Lo que no se vio de MasterChef en Agaete

MasterChef, en Agaete

Javier Suárez

Las Palmas de Gran Canaria —

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La noche del lunes 8 de junio, el programa MasterChef tuvo como protagonista en su prueba de exteriores a la isla de Gran Canaria, más concretamente la zona de Agaete y sus cafetales centenarios, que acogieron a los protagonistas de esta edición. La emisión fue sin duda un éxito de audiencia con datos que lo dicen todo: más de 6.206.000 personas lo vieron en algún momento, con un 24.8% de share y 3.157.000 espectadores de media. Si hablamos de Canarias, 376.000 espectadores lo vieron durante parte de su emisión y fue el programa más visto de todas las cadenas del archipiélago con un 27.6% de cuota de pantalla y 192.000 espectadores de media. Detrás este éxito de audiencia hubo un trabajo de producción arduo y extenso que coordinaron Shine Iberia (propietaria del formato) y Gastronomic Project (productora local), que en conjunto lograron un sobresaliente resultado. Pero en este artículo nos detendremos en lo que no se vio, en esas anécdotas y también méritos en la sombra de gente que puso su granito de arena para que todo saliera como pudimos ver en pantalla.

El rodaje tuvo lugar en la semana que se decretó el estado de alarma, Borja Marrero (restaurante Texeda) contaba “que los nervios se sentían en el ambiente, todos recibíamos mensajes sobre el posible cierre del aeropuerto de Madrid y las sensaciones eran agridulces y encontradas. Pero todo ello se solventó gracias al equipo de todos los profesionales desplazados; impresiona ver cómo se montaba todo y cómo controlaban hasta el más mínimo detalle con intención de que el resultado brillara en antena”.

Sobre el menú que prepararon los aspirantes, el chef explicaba que “no estaba elaborado por mí, sino por los profesionales que crean todos los del programa, basado en parte por la gastronomía canaria pero sin dejar de seguir la línea marcada de manera habitual. Mi trabajo consistió en acercarme cuando estaban en medio del cocinado y dar mi punto de vista sobre las elaboraciones que se estaban llevando a cabo, aportando mi opinión sobre si se iba en el camino correcto o no”. Como resumen de la experiencia, Borja destaca “la implicación y ganas por hacerlo bien de todos los que allí trabajaban; me gustaría agradecer personalmente el trato que Pepe Rodríguez tuvo conmigo, contándome cómo había sido su vida entre fogones en una localidad pequeña como la suya, pero tampoco me quiero olvidar de una persona del equipo de MasterChef como es Magda Castañón, quien me vio en el Congreso de Cocina y Gastronomía Rural que se celebró en Zafra, al que acudí como ponente, apostando por mí para este rodaje. No me gustaría dejar de destacar la labor del Cabildo de Gran Canaria y lo importante que es para los cocineros y cocineras de la isla el poder salir hacia fuera y contar lo que hacemos, al igual que lo es el que vengan y conozcan in situ nuestro trabajo. Ferias como Gran Canaria Me Gusta o el Foro Internacional del Queso han significado mucho para todos nosotros, por no hablar del éxito de Los Guayres y Aquarela con sus merecidas Estrella Michelin. Ojalá pronto se pasen por Tejeda inspectores de Michelin o Repsol para comprobar lo que estamos haciendo, es mi sueño y lucharé por ello sin destajo”.

Por mi parte diría que no entendí el uso de cigalas o ese postre con queso mascarpone y guayaba, teniendo otros productos y elaboraciones muy típicas de Canarias que podrían haber sido muy interesantes para promocionar, pero no olvidemos que nos encontramos ante un show televisivo con todo muy medido de principio a fin y que es complicado adaptarse cada semana a los gustos de todos los exteriores. Desde aquí mi reconocimiento al uso del cherne y del conejo, dos productos muy nuestros, por no hablar de ese café de Agaete y nuestra joya en forma de DOP Queso Flor de Guía/Queso de Media Flor de Guia/Queso de Guía”, tal cual se le denomina de manera oficial.

