Sobre este blog

En 'Castilla-La Mancha desde tu ventana' queremos saber qué ve la ciudadanía en estos días de desescalada. ¡Cuéntanos cómo está siendo tu experiencia!

Twitter: @eldiarioclm

Facebook: /eldiariocastillalamancha

Correo: redaccion@eldiarioclm.es

Instagram: @eldiarioclm

Los abrazos prohibidos

Patricia F. Montaño

0

Sobre este blog

En 'Castilla-La Mancha desde tu ventana' queremos saber qué ve la ciudadanía en estos días de desescalada. ¡Cuéntanos cómo está siendo tu experiencia!

Twitter: @eldiarioclm

Facebook: /eldiariocastillalamancha

Correo: redaccion@eldiarioclm.es

Instagram: @eldiarioclm

Los setenta días que llevamos en estado de alarma nos han dejado imágenes y emociones para la historia. Las calles han enmudecido y se han vuelto demasiado estrechas para intercambiar miradas prófugas. Ahora las parroquianas rodean los bancos en lugar de sentarse. Se colocan la mascarilla con desgana, intentando escucharse las unas a las otras sin abusar de decibelios. Seguro que echan en falta un debate sobre meteorología ahora que todas somos expertas en pandemias.

Algunas ciudades están invitando a desear con ganas la llegada del paseo a las ocho. Puede que, por primera vez, los monumentos históricos sean los que están disfrutando de vecinas y vecinos, y no al revés. Nacen nuevas preocupaciones, que van desde cómo combinar el uso de mascarilla quirúrgica con un montado de lomo en una terraza, hasta cómo dejar de contar los días que nos faltan para reencontrarnos con una familia anclada en la fase 1. Volvemos a saludar a amigas y compañeros a los que no pensábamos echar tanto de menos e intentamos no tocar, no besar, no acercar, no rozar. En fin, eso que llamamos distanciamiento social. Y lo intentamos, sí. Y cargamos con el peso de esos abrazos prohibidos. Sin embargo, hay antiguas preocupaciones que no deberíamos perder de vista. Todavía planea sobre nosotros la sombra de volver a asfixiar las urgencias de los hospitales. Caer en la pesadilla de llevar al límite a sus benditos y exhaustos profesionales. Y es que no podemos olvidar los miles de cuerpos solitarios que no tuvieron la despedida que algún día imaginaron. Esos que no podrán recuperar los abrazos prohibidos.

Tampoco debemos borrar de nuestra fosa mental a las personas que tuvieron que reinventarse para mantenerse a flote. Ni a los que ya se ahogaron porque no tenían salvavidas. Ni a los que hicieron temblar a la solidaridad a base de cacerola. Ni a los que siguen aplaudiendo cada noche por la dignidad de las y los profesionales sanitarios. Tampoco a aquellos para los que vivir a dos metros de un abrazo se ha convertido en una tortura hasta ahora desconocida.

7 de junio de 2020

29 de mayo de 2020

18 de mayo de 2020

16 de mayo de 2020

13 de mayo de 2020

11 de mayo de 2020

7 de mayo de 2020

6 de mayo de 2020

5 de mayo de 2020

Descubre nuestras apps