asturias ha anunciado que acudirá al Tribunal Supremo para intentar anular la prórroga aprobada en el año 2000 por el Gobierno de Aznar, que prolongó la concesión desde 2021, cuando inicialmente debía finalizar, hasta 2050.
No será el único recurso. La Federación Asturiana de Empresarios (FADE) y las patronales del transporte del Principado también han anunciado que recurrirán ante el Supremo.
El Principado pretende abrir además una segunda vía en Europa. El Ejecutivo autonómico enviará una comunicación a la Comisión Europea para reclamar que agilice el procedimiento relacionado con las prórrogas de las concesiones de la AP-66 y la AP-9 gallega y que el asunto pueda resolverse lo antes posible en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
La combinación del deterioro de la infraestructura, las obras y el mantenimiento del peaje garantiza así que el Huerna vuelva a ocupar buena parte de la agenda política del nuevo curso, como ya ocurrió durante el anterior, pero esta vez con la proximidad de las urnas como telón de fondo.
El PP habla de una “falsa guerra pactada”
El presidente del PP de Asturias, Álvaro Queipo, ha aprovechado también el desprendimiento para cargar tanto contra el Gobierno central como contra el autonómico. Para el dirigente popular, lo ocurrido es consecuencia de una “descoordinación absoluta y una falta de previsión por parte del Ministerio”.
“Creo que solo se puede resumir en la palabra vergüenza lo que está ocurriendo”, afirmó Queipo durante su asistencia a la Fiesta del Asturcón, desde donde cuestionó la actuación de Barbón y le reclamó que acuda a Madrid para presionar al Ministerio de Transportes y a La Moncloa.
El líder del PP asturiano va un paso más allá y considera que la confrontación pública entre el Principado y el Gobierno de España forma parte de una estrategia compartida. Queipo habla de una “falsa guerra pactada” entre ambas administraciones para reducir el desgaste político mientras los usuarios siguen sufriendo las incidencias.
El PP amplía además sus críticas al conjunto de las infraestructuras asturianas y reclama avances en proyectos pendientes como la autovía del Suroccidente, el enlace de Robledo, los accesos occidentales a El Musel, la Ronda Norte de Oviedo y las actuaciones en la red de Cercanías.
Vox acusa a Barbón de “incapacidad”
Vox también sitúa sus críticas en los dos niveles de gobierno. Su portavoz parlamentaria, Carolina López, ha acusado al ministro de Transportes, Óscar Puente, de “castigar” a Asturias y ha reprochado a Barbón su “incapacidad” para conseguir soluciones para una infraestructura que considera estratégica.
López califica de “inadmisible” que los asturianos continúen pagando por circular por una autopista afectada por sucesivas incidencias y acusa al Gobierno central y al Principado de intercambiar reproches sin resolver el problema. La dirigente de Vox ha resumido esa confrontación asegurando que mientras ambos ejecutivos se “tiran piedras”, las “pedradas” terminan recibiéndolas los asturianos.
Con las elecciones cada vez más próximas, la autopista del Huerna se perfila de nuevo como uno de los asuntos que marcarán el debate político asturiano.