Desmantelada una organización que importaba camiones desde el Reino Unido a través del Puerto de Santander para su desguace ilegal

La Guardia Civil de Cantabria, en la denominada operación 'MOSLEP', ha puesto al descubierto una trama centralizada en la provincia de Zaragoza que hacía llegar a España, procedentes del Reino Unido y a través del Puerto de Santander, cabezas tractoras de camiones, de las que no se declaraba que su destino era el desguace, y en consecuencia su declaración como residuo.

Además de carecer de autorizaciones administrativas para estas actividades, se comprobó que se omitía el cumplimiento obligatorio de tratamiento de los residuos.

Por estos hechos se ha detenido a cuatro personas e investigado a siete en actuaciones realizadas en la provincia de Zaragoza --menos un investigado en Burgos--, por presuntos delitos de contrabando, contra la hacienda pública, los recursos naturales y medio ambiente y pertenencia a organización criminal.

Dentro de la organización, los detenidos e investigados tenían diferentes misiones relacionadas con la logística, parte mecánica y el control de las piezas de segunda mano de los camiones.

Se calcula que el valor de la mercancía importada asciende a 300.000 euros y no se han declarado 130.000 en concepto de IVA.

La operación comenzó el pasado año, cuando los especialistas Fiscales y de Fronteras de la Guardia Civil en el Puerto de Santander detectaron que llegaban del Reino Unido cabezas tractoras de camiones que tenían como destino Zaragoza. Averiguaron que el destino de esos vehículos era su desguace, circunstancia que no se estaba declarando a su llegada a España.

Durante la investigación, la empresa que se dedicaba a traer estas cabezas tractoras, afincada en Zaragoza, importó un total de 65, declarando solo 20 como vehículos y ninguna para desguace.

A partir de este momento las actuaciones se realizaron de forma conjunta por efectivos de la Sección Fiscal y Fronteras del Puerto de Santander y el SEPRONA de Cantabria, que comprobaron que la empresa no contaba con autorización administrativa para realizar el traslado de los vehículos que posteriormente eran despiezados para la venta en piezas de segunda mano, y que dicha actividad se realizaba en una nave del municipio de La Muela (Zaragoza) que tampoco tenía licencia y autorización para este tipo de trabajos.

Con la información obtenida, el pasado mes de mayo se explotó la operación con el registro en una vivienda en Zaragoza y de dos naves en La Muela, en la que también intervinieron inspectores de Trabajo del Gobierno de Aragón. En la vivienda se encontraron 12.000 euros en metálico procedentes supuestamente de la actividad ilegal investigada, y en las naves se hallaron multitud de piezas de camiones preparadas para su venta.

En estas inspecciones se corroboró la sospecha de que no se habían llevado a cabo las acciones correspondientes al tratamiento de residuos, no tenían autorización para la gestión de los mismos y carecían igualmente de autorización internacional de traslado de residuos. La fase de explotación ha tenido el apoyo del Servicio Cinológico de la Guardia Civil de Cantabria, con un perro especialista en detección de dinero, y de componentes de las comandancias de Zaragoza y Burgos.