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Vecinos de Liébana, Campoo, Polaciones y Cervera de Pisuerga acuden a la marcha contra la carretera Reinosa-Potes

Bárbara Ferrer

25 de octubre de 2026 22:47 h

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Medio centenar de personas procedentes de Liébana, Campoo, Polaciones y Cervera de Pisuerga han participado este domingo en la marcha informativa en defensa de las montañas de la Cordillera Cantábrica y contra el proyecto de la carretera Reinosa-Potes por sus “impactos ambientales” convocada por Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA).

La marcha ha partido del Mirador de la Cruz de Cabezuela y ha recorrerido nueve kilómetros por pista forestal. El objetivo de la actividad ha sido dar a conocer las características ambientales de la zona afectada y alertar sobre las consecuencuencias que tendrá la construcción de la futura vía. Responsables de la agrupación ecologista han calificado de “éxito” el interés mostrado por vecinos de las localidades afectadas por el proyecto que se han sumado a la cita.

ARCA ha incidido en que la Cordillera Cantábrica constituye uno de los principales corredores ecológicos del norte de España. La apertura de la nueva carretera supondría “una fragmentación del territorio y una alteración significativa de un entorno de gran valor natural”, ya que “la infraestructura provocaría importantes impactos ambientales y un derroche económico que no responde a una demana social real”, han señalado desde la asociación.

“La carretera carece de encaje legal” y según los ecoligistas “tanto el estudio informativo como la evaluación ambiental parten de una situación de nulidad”.

Desde ARCA han recordado que “en el año 1996, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional el anterior proyecto de carretera Reinosa-Potes al invadir competencias de Castilla y León”. Si bien el nuevo trazado se plantea íntegramente por territorio cántabro, mantiene, según ARCA, las mismas afecciones ambientales que motivaron las objeciones al proyecto original.