Ikea en Canarias y Baleares paga a su plantilla la mitad de la nómina de marzo, le presta el resto y tramita un ERTE

Imagen de archivo de una tienda Ikea.

La empresa al frente de las tiendas de Ikea en Baleares y Canarias, Sarton Canarias, ha prestado a sus trabajadores la mitad de la nómina del mes de marzo y permitirá que ese anticipo lo devuelvan en varios plazos después de abonarles solo el periodo trabajado hasta la declaración del estado de alarma, el día 14. Sin embargo, la compañía no garantiza a la mayoría de su plantilla, a la que ha incluido en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), la cobertura del 30% que dejará de percibir del subsidio de paro por no tener garantizada su liquidez.

El pasado 25 de marzo, Sarton Canarias -la empresa que explota las tiendas de Ikea Mallorca, Ikea Tenerife, Ikea Las Palmas e Ikea Lanzarote-, comunicaba a sus trabajadores que procedía a presentar ante la autoridad laboral un ERTE por causas de fuerza mayor como consecuencia de la crisis sanitaria COVID-19. La medida afecta a 973 personas de las 1.145 que componen la plantilla. Tras conocer la noticia, los trabajadores y trabajadoras plantearon a la empresa una serie de propuestas con el objetivo de “mitigar” las consecuencias de esta situación. Sin embargo, la respuesta ofrecida por la empresa, integrada en una multinacional con más de 320 tiendas repartidas por 28 países, no fue la esperada.

Los trabajadores solicitaron que la compañía garantizara el 100% de los salarios, complementando el 30% restante del pago del 70% que hace el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) . Y que Sarton Canarias abonara un anticipo para cubrir el 100% de la nómina del mes de marzo al personal que lo solicite, ya que hasta el momento no saben en qué momento cobrarán la prestación por el ERTE. Los trabajadores ofrecieron varias alternativas para su devolución, como pudiera ser descontarlos en la nómina desde el momento que se reintegren al trabajo y hasta final de año.

La representante sindical de IKEA Las Palmas, Vanessa Salgado, asegura que hasta este miércoles se desconocía la situación en la que se encuentran, ni siquiera si ya había sido aprobado el expediente de regulación de empleo. “¿De qué vivimos?”, se pregunta. Los más de 900 afectados trabajaron hasta el sábado 14 de marzo, día que se decretó el estado de alarma.

Salgado cuenta que la respuesta a la petición de los trabajadores, que ante la inoperancia de la empresa se unieron para formular un escrito colectivo, les dejó en el aire. “Sobre el 30% nos dijeron que no pueden asegurar la liquidez de la empresa en caso de pagarlo”. Así mismo, sobre la petición del anticipo les dieron la opción llevarlo a cabo si lo devuelven en tres mensualidades. “No esperábamos esa respuesta, no estamos hablando de cualquier empresa, creemos que según sus beneficios tienen un colchón económico potente”, señala.

Los trabajadores, indignados ante esta situación, consideran que la empresa “ante situaciones excepcionales” debe ofrecer “respuestas excepcionales”. “No puede ser que una compañía como IKEA no pueda pagar ese 30%, además se ahorra el 75% de cotización de esos trabajadores”, sentencia Salgado.

Desde la compañía aseguran que tienen un sistema de incentivos “ambicioso” que se pagó en la nómina de marzo, todo ello a pesar de “no tener ingresos en la segunda quincena del mes”. Han puesto a disposición de los colaboradores la posibilidad de solicitar anticipos para pagar “cómodamente” y así completar hasta el 100% de ese período. Añaden que “otra forma de ayudar” es “paralizar” el cobro de anticipos que los trabajadores habían pedido anteriormente hasta que se restituya la situación.

La empresa concluye afirmando que para Ikea el “bienestar” del personal es una “prioridad” y que las personas que han solicitado este anticipo lo podrán devolver con comodidad en varios meses a partir del momento en que todo vuelva a la normalidad.

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2 de abril de 2020 - 20:28 h

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