Un estudio de la Universidad de Oviedo identifica las mejores plantas autóctonas para regenerar solares degradados

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oviedo ha identificado varias especies de plantas autóctonas especialmente adecuadas para restaurar ecológicamente solares, antiguos espacios industriales y otros terrenos degradados de las ciudades. El trabajo, publicado en la revista científica Urban 'Forestry & Urban Greening', propone aprovechar la biodiversidad local para diseñar mezclas de semillas adaptadas a cada territorio y favorecer una renaturalización más resistente, sostenible y con menores necesidades de mantenimiento.

La investigación forma parte de una línea de trabajo centrada en la restauración basada en semillas, una estrategia que apuesta por utilizar especies nativas adaptadas al entorno en lugar de recurrir a mezclas comerciales procedentes de otras regiones. El enfoque cobra especial importancia en Asturias, donde la herencia industrial ha dejado numerosos espacios urbanos pendientes de recuperación ambiental.

El estudio, desarrollado en Gijón/Xixón, analizó especies presentes en distintos hábitats urbanos como prados, cunetas, parques, solares o zonas pavimentadas. Los resultados muestran que algunas plantas propias de prados y cunetas presentan una elevada capacidad para establecerse y persistir en ambientes urbanos alterados, lo que las convierte en candidatas idóneas para proyectos de revegetación.

El profesor de Botánica de la Universidad de Oviedo e investigador del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (Universidad de Oviedo-CSIC-Principado de Asturias), Eduardo Fernández Pascual, explica que el objetivo es identificar las especies con mejores características para desarrollarse en las ciudades y lograr que las actuaciones de restauración dependan cada vez más de la biodiversidad local y menos de mezclas de semillas diseñadas para otros territorios.

Los investigadores sostienen además que espacios habitualmente considerados secundarios, como prados, cunetas o pequeñas áreas seminaturales, desempeñan un papel clave como reservorios de biodiversidad. Estas zonas albergan especies que llevan siglos adaptándose a la actividad humana y que pueden convertirse en una fuente estratégica de semillas para futuros proyectos de restauración ecológica y renaturalización urbana.

El trabajo concluye que el empleo de plantas autóctonas no solo favorece la biodiversidad y mejora la adaptación de los nuevos espacios verdes a las condiciones climáticas locales, sino que también reduce las necesidades de mantenimiento y aumenta la resiliencia de las actuaciones frente a los efectos del cambio climático. Con ello, la Universidad de Oviedo pretende contribuir al desarrollo de ciudades más verdes, sostenibles y capaces de regenerar espacios degradados mediante soluciones basadas en la naturaleza.