Declaración del Ayuntamiento de Las Palmas contra la programación sexista
Una declaración institucional que omite críticas concretas a la cadena Telecinco, y en la que se rechaza de forma genérica la programación sexista en las televisiones, es el resultado final de las polémicas críticas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria contra la serie Sin tetas no hay paraíso, título que tampoco se nombra en el texto de la moción, aprobada este por unanimidad en el pleno muncipal.
El Ayuntamiento de la capital no sólo rechaza la programación sexista, sino que hace valer su derecho a poner sobre la mesa debates como el acontecido hace dos semanas cuando se estrenó la serie de Telecinco, y que trajo como consecuencia una reacción inmediata de la cadena sugiriendo al alcalde, Jerónimo Saavedra, que suprimiese la gala de la reina del carnaval, por considerar que tal acto era igualmente ofensivo para la mujer, al exponer en público a las candidatas “semidesnudas”.
En la declaración, defendida por la concejala de Igualdad, Isabel Mena, se reafirma el “compromiso” de la corporación de fomentar valores igualitarios en la sociedad, así como la “intención” de acercar a todos los distritos de la capital información y actividades “que fomenten la ruptura de las desigualdades”.
Mena reflexionó sobre el papel de las instituciones en defensa de la igualdad, para cuya consecución estas “tienen que poner todas las herramientas”, aunque, lamentó, “nos vemos frenados por mensajes en medios de impactos masivos como las series de televisión”.
También sin hacer mención a la serie televisiva, Laura Suárez, por el PP, reclamó la atención de los representantes públicos para evitar manifestaciones de contenido sexista.
Ordenanza de convivencia
El pleno municipal, en general de escaso contenido, también aprobó una moción del PP que planteaba retomar el debate de la ordenanza de convivencia, una apuesta de ese grupo político durante el anterior mandato que se quedó sólo a expensas de la aprobación a las puertas de las elecciones autonómicas y locales de mayo pasado.
Tras casi un año de paralización -el borrador de la ordenanza estuvo listo en marzo de 2007, y se aprobó inicialmente en abril-, la concejala de Participación Ciudadana, María Luisa Blanco, abogó por trasladar el texto a los colectivos vecinales, a través de los consejos ciudadanos en cada distrito, para discutir su articulado antes de su aprobación.
En ese sentido, el concejal del PP Ángel Sabroso advirtió de que el gobierno municipal “corre el riesgo de la eternización del debate” al trasladar determinados asuntos de gobierno a los consejos de participación ciudadana, aunque admitió que es “pertinente” abrir un debate público sobre esta ordenanza.