Guardianes de la memoria: rescatar el legado de la cuna de la fotografía africana
Casa África inaugura hoy en su sede la exposición Guardianes de la memoria, una muestra que rescata 111 fotografías de once autores, tanto ilustres como desconocidos, de la ciudad de Saint-Louis (Senegal), considerada la cuna de la fotografía africana. A través de un recorrido de casi un siglo que empieza en 1940, las imágenes exploran y documentan la vibrante escena cotidiana de esta histórica ciudad donde desemboca el río Senegal.
La inauguración tendrá lugar hoy, 7 de julio a las 18:00 horas, con un acto a cargo de dos de los fotógrafos participantes en la muestra: Idrissa Sall y Frank. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 16 de octubre.
La exposición, comisariada por la periodista y fotógrafa documental Marta Moreiras, propone un recorrido cronológico a través de retratos, reportajes y fotografías amateur del siglo XX. Un proyecto pionero que recoge y rescata muchas imágenes, inéditas hasta la fecha, que permanecieron ocultas durante décadas en las páginas de viejos álbumes o en cajas de latón oxidadas, expuestas al deterioro por el calor y la humedad, y condenadas al olvido.
El proyecto contribuye a la creación del primer fondo documental dedicado a fotógrafos nacionales conservado en Saint-Louis, lugar en el que se hizo la primera fotografía del Continente.
Saint-Louis ha sido una ciudad clave para el desarrollo de la fotografía africana, empezando por el año 1860, en el que se abrió el primer estudio de daguerrotipos a cargo de Washington de Monrovée. Un desarrollo que sigue vigente hoy en día en personas como Frank, presente hoy en la inauguración, quien abrió un laboratorio Kodak en la isla que fue un gran lugar de referencia para la comunidad fotográfica de St Louis.
El proyecto ha sido posible gracias al intenso trabajo de investigación y recuperación de archivos organizado por la Cooperación Española (AECID), el Centro de Investigación y Documentación de Senegal (CRDS, ex-IFAN) y a los estudiantes voluntarios del máster de Patrimonio de la Universidad Gerardo Barrios, en el marco del programa ACERCA.
La metodología empleada se asemeja a la de la arqueología: localizar los archivos, catalogar los hallazgos y reconstruir, a partir de fragmentos dispersos, el rompecabezas de la memoria colectiva. Los encuentros con los fotógrafos en sus estudios y la revisión conjunta de sus fondos permitieron recuperar imágenes que documentan un siglo de vida cotidiana.
“Guardianes de la memoria” ilustra la diversidad de miradas fotográficas que coexisten en Saint-Louis y revela la gran riqueza de enfoques adoptados por los artistas locales. A través del retrato (ya sea posado, espontáneo, oficial o íntimo), el género por excelencia de la fotografía africana, los artistas capturan la vida, escriben la historia y construyen visualmente una identidad cultural única.
La exposición propone una relectura de la historia visual de Senegal desde una perspectiva emancipadora, liberada de los marcos heredados del relato colonial. De este modo, rinde homenaje a los fotógrafos de Saint-Louis como autores de su propia historia y reivindica su lugar dentro de la fotografía africana y mundial, ya que, sin estas miradas, la historia permanece incompleta. Recuperar estos archivos no es un gesto nostálgico: es una forma de reescribir la memoria visual de Senegal desde sus propias miradas.
Once fotógrafos forman parte de esta exposición (Frank y Idrissa Sall presentes en la presentación). Aquí exponemos una breve síntesis de su larga trayectoria:
Frank CISS nació en 1952 en Sébikotane y pasó 35 años en Saint-Louis, su ciudad adoptiva. Comenzó a fotografiar en 1969, a los 16 años, con una pequeña cámara que le regalaron cuando era estudiante en Rufisque. Sus primeras fotografías, tomadas entre amigos, no tenían finalidad comercial. En 1990, instalado en Saint-Louis, conoció a Laurent Gérrer, fotógrafo francés y gran especialista en postales, quien le introdujo en la fotografía profesional. Tras esta iniciación, Frank abandonó la administración senegalesa para dedicarse a su pasión. Trabajó para Gérrer desde 1991, en el laboratorio Kodak Express de la avenida Blaise Diagne en Saint-Louis. Este activo laboratorio combinaba el revelado químico, la venta de accesorios de foto y un estudio fotográfico. El laboratorio cierra definitivamente en 2011, tras la retirada de Kodak de África. Frank CISS continuó su trabajo como fotógrafo independiente, cubriendo eventos culturales, religiosos y sociales, manteniendo al mismo tiempo una valiosa colección de archivos fotográficos de Saint-Louis.
