“Te dije que esto de la república no iba a salir bien”: Carlos De León presenta la edición de la obra teatral ‘La historia del Sastre’ (2026)
Dentro de los actos conmemorativos del 90º aniversario del estallido de la guerra civil española (1936-1939), la Biblioteca de la Real Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma acoge la presentación de la edición en libro de La historia del Sastre, obra de Carlos De León, el próximo jueves día 3 de septiembre de 2026. Alejada de cualquier convención al uso, la celebración se ha configurado mediante una mesa de debate en la que, además del autor, compartirán protagonismo otras figuras de la escena o de la dramaturgia en Canarias: el periodista y autor teatral Antonio Tabares, a quien se debe el título que relata el final de la vida del líder de Unión Republicana Alonso Pérez Díaz (La sombra de don Alonso), Aranza Coello, actriz, dramaturga, directora y creadora teatral, quien adaptó para el teatro la novela La tuerta, de María del Mar Rodríguez, una historia de La Palma en la postguerra, y Miguel Ángel Martínez, profesor de lengua española, literatura y artes escénicas y dramaturgo, autor de La fábula del topo, el murciélago y la musaraña, que aborda la increíble biografía del sindicalista lanzaroteño Pedro Perdomo Pérez, durante los treinta y tres años en que vivió oculto en varios domicilios de La Isleta desde el 18 de julio de 1936.
En La historia del Sastre se cuenta parte de la historia personal y profesional del modisto natural de Huelva Félix García Durán, establecido en Santa Cruz de La Palma, donde fundó tienda y taller y constituyó su familia junto a la palmera Carolina Sánchez Ramos. Tesorero de la Agrupación Socialista de Santa Cruz de La Palma, fue fichado como miembro del partido y acusado de rebelión en 1937, junto a otros correligionarios, por la edición del panfleto A los trabajadores y antifascistas de La Palma, que había salido a la luz pública durante la Semana Roja de La Palma (julio de 1936), con pie de imprenta de la agrupación. A partir de este acontecimiento y del contexto que lo rodeó se articula la obra, que juega con dos miradas: la del protagonista, Félix García Durán, y la de su hijo Life García Sánchez, ambos convertidos en personajes del teatro gracias a esta apuesta de su descendiente Carlos De León [García].
Carlos De León es titulado superior en Arte Dramático, en la especialidad de Interpretación textual, por la Escuela de Actores de Canarias; y ha completado su formación con cursos y talleres de interpretación con profesores como Rebeca Ledesma y Aarón J. Melián, y de escritura con José Ramón Fernández, José Sanchis Sinisterra, Ángel Solo, Luis O’Malley y Nicolás Melini; su texto La catástrofe, tutorizado por los hermanos Bazo, fue seleccionado para las lecturas dramatizadas que realizó el teatro Cuyás en 2018; en 2021 se estrena La historia del Sastre, su primer texto llevado a escena a nivel profesional, nominado a la Autoría Original en los Premios Réplica de 2022; en ese mismo año se estrena Lo que trajo la tormenta, su segundo texto dramático, ambos dirigidos por Rafael Rodríguez (2RC), y en 2023 escribe y dirige Ultraperiferia, el tercer montaje de La Sastrería Teatro; como actor De León ha protagonizado El galán fantasma de Calderón de La Barca, con 2RC, realizando representaciones en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro en su edición de 2020; también protagonizó las obras de teatro Jubileo con la compañía Klótikas y Los mares habitados con 2RC, ambas nominadas a los Premios Max en la categoría de Espectáculo revelación; con la segunda fue premiado a la Mejor interpretación en los Premios Réplica de las Artes Escénicas en su primera edición; ha participado en la serie de HBO La sala junto a Francesc Garrido y Raúl Prieto y en el largometraje 90 minutos & I love you, rodado en Nueva York junto a Alex García.
Con ocasión del estreno de La historia del Sastre, en una entrevista para laPalmaAhora/elDiario.es (9 de septiembre de 2021), el autor-actor declaró a propósito de la intención de esta obra: «Es una historia de conciliación, de redención y de superación, no de enfrentamiento. Cuenta cómo los protagonistas, al igual que otras muchas personas, tuvieron que aprender a seguir con sus vidas después de un acontecimiento traumático. Y creo que es con eso con lo que puede empatizar cualquier espectador, más allá de ideologías políticas».
