El aperitivo, tradición respetada también en tiempos de cuarentena
Isabel y Pepe viven desde hace más de 35 años en una urbanización del polígono de Toledo.
Desde hace una semana, quedan todos los vecinos en asomarse a la ventana a la una y media para, verse, hablar un poco y tomar el aperitivo. Cada uno saca a su ventana lo que toma en su casa: papas, almendras, aceitunas…y brindan, se saludan, cantan una canción y se mandan besos con las manos.
Así están una media hora, incluso ya han cantado algún cumpleaños todos juntos. Hace unos días, la vecina del quinto sacó un dibujo de un arcoíris para que los vecinos felicitasen a su padre que cumplía 97 años y entre todos le dieron un gran aplauso.
Todos los días esperan a que llegue esa hora, para ellos es un rato muy agradable que les saca de la rutina y les hace sentirse más acompañados en este confinamiento. Desde hace unos días, han empezado a arreglarse para su cita. Se retocan el pelo o se ponen una blusa distinta para que les vean sus vecinos. Además, repasan qué han hecho en cada casa para comer.
Aunque llueva un poco, o esté nublado, todos los días se asoman.