Parramón llenó
Parecía complicado llenar la sala de vistas del TSJC un sábado radiante, a la una y media de la tarde y con Zapatero acabando un mitin en el Centro Insular de Deportes. Pero lo consiguió Miguel Ángel Parramón, que congregó a un buen puñado de familiares, amigos y profesionales de la Justicia para el acto solemne de imposición de la Cruz de San Raimundo de Peñafort. Ni siquiera el rigor protocolario de este tipo de acontecimientos pudo con el galardonado, que pronunció un discurso sentido, comprometido y con un sutil punto reivindicativo, para que no decaiga la fiesta. Los aplausos del respetable le salvaron de quedarse sin voz en el momento más emotivo, cuando se refirió a su madre. Le escuchaban en primera fila sus tres hermanas, emocionadas también.
Sobre este blog
El blog de Carlos Sosa, director de Canarias Ahora