El Tenerife salva un punto insípido ante un Fuenlabrada que no tiró entre los palos

Los jugadores del Tenerife protestan la segunda tarjeta amarilla a Álex Muñoz

La falta de tensión puntual y el desacierto general pasaron factura a un CD Tenerife que no reaccionó tras su decepcionante derrota en Lugo y estuvo a punto de pagarlo este domingo con la derrota ante el Fuenlabrada. Los blanquiazules sufrieron primero con el autogol de Bruno Wilson, desperdiciaron antes del descanso cuatro ocasiones para empatar, luego perdieron por expulsión a Álex Muñoz —en un error gravísimo del árbitro— y solo un remate de Pomares en el 76 arregló a medias un desaguisado que le aleja cada vez más de la zona templada de la Liga.

El grupo de Ramis solo saca en positivo la capacidad que tuvo en el según cuarto del partido para igualar, sin suerte, el gol en propia puerta de Bruno Wilson, un defensa que además de medir mal algunas entradas, como todos, también escoge mal cuándo meter la cabeza. Hoy lo hizo, encarado hacia Dani Hernández, para cortar un centro al área de Óscar Pinchi que no cogía en desventaja a su defensa. El balón, directo y sin parábola, se envenenó como era natural con su interposición, ahora sí tomó arco, y se convirtió en un remate imparable para el portero, que podía esperar cualquier cosa menos esa.

El 0-1 trastocó el guion de un Tenerife que volvía a comparecer mermado. Ha perdido a Zarfino cuando mejor pinta tenía, echa de menos la inspiración de Shashoua o la llegada de Bermejo y Suso parece arrumbado al simple rol de capitán. Sin jugadores naturales de banda, Ramis recuperó a Nono —lejos hoy de su mejor versión en la Isla y más aún que la de Almendralejo— y tiró al otro costado a Vada, solo para defender porque el argentino, casi todo el curso fuera de su mejor sitio, se diluye en el rol de banda y debe venirse al medio para asociarse y conectar con los atacantes.

Arriba, la apuesta habitual. Apeh tan voluntarioso como estéril y Fran Sol, que acabaría fabricando medio empate después, pero tuvo una de las cuatro oportunidades locales antes del descanso para nivelar el resultado. La cuenta de ocasiones marradas, por orden, la firmaron Vada (m.23, la más clara en la mejor respuesta de Belman), Apeh (m. 36, tras una combinación con Sol), el propio Sol un minuto después —con un tiro demasiado cruzado cuando ya había batido al portero— y Álex Muñoz (m.43), rematando como pudo un globo de Moore que llegaba ya sin revoluciones para acelerarse.

El Fuenlabrada, para entonces, vivía del gol que no esperaba. Tuvo una llegada de Nteka en el minuto 8, pero cuando Óscar Pinchi amenazaba con matar a Dani, se apareció la pierna de Javi Alonso para anularlo. Y nada más que no fuera defenderse con el empuje de Ciss y Nteka, mientras echaba de menos al ausente Gassama y buscaba sin éxito a Borja Garcés.

A empujones tras el descanso, en medio de un partido desordenado donde casi no aparecieron segundas jugadas, el Tenerife vivió espeso hasta que encontró el tiro libre que cambió otra vez el guion. Se plantó para tirarlo a lado cambiado Álex Muñoz, pitó el árbitro y dio permiso con la mano para que lo tirara y así lo hizo el lateral del Tenerife. Pero De la Fuente Ramos —con el que el Tenerife solo ha ganado dos de dieciocho ocasiones y puede decirse que ha conseguido condicionarlo cada vez que se cruza con él— anuló la jugada después de que Wilson casi rematara. Reinterpretó la autorización para convertirla en prohibición y se llevó Muñoz, en la máxima lógica de su error, la segunda tarjeta amarilla y la expulsión.

Con media hora y uno menos empezó un tercer partido para el Tenerife, que vivió al filo del alambre cuando se la apareció en las contras el equipo de Sandoval e hizo rentable una caída al extremo de Fran Sol, capaz de ponerla al área para un remate al que no llegó Jorge, pero sí Pomares. Tuvo temple suficiente el defensa para sacarse un tiro casi sin espacio ni tiempo al que no llegó Belman. Repuesto con el empate, no tuvieron más bazas los blanquiazules, pese al triple cambio de Ramis. Volvió Folch tras una larga ausencia, suplió Sipcic a un Carlos Ruiz maltrecho y Joselu no encontró una pelota con la que reclamarse.

Otra vez en trayectoria descendente, regresan las dudas sobre la verdadera capacidad de un equipo que todavía conserva una jornada de crédito sobre el abismo, pero parece demasiado condicionado por una plantilla corta de talento de la que se conoce a la mayoría de sus titulares y poco cabe esperar de los afianzados como suplentes.

(1) CD TENERIFE: Dani Hernández; Moore, Carlos Ruiz (Sipcic, m.79), Bruno Wilson, Álex Muñoz; Nono (Pomares, m.64), Aitor Sanz, Javi Alonso, Vada (Folch, m.79); Apeh (Jorge, m.57) y Fran Sol (Joselu, m.79).

(1) CF FUENLABRADA: Belman; Delgado, Rubén Pulido, Diéguez, Glauder; Márquez, Ciss (Damián, m.84); Óscar Pinchi (Franchu, m.84), Nteka (Jano, m.73), Álex Mula (Iban Salvador, m.66); y Borja Garcés (Kante, m.46).

ÁRBITRO: Óliver de la Fuente Ramos (Comité castellano-leonés). Expulsó a Álex Muñoz por dos tarjetas amarillas (m.9 y 62). Amonestó a Bruno Wilson (m.29) y Aitor Sanz (m. 62) y a los visitantes Borja Garcés (m.11) y Glauder (m.72).

GOLES: 0-1, Bruno Wilson, en propia puerta (m.21). 1-1, Pomares (m.76).

INCIDENCIAS: Partido de la 23ª jornada de LaLiga SmartBank 20-21, jugado a puerta cerrada en el estadio Heliodoro Rodríguez López. Se guardó un minuto de silencio en memora de Ángel Alemán, jugador del CD Tenerife en la segunda mitad de los años cincuenta. 

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Publicado el
31 de enero de 2021 - 22:43 h

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