Víctor J. Hernández Correa. La edición de La historia del Sastre se enmarca en la conmemoración del 90º aniversario del estallido de la guerra civil en España. Pasado casi un siglo de este acontecimiento, ¿crees que la sociedad española en general y la palmera en particular ha evolucionado desde el silencio que se impuso tras la victoria del bando alzado?
Carlos De León. Yo estoy muy preocupado por la situación de la política actual. Creo que durante la transición se llegó a un acuerdo entre los distintos bandos para hacer posible el paso de la dictadura a la democracia, pero muchas heridas quedaron abiertas. Cosas con las que se hubo de transigir a finales de los setenta, ya están obsoletas y habría que revisarlas. El querer ocultar o no querer hablar de determinados temas hace que ocurran cosas como las que están sucediendo, como el auge del fascismo entre los jóvenes. Escuchar a menores de edad diciendo que con Franco se vivía mejor me pone los pelos de punta. Me hace ver que algo hemos hecho mal, como para que la juventud llegue a pensar que una dictadura puede ser mejor que cualquier democracia, por muy defectuosa que esta sea.
Se supone que todos los que estamos en el juego político somos demócratas; por eso no entiendo el afán por no querer hablar y defender que no hay que reabrir heridas del pasado. El problema es que hay gente que todavía no ha podido cerrar esas heridas y lo que se pretende con la ley de memoria histórica es precisamente eso: poder cerrarlas para seguir adelante de una vez. Pero mientras haya gente con familiares enterrados en cunetas, eso va a ser muy difícil. Y no entiendo que haya un sector de la población que se oponga a esto. No tiene que ver con ser de derechas o de izquierdas, tiene que ver con ser demócrata y empático. Lo otro es defender una dictadura y eso, en ningún caso, trae nada bueno.
Creo que esta obra llega en un momento muy necesario para que los jóvenes vean lo que ocurrió en aquel momento y no solo escuchen discursos interesados en redes sociales, y así puedan entender lo que supone vivir en una dictadura. Que te impongan una forma de pensar y te prohíban pensar de manera diferente nunca puede traer nada bueno.
VJHC. ¿Qué supuso, en su momento, enterarte de que tu bisabuelo Félix García Durán había sido represaliado por su vinculación a la Agrupación Socialista de Santa Cruz de La Palma? ¿Qué te ha contado tu familia en relación a cómo se vivió este acontecimiento dentro del seno íntimo de los García-Sánchez? ¿Se aplicó más bien el silencio (por miedo o por el dolor que despertaba el tema) o se hablaba abiertamente?
CDL. Toda esa información me llegó a través de mi abuelo Life. Él tenía una cosa que le permitía ser feliz, que era su «buen vivir», no se hacía sangre pensando en el pasado y vivía sin rencor. Por eso, cuando su historia y la de mi bisabuelo llegaron a mí, nunca fue desde el dolor o el desgarro por lo sufrido; más bien me llegó como un relato de aventuras del que ellos eran protagonistas. Es cierto que me dijo que su padre nunca contó nada de lo sucedido en la cárcel y que después de la guerra se continuó adelante sin hablar de lo ocurrido. Había miedo.
Yo siempre recuerdo a mi abuelo con las ideas muy claras, pero sin pronunciarse significativamente. A mí siempre me decía que estaba bien que tuviera mis ideas, pero que no me metiera en política, ni me pronunciara públicamente, ni me involucrara en ningún movimiento: que viviera mi vida siendo fiel a mis ideas, pero sin meterme en problemas.