El otro fotógrafo que nos acompañará en el día de hoy es Idrissa Sall (Saint-Louis, 1950), especializado en eventos sociales y familiares, quien comenzó su trayectoria en 1979 y abrió su propio estudio en el barrio de Sor en 1994, colaborando también con cuerpos de seguridad en reportajes fotográficos. A pesar de haber perdido más de cincuenta años de trabajo y miles de negativos debido al cierre repentino de su laboratorio de archivo en 2012, Sall continúa capturando con pasión la vida de su ciudad natal. Su serie reciente, Felicidad y fantasía, destaca por el uso de fotomontajes coloridos y oníricos muy valorados por sus clientes, consolidando su estudio artesanal como un espacio vivo para la memoria colectiva y la celebración de los momentos más significativos de los habitantes de Saint-Louis.
Djibril Ciss (Dakar, 1950), es un destacado fotoperiodista y profesor senegalés formado en la Escuela de Bellas Artes de Dakar. En 2018 fundó en Saint-Louis el Studio Rokhaya, un espacio dedicado al retrato de estudio con el que busca preservar el patrimonio visual de la región y perpetuar la tradición de los maestros pioneros de la fotografía africana.
Moustapha Cissé (Saint-Louis, 1960) es un fotógrafo y camarógrafo senegalés que inició su trayectoria en 1982. Su proyecto Dakar-Bango retrata la cotidianidad, el aprendizaje y la disciplina de los jóvenes reclutas durante su formación inicial de cuatro meses, capturando a través de sus imágenes la transformación física y mental, así como los lazos de camaradería en este periodo clave de carrera militar.
Mbaye Niang (Saint-Louis, 1961) es un fotógrafo senegalés que se formó desde 1980 en el estudio del portugués Julian López y abrió su propio taller en 1985. Niang destaca por un estilo desenfadado y espontáneo plasmado en su serie Diario de un fotógrafo moderno, un diario visual donde captura a sus amigos, su entorno y la escena local
Pape Sy (Saint-Louis, 1960) descubrió la fotografía desde la infancia en el laboratorio familiar junto a su padre, Doro Sy (fundador de Doro Sor Photo. Vio gran parte de su patrimonio visual y el de su padre destruido en 1994 a causa de una inundación debido a la falta de recursos para su conservación. Su colección superviviente, plasmada en Pape Sy, Álbum personal, destaca por una serie de autorretratos que exploran su propia identidad.
Abdoul Aziz Bathily (Saint-Louis, 1942) es una figura fundamental del periodismo visual en Senegal que inició su carrera en 1971 en el laboratorio Joseph Reich y en agencias estatales tras formarse en fotografía por correspondencia y centros juveniles. Su serie La Linguère documenta la historia del emblemático equipo de fútbol homónimo de Saint-Louis.
Adama Sylla (Kolda, 1934), criado en Saint-Louis, es uno de los grandes referentes de la fotografía senegalesa, quien abrió su propio estudio en Guet N’Dar en 1966 y trabajó durante casi tres décadas como conservador en el CRDS. Ha logrando consolidar un vasto archivo histórico que hoy forma parte de instituciones como el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA) dejando un valioso testimonio documental de la era de la independencia, la emancipación y la cultura local.
El Hadji Souleymane Sarr, conocido como Jules Sarr (Dakar, 1945 – Saint-Louis, 2015), fue uno de los fotógrafos más célebres y dinámicos de Saint-Louis, recordado por recorrer la ciudad en ciclomotor siempre listo para capturar la actualidad. Su valiosa obra constituye un archivo histórico único de la vida contemporánea de Saint-Louis.
Doro Sy (1930–2000) fue uno de los pioneros de la fotografía en Senegal, un oficio que descubrió en París y que consolidó en 1953 al abrir en Saint-Louis su icónico estudio “Doro Sor Photo”, continuado más tarde por su hijo hasta 2013. Su valioso archivo retrata la identidad y la vida cotidiana senegalesa entre las décadas de 1950 y 1990, posicionándolo como una figura clave de la fotografía de su país.
Abdou Gallaye Guèye (1933–2017) fue un soldado senegalés que, tras combatir con el ejército francés en la compleja coyuntura de la guerra de Argelia, desarrolló una carrera como funcionario en su natal Saint-Louis. Sus imágenes constituyen hoy un testimonio visual excepcional sobre la fraternidad, la cotidianidad y el rol de los tiradores africanos dentro de la historia colonial.
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