Hallstatt: mucho más que el pueblo más bonito de Austria

La postal paradigmática de Hallstatt.

En cualquier colección de fotos de Austria que se precie aparece esa imagen paradigmática de campanario altivo junto a las aguas planchadas de un lago. Detrás pueden vérselas fachadas de casas alpinas pintadas de blanco y colores pastel en un entorno de colinas casi verticales cubiertas de un denso bosque donde suelen arremolinarse las nieblas. Una postal que parece un decorado plantado ahí por la oficina de turismo austríaca. Pero es de verdad. Y en esas casas vive gente; y no desde ahora, porque el pueblo es viejo: mucho. Pero su ubicación (que ahora parece sacada de un cuento) lo convirtió en un lugar aislado hasta que las comunicaciones dieron el salto en las últimas dos centurias; el primer camino en condiciones se perforó en la roca en 1890. Hasta entonces, era un pueblo remoto hundido en lo más profundo de los bosques del distrito de Salzkammergut que, desde tiempos inmemoriales, era famoso en Centroeuropa por la cantidad y la calidad de su sal.

Para los coleccionistas de estampas, Hallstatt es un pueblo precioso con vistas increíbles y algunos de los encuadres fotográficos más bonitos del mundo. Y para los viajeros con ganas de ver en vez de mirar y comprender, es un lugar sorprendente. Las minas de sal dieron forma al pueblo desde tiempos inmemoriales. Hallstatt significa, literalmente, el lugar de la sal y su nombre es un resumen perfecto de toda su historia. Según cuentan, las minas han estado en explotación desde hace unos 7.000 años hasta el punto que las conducciones que sacan la salmuera hacia el exterior de las montañas están consideradas la obra de ingeniería hidráulica más antigua de Europa. Fue tal la importancia del lugar que durante la transición de la Edad del Bronce a la del Hierro floreció en la zona la Cultura de Hallstatt gracias a la explotación de las minas y un circuito de comercio que llegaba al área mediterránea y a los límites del norte de Europa. Se han encontrado ámbar del Báltico, calderos de bronce procedentes de Italia y hasta algunos objetos de marfil procedentes de África.

En 1824 se encontró una espectacular necrópolis de esta sociedad de mineros que floreció entre el 1200 y el 450 antes de Cristo. Los ajuares pusieron de manifiesto la complejidad y riqueza material de aquellas mujeres y hombres de la sal que fueron enterrados con objetos normalmente reservados para las élites de otras sociedades europeas análogas; cien años antes (en 1734) se había encontrado el cadáver de uno de aquellos mineros sepultado en salmuera en una de las minas hace ya unos 3.000 años. El Welterbemuseum (Seestraße, 56; Tel: (+43) 6134 828 015) guarda una buena parte de los objetos recuperados en la necrópolis durante los trabajos arqueológicos que aún no han terminado. La Mina de Sal (Salzbergstraße, 21; Tel: (+43) 6132 200 24 00) es un enorme complejo de túneles y galerías que aún está en funcionamiento –las salmueras de Hallstatt son muy demandadas por la industria farmacéitica-. Más allá de algunas curiosidades como un divertido y enorme tobogán de madera, el lugar es espectacular y las visitas guiadas son muy buenas. Aprovecha que estás por las alturas y acércate al Skywalk, un mirador desde dónde vas a poder ver el pueblo desde arriba. Y si tienes ganas baja hasta la orilla del lago caminando.

Y nos queda todo un pueblo.-  Todo lo hizo la sal, pero no todo es sal. Éste es un pueblo precioso, con un patrimonio notable y algunas particularidades muy especiales y únicas. Y todo eso con apenas 700 habitantes. ¿Qué ver en Hallstatt? Partimos de la Marktplatz, la preciosa plaza que sirve de centro para esta población. Aquí podrás ver esas casas preciosas cuajadas de flores y enmarcadas en un telón de bosques que suben en pocos metros hasta las primeras alturas alpinas. Todo lo demás está a poca distancia de aquí. Ya te hablamos del museo que guarda los tesoros arqueológicos de la zona. La Iglesia Luterana (Landungsplatz, 101; Tel: (+43) 699 1887 84 96) es sencilla pero bonita de ver. Más espectacular es la Iglesia Católica de Mariä Himmelfarth (Kirchenweg, 40; Tel: (+43) 6134 82 79) un precioso templo gótico del siglo XIII que es un fiel reflejo de la prosperidad que tuvo el pueblo durante la Edad Media. Adivinantes, gracias a la sal. Desde aquí tienes unas vistas alucinantes sobre el pueblo y acceso al Cementerio, otro de los puntos culminantes de la visita. El Osario de Hallstatt es uno de los más curiosos del mundo. Hasta hace bien poco, los huesos de los difuntos se limpiaban con delicadeza y se escribía el nombre de los difuntos en sus calaveras decoradas. El último data de los años 90 y fue elaborado por deseo expreso de la difunta. Conmueve ver los cráneos ordenados por familia y ver como las genealogías van retrocediendo en el tiempo.

La calle Seestrasse recorre longitudinalmente todo el pueblo a orillas del lago (otro clásico es alquilar un bote de remos o un hidropedal y dar un paseo por el Hallstäter See y ver el pueblo desde el agua). Aquí podrás ver el pueblo desde otra perspectiva y también los embarcaderos techados que protegen a las embarcaciones de las heladas. Este camino conduce hasta el pequeño Valle de Echern. Primero pasaras junto a las casas de Lahn, que ejerce de ‘periferia’ de Hallstatt. Al final dell pequeño valle de prados se inicia el sendero que sube hasta la Cascada de Waldbachstrub, una de las más altas y espectaculares de toda Austria. Este valle de origen glacial está cuajado de cuevas de origen glacial.

Fotos bajo Licencia CC: Kent WangByron Villegas; H. Michael Miley; Ky0n Cheng; Naval S; Luca Sartoni

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Publicado el
12 de diciembre de 2020 - 00:20 h

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