El enclave elegido para el rodaje fue la finca La Laja/Bodega Los Berrazales del Valle de Agaete. Allí la familia Lugo Jorge ejerció de anfitriona para todos los invitados, entre los que se encontraban todos los productores de café del Valle de Agaete, como bien se encargó de enfatizar Victor Lugo: “Aquí no había que destacar a ninguno de nosotros por encima de otros. Entre todos hacemos que este valle sea cada vez más reconocido a nivel nacional e internacional, aquí hay gente con más de 80 años que lleva toda la vida recolectando café y se merece un respeto”. Continuaba contando que “fueron más de 15 visitas previas que culminaron con tres días de trabajo intenso donde todos nos desvivimos para que la imagen de Gran Canaria fuera la mejor. Hubo mucho trabajo para buscar la mejor ubicación y que los cuatro municipios que nos vimos afectados por los incendios del verano se vieran de alguna manera favorecidos y representados. Me impresionó mucho ver cómo se transformó nuestro balcón en una cocina gigantesca con sus equipos de luz, neveras, productos, etcétera, creo que es algo que no olvidaré en la vida. Cada minuto surgía algo y recuerdo ahora cuando me dijeron que necesitaban unas maracas para Samantha, imagen que se ha vuelto viral y que en ese momento no entendí. Tenías que haberme visto recorriendo el Valle de Agaete buscando unas maracas horas antes de la grabación, creo que más de uno pensó que me había vuelto loco (risas), porque además no podíamos contar nada debido al secreto que teníamos que mantener al respecto”.

Víctor terminaba confesando que “a nivel personal me quedo con el cariño que mostraron los chefs con mi madre, que estaba recién salida de una operación. Tras ver el programa me siento muy feliz porque para el Valle de Agaete y para toda la comarca norte de Gran Canaria el resultado puede ser de una gran promoción y el trabajo en equipo por parte de instituciones públicas y privadas fue clave para este maravilloso resultado final. Las líneas de trabajo estaban muy claras, promocionar los municipios afectados por los incendios, el café y el producto local, y si bien en algunos casos hubo pequeñas discrepancias con los ingredientes elegidos, no cabe duda que todo se hizo con la mejor intención. Algo de lo que seguramente pocos se han dado cuenta es de la decoración y atrezzo general, desde los paisajes generales hasta los propios centros de mesa elaborados con frutas tropicales como papayas, mangos, aguacates y piña, todo de la zona y entorno. La imagen del valle y de su entorno con su vegetación y su verde no se suele vender de Gran Canaria a nivel gastronómico y es una alegría verlo reflejado así, ojalá eso anime a los canarios de la isla y de otras a visitarnos, siempre me entristece pensar que de 60.000 turistas que vienen a la finca año tras año, ni un 10% es de la isla, aquí los esperamos nosotros y el resto con los brazos abiertos”.

Algo de lo que pocos hablamos y que casi no se pone en valor es el servicio en sala, y aquí tuvo que hacerse para 60 comensales, con cámaras de televisión y lo que ello conlleva. Por eso es de agradecer y felicitar que se contara con el IES Bañaderos. En contacto con Tanausú Motas, su jefe de departamento de Hostelería y Turismo, nos contó que “teníamos que mandar a los chicos y guardar este secreto hasta el día que llegaron al rodaje; ellos desconocían dónde iban a ir y lo que tenían que hacer, y eso fue muy complicado de gestionar, la verdad. Cuando llegó el momento de decirles todo su reacción fue de alegría y emoción incontenida, el poder estar al servicio de esos chefs y con todo lo que ello conlleva les hizo trabajar duramente para realizar su servicio a la altura y doy fe que lo consiguieron. Disfrutaron de la experiencia en cada momento y las sensaciones como profesor que me deja el tiempo es que además fue tremendamente útil para ellos por ver el esfuerzo que requiere el trabajo en eventos y actividades como estas. Desde el IES Bañaderos siempre estamos dispuestos a apuntarnos donde nos llamen para ocasiones como estas, como también hemos demostrado en las distintas ferias como Gran Canaria Me Gusta y otras, que hemos acudido con ganas de dar lo mejor de nosotros mismos. Muy agradecidos a Gastronomic Projects y el Cabildo de Gran Canaria por contar con nosotros.

