Los casos de clamidia y sífilis repuntan en Cantabria: el año pasado se detectaron 355 casos

Los casos de 'Chlamydia trachomatis' (clamidia) y de sífilis han repuntado en Cantabria a lo largo de 2025 a la vez que han descendido los de infecciones gonocócica (gonorrea) y de linfogranuloma venéreo.

Así se desprende del informe de Vigilancia Epidemiológica de las Infecciones de Transmisión Sexual en España de 2025 publicado este jueves por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III.

En lo que respecta a la clamidia, en Cantabria sigue la tendencia ascendente de los últimos años. En 2025, hubo 291 casos, lo que supone un 7,8% que en el año anterior, cuando hubo 270.

Este crecimiento es progresivo en los últimos años. Con la excepción de 2019, cuando no se detectó ningún caso en la comunidad, el número ha ido subiendo ejercicio a ejercicio.

En 2018 se registraron 76, cifra que casi se ha cuatriplicado hasta los 291 casos de 2025, lo que supone casi un 283% más.

En cuanto a la sífilis, en el último año han crecido un 56,1% al registrarse 64 casos en 2025 frente a los 41 del año anterior, lo que suponen 23 más.

Este incremento rompe la estabilidad de los años anteriores, cuando la cifra oscilaba en la cuarentena de casos.

Por contra, en un año los casos de gonorrea se han reducido un 4,2%, al pasar de 215 en 2024 a 206 un ejercicio después.

Lo mismo ha ocurrido con los de linfugranuloma venéreo, de los que en 2025 se contabilizaron en la comunidad cuatro casos, tres menos que en 2024, lo que supone una reducción del 42,85%.

La incidencia de todos estos tipos de infecciones de transmisión sexual en Cantabria se sitúa sensiblemente por debajo de la media nacional.

En el caso de la gonorrea, la incidencia en la región es de 34,7 casos por cada 100.000 habitantes, menos de la mitad que a nivel nacional, donde es de 76,26.

Algo similar ocurre con la sífilis, donde la incidencia nacional (24,18 casos por cada 100.000 habitantes) duplica a la de Cantabria (10,78), y con la clamidia (49,02 en la región y 90,6 en España).

Muy por debajo aún está la de linfogranuloma venéreo, con una incidencia en Cantabria del 0,67 frente al 3,93 en el conjunto de España.

Datos nacionales

El informe revela que, a nivel nacional, las infecciones de transmisión sexual (ITS) han frenado su escalada en 2025 tras años de incrementos, con los casos de gonorrea estabilizados y un ligero descenso de la sífilis y el linfogranuloma venéreo, según el citado.

La mayoría de los casos se concentró en adultos jóvenes, mientras que la proporción de diagnósticos en menores de 25 años fue más elevada en las infecciones por clamidia y más baja en las de linfogranuloma venéreo.

Así, el documento recoge 11.879 casos de sífilis en 2025, con una tasa de 24,18 por cada 100.000 habitantes, frente a los 11.964 casos registrados en 2024, cuando la tasa se situó en 24,61.

Las comunidades autónomas que notificaron tasas más altas en 2025 fueron Cataluña (34,00), Madrid (30,34), Canarias (30,28) y Baleares (29,12). Las de menor incidencia fueron La Rioja (10,10), Aragón (7,91) y Castilla La Mancha (7,01).

El 87,6 por ciento de los casos correspondió a varones, con una razón de 7,1 hombres por cada mujer. La mediana de edad se situó en los 37 años, aunque varió según el sexo: 33 años en las mujeres. Además, el 58,3 por ciento de los casos se concentró en el grupo de edad de entre 25 y 44 años.

Por su parte, los casos de linfogranuloma venéreo descendieron en 2025, con 1.824 diagnósticos y una tasa de 3,93 por cada 100.000 habitantes, frente a los 2.039 casos y la tasa de 4,68 registrados en 2024. Las tasas más elevadas se observaron en la Comunidad de Madrid, Cataluña, Andalucía y el País Vasco.

La infección afectó mayoritariamente a los hombres, que representaron el 98,6 por ciento de los casos. En mujeres se notificaron 26 casos, lo que equivale a una razón de 69,2 hombres por cada mujer. La mediana de edad al diagnóstico fue de 36 años, aunque se situó en 36 años en los hombres y en 26 en las mujeres. La mayoría de los casos se concentró en el grupo de edad de entre 25 y 44 años.

En 2025 se notificaron en España 37.467 casos de infección gonocócica (gonorrea), frente a los 37.457 registrados en 2024. Pese al ligero aumento del número de casos, la tasa descendió de 77,04 a 76,26 por cada 100.000 habitantes.

La incidencia de infección gonocócica en 2025 mostró notables diferencias entre comunidades autónomas, con tasas que oscilaron entre los 2,39 y los 155,96 casos por cada 100.000 habitantes. Cataluña registró la tasa más elevada (155,96), seguida de la Comunidad de Madrid (129,58), el País Vasco (75,81) y Canarias (70,88). En el extremo opuesto, las tasas más bajas correspondieron a Asturias (2,39), Aragón (11,43) y Extremadura (14,05).

El 84,3 por ciento de los casos (31.568) correspondió a hombres, con una razón de 5,4 hombres por cada mujer. La mediana de edad al diagnóstico fue de 32 años, aunque se observaron diferencias por sexo: 28 años en las mujeres, frente a 33 en los hombres. La mayoría de los casos se concentró en edades jóvenes y adultas.

Por su parte, en 2025 se notificaron en España 44.511 casos de infección por 'Chlamydia trachomatis' (clamidia), con una tasa de 90,60 casos por cada 100.000 habitantes. En 2024 se habían registrado 42.820 casos, con una tasa de 88,07 por cada 100.000 habitantes, lo que refleja un aumento tanto del número de diagnósticos como de la tasa de incidencia.

Las tasas más elevadas de infección por clamidia se registraron en Cataluña, con 195,90 casos por cada 100.000 habitantes, seguida del País Vasco (137,62), Navarra (128,24) y Canarias (108,77). Por el contrario, Aragón presentó la tasa más baja (8,50), seguida de Castilla-La Mancha (19,80) y Castilla y León (23,36).

Los hombres representaron el 53,7 por ciento de los casos (23.891), con una razón de 1,2 hombres por cada mujer. La mediana de edad al diagnóstico fue de 28 años, aunque las mujeres recibieron el diagnóstico a edades más tempranas que los hombres: 24,2 años, frente a 31 años, respectivamente.

Por grupos de edad, la mayor proporción de casos se concentró entre los 25 y los 34 años (36,8%), seguidos del grupo de 20 a 24 años (25,8%). Los jóvenes de entre 15 y 19 años representaron el 9,8 por ciento del total de casos, con una proporción notablemente superior entre las mujeres (15,8%) que entre los hombres (4,6%). Asimismo, la tasa fue más elevada en los hombres, con 99,17 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 82,33 registrados en las mujeres.