Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Entrevista - Ada Colau: “No habrá un Gobierno progresista solo con el PSOE”
Empate técnico en Brasil: Lula intenta sostener el gran bastión de la izquierda
Opinión - La conjura de los necios, por Enric González
Entrevista
— Directora de Operaciones de Correos

Olga García, Correos: “El voto por correo es igual de garantista que en urna, va cerrado y tiene videovigilancia”

Olga García, en su despacho de Correos.

Iñigo Aduriz

24 de octubre de 2026 22:25 h

0

Reconoce que con cada periodo electoral les ocurre lo mismo, que desde Correos deben dar explicaciones sobre el funcionamiento del voto por correo y que, una vez pasados los comicios, nadie pone en duda su validez. “Pero también es nuestro trabajo explicarlo”, añade Olga García, directora de Operaciones de la compañía pública, poco antes de comenzar la entrevista con elDiario.es en la sede de la calle del Conde de Peñalver de Madrid.

En conversación informal, García sí asume que desde hace unos años han surgido más voces que cuestionan su trabajo. “Es el tiempo que nos ha tocado vivir”, apunta. Durante la charla, la dirigente de Correos evita las valoraciones políticas y la crítica a dirigentes como el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que llegó a asegurar que confiaba en “los funcionarios” de Correos, pero no en sus directivos. Tampoco entra al trapo al ser preguntada por la reflexión de la presidenta de la Comunidad de Madrid, que pidió en un acto público que nadie votara por correo.

¿Cómo van las solicitudes del voto por correo en este proceso de las generales del 29 de noviembre, comparándolo con otros procesos y teniendo en cuenta que el último, el de 2023, fue un poco especial porque se celebró en julio?

Se está desarrollando con normalidad. Desde que arrancó el proceso, el día 6, se está haciendo la admisión en oficina de las solicitudes y también por la web. Efectivamente, no se puede comparar con el proceso de julio de 2023, pero estamos en los ratios normales de voto por correo. Es pronto todavía. Y es verdad que suele depender de la época del año porque no es lo mismo el verano, que es cuando la gente se va de vacaciones, que ahora, que todo el mundo está en su casa y es más fácil.

¿Hasta qué fecha se puede solicitar?

Hasta el 19 de noviembre. Y el voto se podrá ejercer desde el 9 hasta el 25. Hay bastante tarea de aquí hasta que acabe el proceso, porque todos son pasos secuenciales y se comprimen al final.

Olga García, durante la entrevista con elDiario.es.

Ahora es el momento de solicitar el voto por correo. ¿Y luego qué ocurre?

Ahora lo que se está solicitando a la oficina del censo electoral es el certificado de inscripción en el censo. Esta solicitud le llega al censo, que después emite un sobre con toda la documentación electoral [las papeletas de cada partido, los sobres de votación y el sobre en el que introducirlos para su envío] para que el ciudadano pueda votar. Esta documentación electoral se le da a Correos en un sobre cerrado y Correos se la entrega en persona al elector que lo haya solicitado, también en persona. Para solicitar el voto tiene que ser el elector personalmente el que se dirija a una de las oficinas con su documento acreditativo, y si lo hace a través de la web, con un certificado digital válido. Después, Correos le entrega la documentación electoral en el domicilio que haya comunicado y en persona. Si no está en casa durante varios intentos, la documentación se deja en la oficina para que pueda recogerla cuando desee.

¿Es como si fuese un envío certificado?

Es un envío certificado. A la hora de recibir la documentación, el solicitante tiene que acreditar personalmente, con su DNI, que es el elector que la pidió. Los envíos certificados que se utilizan para el proceso electoral están trazados a través de un código de barras desde que entran en Correos hasta que se entregan. Así se sabe por dónde van a lo largo de la cadena logística, desde que se le entrega al votante documentación electoral hasta que se emite el voto.

Hasta que no estén las candidaturas proclamadas Correos no puede enviar esa documentación con las papeletas, ¿verdad?

Eso es. Ahora hay unas semanas en las que solamente la que está abierta es la solicitud de voto. Todavía no llega la documentación electoral [las papeletas para votar].

¿Cómo es posible garantizar que una persona que ha solicitado el voto por correo no pueda votar en mesa?

El presidente de cada mesa cuenta con un listado de todas las personas censadas en la misma y tiene marcadas las que han solicitado el voto por correo. Si has pedido votar por correo, ya no se te va a permitir votar en urna. Son el presidente de mesa y las personas que están allí constituyendo la mesa las que velan por que todo eso se desarrolle con normalidad, las que tienen esa información e impiden que esa persona vote de forma presencial.

Otro momento de la entrevista a Olga García.

Una vez que el elector decide votar por correo, ¿cómo se garantiza que ese voto es anónimo y que nadie lo va a tocar hasta que llegue a la urna?

La persona va a una oficina presencialmente, se vuelve a identificar y vuelve a construir lo que al final es un voto: un sobre certificado con código de barras que va cerrado y que, además, está protegido por la inviolabilidad de las comunicaciones postales que está en la Constitución. Luego circula en la red de transportes de Correos en bandejas diferenciadas que van cerradas con una tapa y precintadas, de tal forma que en la cadena logística se detecta en qué momento se abre esa bandeja y para qué se mueve el sobre, porque a veces hay que clasificarlo para dirigirlo a la unidad más cercana al colegio electoral. Durante todo ese trayecto el sobre cerrado con el voto va controlado en bandejas y en transporte diferenciado. Además, el transporte está balizado a través de coordenadas GPS y se puede conocer en todo momento dónde está el sobre con el voto y dónde se estaciona.