Para terminar, nada mejor que hacerlo con el presidente del Cabildo de Gran Canaria, don Antonio Morales, que desde que llegó a la institución se empeñó en poner al sector primario y la gastronomía de Gran Canaria en lugares en los que no había estado nunca. “Esta emisión y este programa sirven para afianzar sin duda el trabajo que estamos haciendo desde el Cabildo de Gran Canaria en los últimos años. De manera transversal entre distintas áreas se han unido para ir labrando una especie de trapera en la que el paisaje, el territorio, la agricultura, la ganadería y la pesca sean abrazadas por la gastronomía para acercarla al turista que nos visita, pero también al público local, que debe poner en valor lo importante que es para todos que esta economía circular fluya de manera consistente, y más en estos duros momentos que estamos viviendo. Todo esto se debe convertir en un valor único bajo la marca de Gran Canaria Me Gusta, que nos incluye a todos y que debe servir para convencer al local y al que nos visita de que somos mucho más que sol y playa, convirtiéndonos en una potencia gastronómica donde el valor del sector primario y las elaboraciones de los profesionales de la cocina vayan de la mano. Ahora que se acerca el verano y nos vienen a la memoria los incendios que azotaron el año pasado y que estuvieron a punto de arrasar con todo, lo que somos debemos seguir poniendo los medios para que ayudemos en que eso no vuelva a suceder, y para ello el trabajo de nuestros pastores trashumantes, así como el de nuestros agricultores y ganaderos es clave para ello, pero no debemos dejarlos solos, sino ayudarles entre todos, instituciones privadas y habitantes de la isla, cada uno como corresponda”.

Ya centrándonos en los resultados finales del programa tras haberse emitido, Morales destacaba que “estamos viviendo un momento singular; la crisis sanitaria de la que estamos saliendo está dando paso a una crisis económica y social de enorme calado. No va a ser fácil recuperar el mercado turístico de manera inmediata por lo que es necesario trabajar de manera mancomunada la sociedad pública y civil para volver a captar esos mercados que se han mantenido fieles a Gran Canaria. En esta vuelta a la normalidad el turismo cuenta con un papel fundamental, en los últimos años habíamos logrado que el turismo peninsular volviera a Gran Canaria y justo antes de la llegada a la pandemia era el que más crecía en la isla. Por eso es muy importante que profundicemos en la campaña que haga llegar las bondades de nuestra isla a ese público que busca algo más que sol y playa, y para eso el programa de MasterChef de este lunes puede haber sido de gran ayuda. Ha llegado en un momento clave, porque justo se emite cuando se vislumbra el fin del estado de alarma en las islas y se empezarán a abrir los aeropuertos para recibir a los visitantes que tengan ganas de pasar sus vacaciones con nosotros. Y no tenemos que olvidar que si los turistas peninsulares van a ser claves para salvar la campaña de verano, MasterChef ha transmitido en el día de ayer los valores culturales de nuestras Montañas Sagradas (Patrimonio Histórico de la Humanidad) así como de las riquezas de nuestros productos y la valía de nuestros jóvenes cocineros. Gran Canaria ha ido cogido posiciones gastronómicas con fuerza en los últimos años, lo que unido al ansia de salir de esta situación y recuperarnos mirando el pasado para coger impulso hacia el futuro, ha hecho de esta emisión no sólo un mensaje para el foráneo, sino a su vez un motivo de orgullo para el grancanario, casi me atrevería a decir que una inyección de autoestima que nos de aún más fuerza para salir adelante”.

Ya como cierre no vamos a obviar la intervención de Jordi Cruz en el programa que desató un aluvión de críticas en redes sociales, cuando en su alocución en off decía lo siguiente: “Viajamos a uno de los paraísos más auténticos de nuestro país, Gran Canaria, y lo hacemos para conocer las montañas sagradas, un lugar tan misterioso como lleno de encanto. Aquí dejaron sus huellas los trogoloditas que habitaron en el norte de la isla hace miles de años entregándonos como legado uno de los yacimientos prehistóricos subterráneos más importantes del mundo: Risco Caído. Una ruta con casi mil yacimientos que la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad”. Ante ello, la avalancha de tweets y mensajes en redes sociales sintiéndose ofendidos por parte de nosotros, los canarios, fueron una constante. Pero resulta que Jordi Cruz no se ha equivocado ni nos ha faltado el respeto, aunque parezca lo contrario. Si visitan la web oficial www.riscocaido.grancanaria.com encontrarán lo siguiente: “A unos 100 metros de altura con respecto al cauce, se encuentra el antiguo poblado trogolodita de Risco Caído, en un entorno muy rico en vestigios paleontológicos…”. Consultado al respecto a Antonio Morales ratificaba que “aunque pueda sonar raro, técnicamente es así y así se encuentra en la memoria de la UNESCO”. Por lo que con ello, creo que la polémica crea oficialmente zanjada.

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