UGT y USO ven altamente preocupante la siniestrabilidad laboral en Canarias e insisten en que el absentismo laboral ronda solo el 1%
UGT y USO han afirmado este lunes que las cifras de siniestrabilidad laboral en Canarias siguen siendo altamente preocupantes y no pueden ser una excusa para el enfrentamiento entre sindicatos y patronal sino un objetivo común, y han contrarrestado las críticas al absentismo, pues a su juicio sólo un 1% de las faltas al trabajo están injustificadas.
El secretario general de UGT en Canarias, Manuel Navarro, y el secretario de salud laboral de USO, Gonzalo Álvarez, han informado acerca de la situación en este ámbito con motivo de la celebración mañana del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, en una rueda de prensa en la que han recordado que la ley canaria de Prevención de Riesgos Laborales entró en vigor hace 30 años.
En concreto, Manuel Navarro ha señalado que, entre otros aspectos, la ley no tiene en cuenta los avances tecnológicos producidos en estas tres décadas y ha precisado que en 2025 se registraron en las islas 24.218 accidentes laborales, de los que 24.037 fueron de carácter leve, 158 graves o muy graves y 30 de carácter mortal.
Estas cifras representan 496 accidentes menos que en 2024 pero siguen siendo “altamente preocupantes”, ha indicado el dirigente sindical, quien ha afirmado que “es posible mejorar estas cifras y llegar a accidentes cero en el trabajo”.
A su vez ha pedido articular mesas de negociación sobre la salud laboral y la prevención de riesgos en el trabajo que, entre otras cuestiones, aborden la “infradeclaración” de enfermedades profesionales.
Ha indicado que en 2024 se tramitaron 67.618 bajas por incapacidad temporal, y sólo 203 de ellas se consideraron contingencias profesionales.
Ello se debe, a su juicio, a que se otorgan bajas por contingencias comunes que en realidad son de carácter profesional y ha criticado al respecto que hay “muy poca calidad” en la prevención de riesgos laborales en las empresas, poca aplicación de la normativa, descuidos de los trabajadores y poca exigencia de las patronales.
A ello se suma “la enfermedad moderna” de la salud mental, agravada tras la pandemia de 2020, y ha enfatizado Manuel Navarro que las patronales se niegan a hablar acerca de qué hay detrás de los casos de estrés, depresión y ansiedad por sobrecarga laboral.
Y entre los sectores con mayor riesgo psicosocial están los funcionarios, los sanitarios y los docentes, estos últimos “masacrados en diversos frentes”, ha advertido.
Por el contrario, los accidentes laborales en agricultura y pesca han descendido en un 12,45%, en industria en un 4,69%, en construcción en un 4,56% y en el sector servicios, en un 4,52%.
Para el secretario de salud laboral de USO, Gonzalo Álvarez, es preciso distinguir entre absentismo, que es un derecho laboral regulado por cuanto se refiere a una baja médica o un permiso por causa mayor, y el “ausentismo”, que es como ha definido una situación “de malestar” en el trabajador por estar a disgusto con el horario, la presión y la sobrecarga laboral.
En su opinión, la empresa debería entender por qué se están produciendo ausencias por estas razones y ha criticado que se esté utilizando este criterio en las negociaciones colectivas, como el caso de seguridad privada, para influir en las jubilaciones anticipadas.
Asimismo, Gonzalo Álvarez ha pedido que en las negociaciones colectivas se incluya el criterio climático, esto es, considerar como riesgo laboral las circunstancias provocadas por el cambio climático, a su juicio, como calor extremo, lluvias intensas y episodios de calima, sobre todo para trabajadores expuestos a la intemperie como repartidores, construcción y agricultura.
Álvarez ha reclamado que sea obligatorio incluir este riesgo en las empresas de estos sectores y que se adopten protocolos de actuación vinculantes con medidas preventivas, y ha considerado que para ello sería una buena base partir de avisos que al respecto emite el Servicio Canario de la Salud.
En todo caso, ha continuado Manuel Navarro, de UGT, lo que no van a permitir los sindicatos es que sean las mutuas las encargadas de las altas médicas, sino la sanidad pública, y ha pedido que se tenga en cuenta que muchos accidentes laborales se producen por incumplimiento de la normativa.
“Hay protocolos para el calor, pero con 35 grados en el exterior aún hay trabajadores en los invernaderos, donde la temperatura se multiplica”, ha precisado el secretario general de UGT en Canarias, para añadir que la Inspección laboral falla porque está mal dotada, pero también porque “la triquiñuela va por delante de la norma”.
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