Tenemos sistemas de videovigilancia de 24 horas, siete días a la semana, que están conectados con nuestro centro operativo de seguridad, de tal forma que, en cualquier momento, si se detecta alguna anomalía, salta una alarma y se genera el procedimiento adecuado. Una vez que el voto se lleva a la unidad donde se custodia hasta el domingo electoral vuelve a contar con una vigilancia de 24 horas. El domingo electoral los carteros que ese día forman parte del dispositivo cogen los votos, los llevan a los colegios electorales y se los entregan al presidente de cada mesa, al que le dan la bandeja con los sobres y una relación de todos los sobres que van en ese envío. El presidente de la mesa tiene que cotejar que lo que le está entregando el cartero efectivamente coincide en número y en código de barras.

Y es el presidente de la mesa el que abre cada sobre y el que deposita el voto dentro de la urna.

Eso es. Pero eso se hace al final de la jornada electoral y el cartero no está ya allí. Al final de la jornada electoral, cuando ya ha terminado el voto en urna, el presidente de mesa introduce los votos por correo en la urna, se mezclan con todos los demás y es a partir de ese momento cuando puede empezar el escrutinio, no antes.

¿Hay alguna opción de que algún funcionario o trabajador de Correos pueda en algún momento cambiar el sentido del voto de alguna de esas personas que haya votado por correo?

No, en absoluto. No lo puede cambiar. Como le decía, el sobre con el voto va absolutamente trazado, cerrado, precintado y cuenta con videovigilancia. No hay ninguna posibilidad de que nadie lo cambie en ningún momento, tampoco el domingo electoral. Algo que avala la garantía del proceso son los años de trabajo en la compañía haciendo estos mismos procesos. Se ha demostrado la profesionalidad de todos los trabajadores. Dentro de la vocación de servicio público, en el voto por correo es quizá en lo que más arraigo tiene toda la compañía. Todos estamos concienciados desde el primero y hasta el último momento de que esto es un servicio esencial para la democracia y de que lo tenemos que hacer bien, con lo cual los procesos están muy definidos de principio a fin.

El marco legal sobre el que se sustentan los procesos es la LOREG y, además, todas las actuaciones tienen la supervisión constante de la Junta Electoral Central, que es con la que nos comunicamos y nos coordinamos para que el desarrollo del proceso sea el adecuado. Estamos hablando de 40.000 personas que están involucradas en el proceso y tenemos en el ADN de la compañía muy arraigada la profesionalidad que hay que demostrar en estos momentos, la neutralidad, la diligencia y el ser escrupulosos, porque este es un proceso clave para la ciudadanía.

Un momento del diálogo con Olga García.

¿Hay algún interés por parte de Correos de que haya un sentido del voto u otro?

Claro que no. Lo que intentamos es hacer bien nuestro trabajo, cumplir los procesos y servir para el servicio público que tenemos encomendado.

A partir de 2023 se estableció la obligación de presentar el DNI en Correos también cuando se efectúa el voto. ¿Antes el proceso era menos garantista?

Es la LOREG la que determina cómo hay que hacer las cosas. Hasta 2023, la Junta Electoral se ratificaba permanentemente en la idea de que sí era clave la identificación en la solicitud de voto y en la entrega de la documentación electoral, pero no tanto en el voto. Debido a una serie de incidentes que se produjeron en Melilla en 2023 la Junta Electoral cambió su doctrina para establecer que también se pida la identificación a la hora de entregar el sobre con el voto. En Correos no tenemos nada que decir. Nosotros obedecemos a lo que está establecido en la ley o a través de la Junta Electoral Central y así lo ejecutamos.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha pedido que no se vote por correo. Por su experiencia, ¿es menos garantista votar por correo que hacerlo en urna?

Es igual. No entro en valoraciones políticas. Cuando se determinó el proceso electoral en este país se articularon varios mecanismos para el voto presencial y el voto por correo. Ambos mecanismos están reforzados, han demostrado que funcionan y cualquiera de los dos son perfectamente válidos. Lo importante es que la gente exprese su voluntad. Que haya varios mecanismos siempre es bueno para que todo el mundo tenga opciones. Pero, en cualquier caso, es lo que estableció la ley.

Lleva trabajando mucho tiempo en esta empresa. ¿Cómo ha evolucionado la cantidad de personas que votan por correo en las últimas décadas?

La percepción de estos últimos años es que el proceso está consolidado. Depende mucho de la participación. Lo que detectamos mirando los números es la confianza en el proceso. Es verdad que la página web es un canal de entrada donde cada vez más hay más envíos. El certificado digital es cómodo y la solicitud de voto a través de esa vía está consolidado.

Feijóo dijo que confiaba en los trabajadores de Correos, pero que no en sus directivos. Como directiva, ¿qué le parecen esas palabras?

No soy yo la que tengo que apreciar consideraciones políticas. Desde el primero hasta el último trabajador de esta compañía tenemos claro lo que debemos hacer y nos dedicamos a hacerlo con la mayor profesionalidad.

Etiquetas
stats