Unicef vela por la salud mental de la infancia migrante con unidades móviles en Canarias
La agencia de la ONU que promueve la protección de los derechos, el bienestar, la salud y la educación de niños y adolescentes en más de 190 países, Unicef, vela en Canarias por la salud mental de la infancia migrante desde unas unidades móviles que han comenzado a operar recientemente en las islas.
Con la ayuda que presta para ello el Ministerio de Sanidad y la Consejería canaria del ramo, el organismo internacional da apoyo a esos niños que “por la historia de vida y la historia de tránsito que han tenido requieren de una atención específica que no puede ser atendida de una manera tan sistemática y urgente en los programas de salud mental habituales”.
Así lo ha explicado este martes a los periodistas la nueva presidenta de Unicef España, María Ángeles Espinosa, tras reunirse con el presidente canario, Fernando Clavijo, y con su consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, a quienes ha detallado las prioridades estratégicas de la entidad.
Espinosa ha agradecido al Gobierno de Canarias el apoyo que presta al trabajo que desarrolla Unicef, muy especialmente en la lucha contra la pobreza infantil y en el apoyo a la salud mental de los niños migrantes no acompañados.
La directora de Unicef en España ha explicado que la idea de la agencia de la ONU es ampliar la atención que presta desde esas unidades móviles a la salud mental de la infancia migrante, de forma que también pueda ofrecerla a menores ingresados en centros de protección.
También ha destacado que la labor que realizan desde hace pocos meses estas unidades móviles en Canarias la desarrollan también en otras comunidades autónomas, como Aragón, Castilla la Mancha o La Rioja, pero con distinta estructura, ya que se integran en los servicios sanitarios de la Atención Primaria de esos territorios, donde las necesidades de la infancia son diferentes.
En todos ellos lo que se hace es “acompañarlos en todos los males psicológicos y problemas más serios” inherentes a “su tránsito, la ruta, pero también a cómo se están integrando tras la llegada”.
“Es un magnífico ejemplo de colaboración a nivel estatal y a nivel autonómico, con independencia de cualquier otra consideración, de cómo se pueden poner por una parte los recursos económicos y por otra parte los recursos atencionales que forman ese tándem prácticamente perfecto”, ha referido.
Preguntada por la valoración que hace Unicef del mecanismo legal por el que se lleva a cabo el traslado al resto de territorios españoles de menores migrantes no acompañados llegados a comunidades o ciudades autónomas del país donde se ha declarado la contingencia migratoria, como es el caso de Canarias, Ceuta y Melilla, Espinosa ha insistido en la necesidad de escuchar a esos niños, porque “es una decisión que les afecta”.
Luego, ha recalcado, “las comunidades autónomas” que los reciben “deben poner las condiciones adecuadas para que el ejercicio de sus derechos se complemente de una manera eficaz”, algo a lo que hace seguimiento Unicef.
“Los niños tienen que tener los mismos derechos que tiene cualquier niño o niña que vive en nuestro país. Nosotros lo que hacemos es insistir en ese trabajo y en esos procedimientos para que se cumplan. El procedimiento es que se produzcan los traslados de la manera más garantista para los niños y niñas con respecto al cumplimiento de sus derechos, que se hagan evaluaciones psicosociales individuales”, ha aseverado.
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