Supongo que en su casa tuvieron que guardar silencio y existió miedo durante muchos años. Tuvieron que soportar registros nocturnos de la guardia civil siendo niños, que los levantaran de sus camas en plena noche, tras haber sido detenido su padre, para buscar a gente escondida, soportar amenazas después de haber sido despojados de sus bienes y de haber sido traicionados por gente a la que conocían. Eso me parece que no se olvida; por eso creo que mucha gente tuvo que hacer un esfuerzo admirable para seguir adelante con sus vidas después de lo sucedido. Normal que tuvieran miedo y optaran por guardar silencio; supongo que era la manera de no querer cargar a su descendencia con ningún estigma y de tratar de normalizar una situación anormal. Por eso creo que después de tanto tiempo, ha llegado el momento de hablar sobre lo sucedido, desde la madurez, para tratar de cerrar las heridas que en muchos casos siguen abiertas; en ningún caso, para reabrirlas. Porque el desconocimiento del pasado hace que la historia se repita y hoy en día estamos viendo cómo el fascismo crece a pasos agigantados en el mundo, con mecanismos similares a los usados durante su auge a finales de los años 30: mecanismos de adoctrinamiento a la juventud mediante propaganda emocional, haciéndoles sentir parte de algo; bombardeo de eslóganes simples, fáciles de asumir por gente que no profundiza en el discurso, ni se preocupa por entender las razones; y la búsqueda de un enemigo común, que es el diferente, extranjeros en su mayoría.
Para intentar evitar que esto vuelva a suceder, creo que las personas que estamos a favor de la democracia deberíamos dejar los fanatismos a un lado y tratar de hablar, por el bien de todos. Y los que no están dispuestos a hacerlo y quieren imponer su discurso de odio, lo siento, pero no me queda otra que pensar que son los herederos de los fascistas que hicieron que en España se vivieran 40 años de dictadura y en Europa se viviera la segunda guerra mundial. Y si no lo evitamos, tal y como veo al mundo, me parece que estamos abocados a una tercera guerra mundial, cosa que me entristece sobremanera. Probablemente, porque soy padre y me asusta ver el mundo en el que va a crecer mi hija.
VJHC. Desde el punto de vista más personal, ¿qué percepción has construido sobre Félix García Durán?
CDL. No sé si será acertada o no, pero la imagen que tengo de él es la que he construido a través del relato de mi abuelo y de mi madre. No tengo una idea muy clara de cómo era mi bisabuelo antes de la guerra: un hombre muy trabajador que vino a La Palma desde Huelva y levantó un negocio próspero que le permitió trabajar incluso con la península. Sacó adelante a su familia, que antes de la guerra estaba conformada por ocho hijos. Era una familia pudiente para la época: tenían coche, radio, piano… en un momento en el que no era algo muy normal en La Palma. Mi abuelo tenía apenas 6 años cuando estalló la guerra, así que la imagen de su padre debía estar algo borrosa. Después de la guerra, todo cambió. Se convirtió en un hombre callado, que con esfuerzo volvió a levantar su negocio; pero supongo que se volvió más introvertido y tuvo que tragar con todo lo sucedido.
VJHC. Aunque en el relato del hilo fundamental de la condena y puesta en libertad de Félix García Durán ha pesado sobre todo el testimonio de tu abuelo Life García Sánchez, ¿qué otras fuentes orales y/o escritas contribuyeron a tu labor de documentación para la construcción del guion inicial?
CDL. El relato de mi madre fue fundamental para matizar algunas cosas y aclarar ciertas dudas. También me serví de otros textos y de otras obras ambientadas en la época, como La sombra de don Alonso, de Antonio Tabares, de artículos de prensa de la época y de la transcripción de los juicios que se llevaron a cabo contra muchos de los condenados, entre ellos mi bisabuelo, que tuve la fortuna de encontrar rebuscando en Internet. Asimismo, fueron útiles reportajes documentales sobre la Guerra Civil en España y en Canarias. Todos estos textos fueron el marco en el que encajé los relatos de mi abuelo para no cometer ningún error histórico.
VJHC. En tu proceso de investigación, ¿qué fue lo que más te llamó la atención y qué te conmocionó más?
