La hija de Nisio y su pareja convivieron con su cadáver sobre la cama: “En el Ayuntamiento no pueden decir que no estaban advertidos”
Este año, el día del Milagro, en Torres, se hablaba de otra cosa además de la festividad en honor de la patrona. El 8 de septiembre, durante la virgen del Milagro, en la pedanía de Torrelavega, sobrevolaba en la conversación el hallazgo del cuerpo de Arsenio 'Nisio' Velasco, de 88 años, en su casa, cuatro días antes. 'Nisio' vivía con su hija y la pareja de ésta, pero hacía alrededor de tres años que nadie le veía, según los vecinos consultados por elDiario.es.
La misma semana que la Policía encontró el cadáver, una vecina se encontró con la hija y le preguntó por 'Nisio': “¿Qué tal tu padre?'. Y dice, 'Bien, en casa está, no sale'. No le dijo ninguna mentira”, relata Montse Pérez, vecina del fallecido y presidenta de la asociación de vecinos de Torres, a quien le contó la vecina el encuentro.
La semana pasada, la trabajadora social del centro de salud que le corresponde a Torres dio el aviso a la Policía Local de que el vecino, que había llegado a estar ingresado en el hospital de Sierrallana, llevaba “alrededor de un año” sin pasar por consulta. Lo confirma Alberto Rubio, concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento, gobernado en coalición PRC-PSOE. En el Ayuntamiento, sostiene, no consta ningún expediente de Arsenio Velasco en los servicios sociales.
Tras el aviso, dos patrullas distintas fueron en dos ocasiones a visitar a 'Nisio', el día 1 y el día 2, pero nadie respondía. Uno de los agentes propuso regresar. Tras esperar a los familiares, el 4 de septiembre encontraron el cuerpo. La policía “casi no podía entrar a la casa de la acumulación de basura” que había, señalan desde el Ayuntamiento. Los agentes se encontraron un cadáver que llevaba “bastante tiempo ahí en la cama”, dice Enrique Sáez Trigueros, jefe de la Policía Local de Torrelavega, cauto a falta de la autopsia. Tras hacer las primeras diligencias, llegó la Policía Nacional, el médico forense y el juez.
Posteriormente, la hija de 'Nisio' y su pareja fueron a declarar “voluntariamente”, según fuentes del equipo de gobierno, y fueron puestos en libertad, mientras avanza la investigación, por no correr riesgo de fuga, según fuentes municipales, que señalan que la pareja hacía “vida normal, como que si estuviese bien el hombre”.
“Ayer estaba yo tendiendo la ropa y por ahí pasaban los dos individuos, con su mochila, como siempre”. Los dos individuos son la hija de 'Nisio' y su pareja, que paseaban por la zona baja del pueblo. Lo cuenta Montse Pérez, en la terraza de una cafetería de Torres, al día siguiente del Milagro.
Torres, de poco más de mil habitantes, es un pueblo en el que mucha de la gente ha trabajado en la mina o en la fábrica de Sniace. Se divide popularmente entre la zona de abajo, junto a la carretera nacional, y la de arriba, una zona de casas entre boscosas cuestas, divididas por “el muro”. Es uno de los diques -hoy convertido en zona de paseo- que se construyeron para acumular los residuos de la actividad minera. Debajo de la casa del fallecido está el muro, llamado dique 27.
La vivienda donde vivía 'Nisio', minero jubilado de la antigua mina de Reocín, queda a un costado del antiguo puente minero, a la entrada de la parte alta de Torres, al final de un camino asfaltado, entre zarzamoras, helechos, pinos y eucaliptos.
'Nisio' fue picador de primera. Picaba directamente la veta, en la mina de Reocín, que cerró a inicios de los dos miles, a veinte minutos a pie de su pueblo. Los vecinos consultados aseguran que cobraba “una buena” pensión, que fumaba puros Farias y no lo quería dejar aunque ya no estaba bien de salud. También recuerdan que pasó de salir a pasear y charlar, a moverse en silla de ruedas.
Tres vecinos afirman que dejaron de ver a 'Nisio' en 2023. Hasta que hace “más de año y medio”, los miembros de la asociación empezaron a preocuparse: a él habían dejado de verle, pero a la hija que vivía y a su marido seguían encontrándoselos. Dos personas de la asociación de vecinos cuentan que hablaron entre ellos sobre el estado de la casa donde vivía su vecino: “La casa de 'Nisio' estaba indecente, insalubre” y se preguntaron qué hacer.
Montse Pérez, presidenta de la agrupación desde 2020, afirma que “hace año o año y medio” llamó al concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de Torrelavega, Alberto Rubio: “Y se lo conté, le di los datos, le di las señas, le di los apellidos, le di el nombre de 'Nisio' y me dijo: 'Vale, pues ya pasaremos por allí, no te preocupes'. Y yo, la verdad, es que después no me volví a preocupar, pero ojalá hubiera insistido”, dice con gesto apesadumbrado.
Hay una fecha exacta de la que se acuerda un vecino: el 27 de febrero de 2025. Cuenta que un grupo de vecinos se acercó a la casa “porque tiraban comida a la calle” y la situación atrajo a una piara de “casi 40 jabalíes”. Aquel día 27, asegura, llegó la Policía, según su relato: “abrieron la puerta y yo les dije: Dios, cómo huele aquí ha podrido, algo hay podrido dentro, y dijeron: 'Es que no podemos hacer nada porque venimos por el tema de los jabalíes”.
“No hay derecho que pase esto, estando en el Ayuntamiento advertidos”, cuestiona Pérez, mientras comenta que su hijo es concejal en el Ayuntamiento con el PRC. Consultado sobre la llamada, el concejal de Bienestar (PSOE), desmiente en dos llamadas distintas con elDiario.es a Pérez: “No recibí ninguna llamada de ella ni de la asociación ni de nadie”.
Pero Montse Pérez, después, insiste: “Tengo los números de móvil directos de los concejales. En el Ayuntamiento no pueden decir que no estaban advertidos”, defiende: “Nadie se ha preocupado de nada, nosotros también podíamos haber insistido al ver que no pasaba nada, no me quito yo la responsabilidad mía, que tampoco volvimos”.
El 10 de septiembre, seis días después aquel hallazgo del cadáver de 'Nisio', Pérez llama de nuevo al concejal para recordarle la llamada de un año antes: “Es abogado. Ni confirma ni desmiente que tuvimos la llamada de hace año y pico, pero la tuvimos”.