Dos meses de cárcel por amenazar al encargado de un supermercado en Gran Canaria: “Te voy a buscar la ruina”

Ciudad de la Justicia en Las Palmas de Gran Canaria

Efe

Las Palmas de Gran Canaria —

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El Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a dos meses de prisión y 120 euros de multa por delitos de amenazas y desobediencia a un vecino de 41 años de la capital grancanaria que se saltó la cuarentena y amenazó al encargado de un supermercado.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias este lunes en un comunicado, los hechos ocurrieron el pasado miércoles después de que el condenado protagonizara un altercado en el supermercado y amenazara al encargado con “ir a por él” y “buscarle la ruina”.

Según los hechos reconocidos por el acusado y considerados probados, el ahora condenado fue sancionado por agentes del orden por vulnerar la orden de cuarentena al personarse sobre las 14.55 horas del pasado miércoles en un supermercado del barrio de Hoya Andrea para “molestar” a sus empleados.

Esa misma tarde, el procesado volvió al establecimiento comercial vulnerando de nuevo el confinamiento, “y con ánimo de atemorizar al encargado del establecimiento, le dijo que le iba a buscar la ruina e iba a acabar con él”, causando en el trabajador “el consiguiente desasosiego”.

Además de la multa y la condena penal, la sentencia impone al acusado la prohibición de acercarse al trabajador amenazado o a su lugar de trabajo durante cuatro meses.

El fallo detalla que el acusado presenta un historial de cinco sentencias condenatorias previas: una por abandono de familia, otra por simulación de delito, otra por violencia de género, una cuarta por hurto y la última, de julio del año pasado, por amenazar a otro de los encargados del supermercado donde fue detenido el miércoles.

El Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas emitió el pasado viernes otra sentencia que condena a un varón de 30 años a cinco meses y diez días de cárcel y a pagar una multa de 120 euros como autor de un delito de desobediencia grave con la agravante de reincidencia y de un delito leve de hurto.

El fallo, dictado por conformidad de las partes, declara probado que sobre las 13.30 horas del pasado martes el acusado se personó en un supermercado del barrio capitalino de Schamann y “aprendió seis botes de enjuague bucal” y que apenas cuatro horas después regresó al establecimiento y se llevó sin pagar 16 botes de champú.

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