eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Elisa Beni

Con 23 años fui la directora más joven de un diario español y ahora escribo en el diario más joven. En medio he pasado por decenas de redacciones y aún así sigo amando el periodismo. Ahora vivo este periodo decisivo como analista y comentarista en Las Mañanas de Cuatro,El Gran Debate de T5, Julia en la Onda de Onda Cero, "Tiempo" y allí donde quieran una voz que cree en lo que dice.

Señor Restauración

“Ay, en ese minuto / corazón mío, un sueño / con sus alas terribles te cubría”

El sueño, Pablo Neruda

Seguir leyendo »

Mujeres públicas

Las mujeres públicas estamos hartas. Creo que hablo por todas, sean de la ideología que sean. Estamos hastiadas de que se presuponga que una mujer tiene que ser una heroína para ocupar espacio público. Hasta el moño de que nos exijan “endurecer la piel”, “tener aguante”, “aceptar la desmesura” en unos presupuestos y hasta unos límites que ningún hombre tiene que soportar. Saturadas de que se nos exija una resistencia y un aguante y una pérdida de nuestros valores y de nuestra propia estima mayor que a ningún otro.

Seguir leyendo »

Supremocracia

Hace muchos años un magistrado de la ahora controvertida Sala III del Tribunal Supremo, ya fallecido, contaba un chascarrillo a raíz de que fueran a pedirle una recomendación. Era un hombre con mucha chispa. Cuando le solicitaron con timidez una recomendación para alguien preguntó a su interlocutor:

¿Te acuerdas de Lázaro, el del Evangelio?

Seguir leyendo »

La ficción patriótica va en negrita

Tras la tempestad, tras las prisas, no sé si han reparado con extrañeza en que en el escrito de acusación de la Fiscalía algún duende de la imprenta, o de la toga, ha decido resaltar con negritas algunos párrafos determinados. Es una práctica poco común, más allá de los encabezamientos y los subtítulos de los documentos judiciales. Los fiscales y los jueces no tienen que vender sus argumentos y saben que cuentan con la total atención de los que les leen. Sílaba a sílaba a veces, por ver dónde es atacable la construcción o dónde cabe un recurso. Así que, me dije, puede que tenga un significado esotérico. Probé a leer sólo lo subrayado por los fiscales. Hice bien. Es como si hubieran decidido remarcar la parte más ficcional del documento, aquella que construye en sí misma un relato que es necesario para apoyar sus intenciones pero que se despega del resto. Aún hice otra cosa más. Busqué la moleskine con mis apuntes de aquellos días en directo. La maratón informativa me llevó de Antena 3 a La Sexta de La Sexta a Telemadrid o a Onda Cero. Fueron días intensos informativamente. En mis notas aparecen discursos de los protagonistas, notas sobre los reporteros que estaban en directo, comentarios de mis compañeros de la banda contraria de la tertulia para ser refutados. Comparé ambos textos. No hay duda. La ficción se escribe con negritas. La realidad construida por la Fiscalía en su acusación se convierte en una construcción ajena al tiempo y al espacio. La Fiscalía vivió aquellos hechos en otra dimensión. Los fiscales acusadores, y el difunto Maza a la cabeza, vivieron aquellos momentos desde otra perspectiva extracorpórea, puesto que vieron lo que nadie vio, vivieron lo que nadie vivió, temieron lo que nadie temió.

Vayan a las hemerotecas. Busquen las transmisiones, los comentarios, los debates acalorados. Traigan al preclaro periodista o político o gobernante o monarca que vio la rebelión violenta mientras sucedía. ¡Oigan, ni Cristo se dio cuenta! ¿Saben lo único que se discutía entonces? Lo único que se discutía era si los acontecimientos que se estaban produciendo eran suficientes para activar un artículo de la Constitución, que se consideraba de extremada gravedad usar, y que estaba pensado para responder a casos como este de vulneración de la legalidad. Nadie hablaba de una acción penal. Nadie. No he encontrado ni un sólo momento en el que tuviera que hablar ni discutir ni rebatir a nadie que me hablara de un golpe de Estado. En absoluto.

Seguir leyendo »

El difícil camino hacia la razón

“No nos metamos en disquisiciones que no llevan a parte alguna”

Mariano Rajoy

Seguir leyendo »

Se lo dije...

"Uno tiene la sensación de que se establece una competición por ver quién suministra más datos (a los políticos) y quién lo hace con mayor antelación. Hacer la pelota también vale" ( La Justicia Sometida, Elisa Beni). 

Por mucha repugnancia que me produzcan las grabaciones realizadas por Villarejo, no puedo evitar que me conforten sólo en el sentido de que la ciudadanía pueda comprobar con sus propios oídos algo que yo, que he escuchado mucho pero que nunca he tenido la indecencia del excomisario, he contado infinidad de veces sin poder poner sobre la mesa la prueba auditiva.

Seguir leyendo »

Los olvidados

Hay recuerdos que se convierten en improntas. Imágenes que nos conforman y nos constituyen. No puedo, en los tiempos de Twitter en los que hasta el dato más honesto se discute, afirmar cuántos años tenía cuando trepaba y me encaramaba hasta los estantes más altos de la librería que presidía como un retablo el salón de mi hogar de infancia. Menos de diez y más de cinco. En ese intervalo de inocencia inscribo la anécdota que me habita con tanta fuerza que no he podido por menos que rememorar en estos días pasados con toda su desazón y malestar y temor.

Seguir leyendo »

Jueces insaculados

“¿Por qué esta insistencia en que es necesario para cualquier A.A. haber tocado fondo? (...) porque implica la adopción de acciones y actitudes que, si no, no podría ni soñar en aceptar”

Doce Pasos, Doce Tradiciones

Seguir leyendo »

El destrozo del Supremo

Hubo una época en la que un presidente de Sala era un semi dios para sus propios magistrados. Presidentes hubo que cortaban la respiración de sus jueces cuando hablaban de derecho o cuando presidían una vista. Plenos de auctoritas y también de conocimientos jurídicos y de experiencia, marcaban impronta, hacían escuela y ejercía su poder. Los jueces son independientes y no tienen jefes; no reciben órdenes. Los mecanismos de su magisterio eran más sutiles y, en caso de que fallaran, también podían usar los instrumentos que la ley les deja en la mano para ejercerlo. Entre otros, su poder reside en la facultad de avocar a pleno el asunto que así decidan. La decisión presidencial, sin discusión posible, de retirar un pleito al tribunal encargado de decidir sobre él y hacer que sea la totalidad de magistrados de la Sala los que decidan sobre el mismo. Un poder que no es mediano. Los presidentes de ese tiempo mitológico del que les hablo conocían lo que sucedía en sus salas, veían venir las desavenencias, podían detectar las posturas unilaterales o bien deseaban querer imponer su propio criterio jurídico. Nunca hubieran convocado un pleno para no ganarlo. Desarrollaban todo un sutil mecanismo destinado a conocer de forma más o menos aproximada cual era el pensamiento jurídico de sus jueces y un cálculo de fuerzas para saber a priori cual sería el resultado de avocar el tema al escrutinio plenario.

Seguir leyendo »

Los principios no tienen precio

“Los valores no son simplemente palabras, son por lo que vivimos”

John Kerry

Seguir leyendo »