CDL. Por un lado, descubrir que los testimonios de esos juicios aparecieran en Internet como por arte de magia. Y, por otro, en un aspecto más emocional, tomar conciencia del sufrimiento por el que pasó tanta gente y la entereza con la que siguieron con sus vidas una vez terminó la contienda. Sentir en primera persona la capacidad que tenemos para seguir adelante. También tomar conciencia de la ignorancia que existe sobre estos acontecimientos y cómo se han ocultado durante tantos años. Tal vez ya va siendo hora de que se hable un poco más de lo que ocurrió para que no vuelva a repetirse.
VJHC. La presentación de un libro siempre es una alegría para la comunidad editorial y lectora. Pero tratándose de un libreto teatral, la alegría es doble, pues el teatro es la hermana pobre de la edición literaria. ¿Cómo valoras el mundo editorial en relación con el teatro en España y, particularmente, en Canarias? ¿Crees que el teatro sigue en un segundo plano respecto de la novela, la historia o incluso la poesía? ¿A qué se debe?
CDL. Justo el otro día hablaba de esto con Héctor J. Rodríguez, responsable de la edición, y con Miguel Ángel Ortega, escritor y autor de la introducción del libro. Existe un debate entre los propios artistas de la escena que tiene que ver con la edición de textos teatrales. Muchos entienden que la finalidad última de un texto teatral es ser representado y creo que por eso no se le da tanta importancia a su edición. Sin embargo, hay otro grupo que defiende el valor del texto teatral más allá de ser representado. Luego creo que no se le da el mismo valor al teatro en las aulas que a otros géneros como la narrativa o la poesía, y esto hace que la lectura del libreto teatral no sea de fácil entendimiento para un lector poco o nada acostumbrado al formato. De todas maneras, creo que en los últimos años se está apostando por la dramaturgia. En Canarias, sin ir más lejos, hay varios trabajos de edición impulsados por el Cabildo de Gran Canaria y el Auditorio de Tenerife, proyectos como Canarias Escribe Teatro que están apostando por la escritura dramática en las islas. Ojalá sea el principio de un auge de la escritura teatral en nuestro archipiélago.
VJHC. ¿Cómo fue el procedimiento de edición de esta obra? ¿Ya lo tenías en mente? ¿Tocaste alguna puerta antes sin haber tenido respuesta o haberla tenido negativa? ¿Cómo fue tu encuentro con Abra Canarias Cultural?
CDL. La verdad es que era algo que planeaba por ahí. Desde hace tiempo se había hablado de la idoneidad de poder publicar un libro con textos de La Sastrería. Este tenía especial relevancia por ser el fundador y el que da nombre a la compañía, además de por el vínculo emocional que tengo con él. En un momento se habló de la posibilidad de que el propio Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, que es nuestro colaborador desde nuestra fundación, impulsara una edición con motivo de la Feria del Libro. Pero por una cosa o por otra, no se había materializado. Y apareció Abra Canarias Cultural.
En su momento, mi compañero Miguel Ángel Ortega me había regalado algunos textos teatrales suyos editados por Abra, que no es una editorial, sino una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a la edición literaria. Me comentó que estaban buscando algún texto teatral para ampliar su catálogo dramático y él, generosamente, les habló de mí y de este texto, que había analizado en un acertadísimo artículo de prensa y cuyo montaje también había visto representado en su estreno. Así que a través de Miguel Ángel, después de mucho tiempo, me puse en contacto con Abra Canarias Cultural y todo fue rodado. Su intención inicial era que la obra viera la luz en la primavera pasada, pero todo se fue retrasando: añadir fotos, correcciones, etc. hizo que el tiempo se fuera dilatando, hasta que tuve la idea de vincular la presentación con este proyecto de Memoria democrática y fijamos la fecha en septiembre, para hacerlo coincidir con la representación teatral.
VJHC. En su momento, durante los ensayos para el estreno de La historia del Sastre, ya comentaste que el proceso de (re)escritura seguía vigente porque se perfilaban diálogos o se hacían modificaciones que en la escena no funcionaban del todo. A la hora de llevar el trabajo a imprenta, ¿cómo transcurrió este proceso de corrección?
