Denuncian que PP y Vox han recortado a la mitad el tiempo de participación vecinal en los plenos de Toledo

“Recortar la voz vecinal no es participación”. Con estas palabras ha querido denunciar la Federación de Asociaciones Vecinales de Toledo la decisión del equipo de Gobierno municipal, del PP y Vox, de recortar a la mitad el tiempo de participación de las asociaciones de vecinos y vecinas de la ciudad.

La Federación de Asociaciones Vecinales apunta que este cambio se ha producido en el reglamento que regula los plenos del Consistorio local, y que consiste en reducir de diez a cinco minutos el tiempo de intervención de las entidades ciudadanas declaradas de utilidad pública municipal.

“No es una cuestión menor ni un simple ajuste técnico: es un claro retroceso democrático”, apuntan. Consideran “profundamente preocupante” que, mientras desde el Ayuntamiento se habla constantemente de “escuchar a la ciudadanía” y de “fomentar la participación”, las medidas reales “vayan precisamente en la dirección contraria”.

Destaca la Federación que recortar el tiempo de intervención de las asociaciones vecinales y entidades sociales significa “limitar su capacidad para trasladar problemas, propuestas y reivindicaciones que afectan directamente a los barrios y a la vida diaria de la ciudad”.

Reducir nuestra voz a la mitad es un mensaje político muy claro: molesta la participación cuando es crítica, incómoda o exige responsabilidades

“Las entidades ciudadanas no acudimos al pleno para hacer propaganda ni perder el tiempo. Representamos a cientos de vecinos y vecinas, trabajamos diariamente sobre el terreno y llevamos años cubriendo muchas veces las carencias de las administraciones. Reducir nuestra voz a la mitad es un mensaje político muy claro: molesta la participación cuando es crítica, incómoda o exige responsabilidades”, subrayan.

Por eso, este colectivo se pregunta cuáles serán las siguientes medidas: “¿Poner más trabas burocráticas? ¿Limitar qué temas pueden plantearse? ¿Convertir la participación en un simple trámite vacío y controlado?”.

Concluyen remarcando que la participación ciudadana “no puede ser un decorado para las fotos institucionales” ni una “palabra bonita” en los discursos oficiales. Por el contrario, defienden que debe ser “un compromiso real con el diálogo, la escucha y el respeto hacia el tejido asociativo” de Toledo.

Exigen finalmente que el Ayuntamiento rectifique, bajo la premisa de que la democracia “se fortalece escuchando más a la ciudadanía, no silenciándola” y en que “una ciudad con menos participación es una ciudad con menos democracia”.