Opinión

El franquismo en los institutos

16 de enero de 2026 13:21 h

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La ultraderecha asciende en toda Europa, en ciertas partes del mundo y en España, también. Cuando algo así ocurre siempre se buscan chivos expiatorios. En este caso nos ha tocado, como en muchas otras ocasiones, a los docentes y a la educación en su conjunto.

Uno no se cansa de leer, ver y escuchar que en los institutos de este país no se enseña el franquismo o que no se enseña como se debe enseñar. Expertos, tertulianos, escritores, profesores de universidad y cualquiera que hable sobre ello en radio, prensa, televisión o podcast de turno, lo dice abiertamente y sin tapujos.

Todos coinciden: en la educación secundaria no se trabaja esta parte de la Historia de España y por esta razón los jóvenes no tienen pensamiento crítico y se tragan sin dudar cualquier bulo neofranquista que circula por la red en numerosos formatos. Estos suelen ser siempre los mismos: los pantanos, la seguridad social, la paga extra etc.

Abrir ventanas para la vida adulta

Cualquiera que tenga cierto interés en uno u otro sentido ya se sabe la lista casi de memoria. La etapa franquista y el siglo XX español si se imparten en los institutos de secundaria, para tranquilidad de unos y preocupación de otros. ¿Se imparte correctamente? ¿Se le dedica el tiempo suficiente? Pienso que sí, en la mayoría de los casos. Lo que no podemos pretender es que con tres horas de clase a la semana y un amplio temario que desarrollar, los muchachos y muchachas salgan con una especializada formación de cada periodo histórico -incluido el que nos ocupa- que tratamos en el aula, pero sí que podemos conseguir despertar intereses y “abrir ventanas” para que luego en la vida adulta puedan seguir formándose y acaben de configurar sus creencias, convicciones y personalidades.

La cuestión entonces es cómo, cuándo y a quién se le exige que lo aprenda, lo comprenda, lo interiorice y lo incorpore al conjunto de conocimientos y saberes que está procesando en ese momento de su vida. Horario: el profesor más avispado y organizado podrá dedicar al franquismo no más de seis sesiones de clase (tenemos tres a la semana) si quiere desarrollar el temario completo. Es muy poco tiempo para tratar un tema en profundidad.

La adolescencia, la clave del problema

Adolescencia: desde mi punto de vista esta es la clave del problema (si realmente existe aquí un problema) En lo que quizá no reparan estos tertulianos, expertos y otros adalides del saber, es que la mayoría de los chavales de entre 15 y 18 años están más pendientes de ligar con su compañero/a, quedar a la salida de clases para ir algún sitio con sus amigos o de sacar el carné de conducir que de saber quién era Serrano Suñer o Carrero Blanco. Lo estudian para el examen y lo sacan adelante (o no) pero acto seguido vuelven a las preocupaciones propias de su edad. Muchos también lo estudian obligados (en cuarto de la ESO, seguro) y otros en segundo de bachillerato lo estudian porque necesitan la nota para estudiar su carrera deseada.

Realmente y por desgracia, no son muchos los que les interese la materia de verdad. Por supuesto también hay jóvenes que están muy interesados en la Historia y sus cosas, pero la realidad es la que es y la mayoría priorizan lo que les interesa, como debe ser. Legislación: Si hay algo que caracteriza a nuestra afamada ley de educación, la LOMLOE, es el hecho de no exponer los contenidos que se deben impartir en cada curso con claridad.

Les comento cómo viene expresado dentro de los saberes básicos -lo que las personas normales llamamos contenidos- este tema: la memoria democrática, con especial atención al Principado de Asturias. Experiencias históricas dolorosas del pasado reciente y reconocimiento y reparación a las víctimas de la violencia. El principio de Justicia Universal. — España ante la modernidad. Estrategias para la identificación de los fundamentos del proceso de transformaciónde la España contemporánea y contextualización y explicación de los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales en la formación de una identidad multicultural compartida.

Juzguen ustedes mismos si debemos explicar el franquismo y sus causas, etapas y consecuencias según lo que nos propone el texto legal. Se lo resumo, por si no lo ha entendido bien: hacemos lo que podemos con lo que tenemos, pero poco podemos “competir” en este asunto con tres o seis horas anuales de docencia sobre estaetapa histórica frente a horas y horas de material inflamable en redes que nuestros adolescentes consumen sin piedad. Así que… búsquense otro chivo expiatorio.