CDL. Una vez estrenada la obra, podría decir que yo no había vuelto a leer el texto, así que daba por bueno lo que veía en el vídeo, como si fuera exactamente lo que había escrito yo. Al releerlo para preparar esta edición, me di cuenta de que en el texto hay cosas que están bien sobre el papel, pero que en escena se resolvieron de manera diferente; así que me permití el lujo de corregir algunas cosas, asumir como buenas otras que en escena funcionaban mejor y mantener en el libro acotaciones y algunos textos que se eliminaron en la puesta en escena.
VJHC. Desde su estreno en 2021, ¿cuál ha sido el recorrido escénico de La historia del Sastre?
CDL. En Canarias los recorridos de las obras no son muy amplios (salvo un número reducido de compañías) por los problemas de logística que todos conocemos. Como siempre decimos aquí en Canarias, hacer una función en la península es salir de gira. No tenemos un amplio recorrido en nuestra isla (que lo facilitaría todo mucho) porque no hay suficientes espacios, ya que no se destinan presupuestos para la programación teatral en la mayoría de municipios y, por tanto, no existe un circuito estable. Aun así, hemos estado en municipios como Garafía y Los Llanos y, en el resto del archipiélago, en Santa Cruz de Tenerife, La Laguna, Tacoronte, Las Palmas de Gran Canaria, Arucas y San Sebastián de La Gomera. Y hemos participado en festivales internacionales, como MAPAS, que promueve el Auditorio de Tenerife, y Fira B!: Mercado Profesional de Música y Artes Escénicas de las islas Baleares, en Palma de Mallorca. Y, por supuesto, en Santa Cruz de La Palma, que es nuestra base de operaciones, en el Teatro Circo de Marte, del que somos compañía residente.
VJHC. Dentro de esta historia, ¿qué elementos de los hechos reales recogiste sin modificarlos sustancialmente?
CDL. Prácticamente todos. No tengo conciencia de haber inventado nada. El personaje del guardia civil Comandante Morales no existió con el nombre con el que aparece en el texto, pero me pareció una buena manera de concentrar gran parte de la hostilidad sobre el protagonista y su familia en un solo antagonista. Pero, de resto, las escenas están ficcionadas porque los diálogos los he escrito yo, aunque la mayoría de las situaciones y lo que ocurre en ellas es real.
VJHC. ¿Quiénes te acompañarán en la mesa de debate posterior a la presentación de La historia del Sastre? ¿A qué se debió esta elección?
CDL. Antonio Tabares, dramaturgo y periodista, autor de La sombra de don Alonso; Aranza Coello, actriz, dramaturga, directora y creadora teatral, autora de la adaptación al teatro de La tuerta de María del Mar Rodríguez, y Miguel Ángel Martínez, profesor de Lengua Castellana y Literatura y Artes Escénicas, además de dramaturgo, y autor de La fábula del topo, el murciélago y la musaraña.
La idea era poder entablar un diálogo en torno al teatro y la guerra en Canarias. Estas obras que nombro hablan de esa época y de distintos personajes con nombres y apellidos que tuvieron que vivir ese terrible momento. He visto los tres montajes y me han marcado profundamente; por eso quería tener a estos tres monstruos a mi lado. Me parece que cada uno puede aportar su granito de arena para ampliar la visión que tenemos de los terribles acontecimientos y de cómo el teatro puede acercar esas historias al público actual. El teatro es una herramienta poderosísima.
VJHC. ¿Cómo ha funcionado la producción y financiación de esta edición y de esta nueva puesta en escena de La historia del Sastre?
CDL. Lo cierto es que la edición estaba caminando por un lado y de eso se encargaba Abra Canarias Cultural. Como dije antes, son una asociación cultural sin ánimo de lucro; su interés por esto es meramente altruista, lo hacen por amor a la literatura y a su difusión. A mí me pareció una buena idea hacer coincidir la presentación con la reposición de la obra, que estábamos preparando con motivo del 90º aniversario del terrible inicio de la Guerra Civil. Así que preparé un proyecto que presenté a la Fundación CajaCanarias, que junto al Cabildo de La Palma, a través del programa Creamos La Palma, han hecho posible estas jornadas que hemos denominado Teatro, Memoria democrática y Patrimonio cultural de La Palma, en las que se enmarca la presentación del libro.
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